El Papa León XIV aterrizó este 21 de abril en Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, tras partir desde Luanda, en Angola, en la que constituye la última etapa de su primer viaje apostólico por África como pontífice.
Llegada a Malabo tras la salida de Angola
El Pontífice despegó a las 9:19 desde el aeropuerto internacional de Luanda, tras la ceremonia oficial de despedida con el presidente angoleño, João Manuel Gonçalves Lourenço. El vuelo concluyó a las 11:31, hora local, con su llegada a Malabo.
Tras abandonar Angola, León XIV envió un telegrama de agradecimiento al presidente del país, destacando la acogida recibida y asegurando sus oraciones por la nación. Durante el trayecto, dirigió también mensajes a los jefes de Estado de la República del Congo, Gabón y Camerún.
Un país profundamente católico y de herencia hispana
Guinea Ecuatorial es el único país africano con el español como lengua oficial, fruto de su pasado colonial, y presenta una fuerte identidad católica. En torno al 75% de la población está bautizada, y la Iglesia desempeña un papel central en la educación, la sanidad y la vida social.
La estructura eclesial, encabezada por la archidiócesis de Malabo y varias diócesis sufragáneas, ha evolucionado en las últimas décadas hacia un liderazgo local, tras una larga etapa marcada por la presencia misionera.
Esta es solo la segunda visita de un Papa al país, después de la realizada por san Juan Pablo II en 1982.
Un contexto político y social que marca la visita
La llegada del Papa se produce en un país gobernado desde 1979 por Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, uno de los jefes de Estado más longevos del mundo.
El descubrimiento de petróleo en los años noventa transformó la economía, que hoy depende en gran medida de este recurso, responsable de buena parte de las exportaciones del país. Sin embargo, esta riqueza no se ha traducido en una mejora generalizada de las condiciones de vida: más de la mitad de la población vive en situación de pobreza.
Diversos organismos internacionales y grupos de derechos humanos han denunciado durante años problemas de corrupción, desigualdad y limitaciones en el ámbito político y social.
La Iglesia en un entorno complejo
En este contexto, la Iglesia católica mantiene una presencia significativa, tanto en la vida religiosa como en el ámbito social. Su labor en educación, sanidad y asistencia la convierte en una de las instituciones más visibles del país.
Las relaciones entre la Santa Sede y el Estado han sido estables, aunque la acción pastoral se desarrolla en un entorno marcado por tensiones estructurales.
Desde el Vaticano se subraya que la misión de la Iglesia en estos contextos pasa por anunciar el Evangelio y defender la dignidad humana, la justicia social y el bien común.
Durante este viaje, León XIV ya ha abordado estas cuestiones. En Camerún, la semana pasada, afirmó ante las autoridades que “las cadenas de la corrupción, que desfiguran la autoridad y la privan de credibilidad, deben romperse”.
Agenda del Papa en Guinea Ecuatorial
Durante su estancia, el Pontífice se reunirá con el presidente Obiang y pronunciará discursos ante autoridades civiles, diplomáticos y representantes del ámbito académico.
Además, celebrará actos litúrgicos, visitará un hospital psiquiátrico y una prisión, y mantendrá encuentros con jóvenes y familias.
Antes de concluir su visita, está previsto que rece en un memorial dedicado a las víctimas de la explosión ocurrida en 2021 en un cuartel militar en Bata, que causó más de un centenar de muertos. Con este último evento en Guinea Ecuatorial, León XIV cerrará el viaje apostólico que ha incluido Argelia, Camerún y Angola.