Un sacerdote filipino renuncia a ser ordenado obispo semanas antes de su consagración episcopal

Un sacerdote filipino renuncia a ser ordenado obispo semanas antes de su consagración episcopal
Pbro. Gerardo Fortich Saco jr.

El sacerdote filipino Gerardo Fortich Saco Jr., nombrado obispo de Tagbilaran el pasado 25 de marzo, ha anunciado que no seguirá adelante con su ordenación episcopal, prevista para el 26 de mayo de 2026.

En un comunicado oficial, Saco informó a los fieles de la diócesis de su decisión de no proceder con la ordenación episcopal tras un proceso de oración y discernimiento. El sacerdote atribuyó su decisión a un “cambio de corazón” nacido de la conciencia de sus propias “limitaciones e insuficiencias humanas”.

Una renuncia antes de la consagración

El nombramiento de Saco había sido anunciado por la Santa Sede el 25 de marzo. Hasta entonces, el sacerdote se desempeñaba como administrador diocesano de Tagbilaran, en Filipinas.

La ordenación e instalación episcopal estaba programada para el 26 de mayo en la catedral de San José Obrero de Tagbilaran, según había informado previamente la Conferencia Episcopal Filipina.

“Limitaciones e insuficiencias humanas”

En su comunicado, Saco pidió comprensión a los fieles por su decisión y aseguró que continuará sirviendo como sacerdote. También manifestó su compromiso de acompañar al pueblo de Dios “en la fe en el Señor resucitado”.

El sacerdote no ofreció más detalles sobre los motivos concretos de su renuncia, más allá de la referencia a su discernimiento personal y a la conciencia de sus limitaciones.

Trayectoria pastoral en Filipinas y en el extranjero

Gerardo Fortich Saco Jr. nació el 16 de octubre de 1965 en Tagbilaran, ciudad a la que ha estado estrechamente vinculado a lo largo de toda su vida sacerdotal. Tras realizar sus estudios de filosofía en el Immaculate Heart of Mary Seminary de su ciudad natal, completó su formación teológica en el San Carlos Seminary de Cebu, uno de los principales centros de formación sacerdotal del país.

Fue ordenado sacerdote el 26 de abril de 1993 para la diócesis de Tagbilaran, iniciando un ministerio que se ha desarrollado tanto en el ámbito parroquial como en responsabilidades diocesanas. En sus primeros años ejerció como vicario parroquial en la iglesia de San Vicente Ferrer en Calape, antes de asumir su primer encargo como párroco en Santa Mónica, en Albuquerque.

Su experiencia pastoral incluyó también un periodo de servicio misionero fuera de Filipinas. Entre 2001 y 2003 fue enviado a Libia, y posteriormente ejerció como sacerdote visitante en una parroquia de Nueva York, ampliando así su experiencia en contextos eclesiales diversos.

De regreso a su diócesis, retomó el trabajo pastoral en distintas parroquias de Tagbilaran y localidades cercanas, desempeñando durante años la labor de párroco en comunidades como Nuestra Señora de Lourdes, la Asunción en Dauis y la Santa Cruz en Maribojoc. A estas responsabilidades se sumaron progresivamente encargos de mayor relevancia dentro de la estructura diocesana.

Entre 2015 y 2021 fue vicario episcopal para los laicos, y posteriormente asumió nuevas funciones como párroco de la Santísima Trinidad en Tagbilaran y vicario foráneo. En los años más recientes, su papel en el gobierno diocesano se intensificó: fue nombrado vicario general entre 2023 y 2025, y desde ese mismo año ejercía como administrador diocesano, responsabilidad que desempeñaba en el momento de su nombramiento como obispo.

La diócesis queda nuevamente a la espera

La decisión deja de nuevo en suspenso el gobierno pastoral de Tagbilaran, diócesis que permanecía vacante desde el traslado de Alberto Uy a la archidiócesis de Cebu. Saco había sido designado como su sucesor para convertirse en el octavo obispo de la diócesis.

La renuncia, producida pocas semanas antes de la consagración, abre ahora un nuevo proceso para la designación de un pastor para esta diócesis filipina.

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