El Papa León XIV recibió este miércoles en audiencia en el Palacio Apostólico a una delegación de “Weltkirche & Dialog”, organismo de la archidiócesis de Colonia para la Iglesia universal y el diálogo, en el marco del 50 aniversario de su fundación. El encuentro, celebrado en pleno tiempo pascual, estuvo marcado por un doble eje: el impulso del diálogo en la Iglesia y el agradecimineto por el aporte de la Iglesia alemana en el sostenimiento de la misión católica en todo el mundo.
“Esta es una ocasión oportuna para reflexionar sobre la universalidad de la Iglesia y sobre la importancia del diálogo”, afirmó el Pontífice, subrayando que la Iglesia está llamada a anunciar el Evangelio “no imponiéndose, sino dando testimonio de la verdad en la caridad”.
Colonia, potencia económica de la Iglesia universal
La delegación provenía de la archidiócesis de Colonia, gobernada por el cardenal Rainer Maria Woelki, considerado una de las voces más críticas dentro del episcopado alemán frente al controvertido “camino sinodal”.
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Colonia no solo destaca por su peso eclesial, sino también por su capacidad económica. Es considerada la diócesis más rica de Alemania y una de las más ricas del mundo, con una estructura financiera que le permite sostener una parte significativa de la acción misionera de la Iglesia.
A través de “Weltkirche & Dialog”, la archidiócesis canaliza ayudas a escala global. Según su informe de 2024, gestionó 2.747 solicitudes procedentes de 104 países y aprobó 608 proyectos por un valor total de 66 millones de euros. De ellos, 21,3 millones fueron aportados directamente por la diócesis para apoyar a 379 circunscripciones eclesiásticas.
El destino de estos fondos refleja una clara proyección misionera: el 42% se dirigió a Asia, el 33% a África y el 16% a Hispanoamérica, con especial atención a la construcción de iglesias, seminarios y centros pastorales, así como a proyectos sociales y sanitarios.
El agradecimiento del Papa: una Iglesia que sostiene a otras Iglesias
León XIV destacó que, a través de este tipo de iniciativas, “la dimensión universal de la Iglesia es hecha visible y concreta”, favoreciendo la solidaridad entre comunidades y reforzando los vínculos de unidad.
El Pontífice agradeció explícitamente el impacto de estas ayudas, recordando incluso su propia experiencia en Perú: “Cuando era obispo en Chiclayo, la archidiócesis de Colonia dio un fuerte apoyo a muchas iniciativas, ayudando incluso a adquirir máquinas que generaban oxígeno y que salvaron la vida de muchas personas. Y la gente todavía hoy está agradecida por ese apoyo”.
Diálogo, unidad y misión
En su discurso, León XIV insistió en el valor del diálogo como instrumento al servicio de la unidad: “El diálogo fortalece la comunión, abre caminos de comprensión y sirve a la causa de la paz”.
Al mismo tiempo, subrayó que esta apertura no puede desligarse de la identidad de la Iglesia: “A la luz de la Resurrección de Cristo, la Iglesia se reconoce enviada a todos los pueblos”, en una misión que tiene su centro en el anuncio del Evangelio.
“El Cristo resucitado atrae a todos hacia sí y hace de la Iglesia un signo de unidad y de esperanza para el mundo”, añadió.
Apoyo a los cristianos perseguidos
El Papa también puso el foco en la situación de los cristianos en contextos de persecución o guerra, recordando que “muchos de nuestros hermanos y hermanas cristianos han sido obligados a abandonar sus países a causa de la violencia, la pobreza y los conflictos”.
En este sentido, pidió continuar con el apoyo a estas comunidades, con una mención especial a Oriente Medio: “Os pido en particular que sigáis sosteniendo la presencia de los cristianos en Oriente Medio, para que esas venerables tradiciones puedan ser preservadas y conocidas”.