Mons. Rey denuncia restricciones a los cristianos en Argelia en plena visita de León XIV

Mons. Rey denuncia restricciones a los cristianos en Argelia en plena visita de León XIV

El obispo emérito de Fréjus-Toulon, monseñor Dominique Rey, ha denunciado una «situación de cuasi persecución» contra los cristianos en Argelia, coincidiendo con la visita del papa León XIV al país norteafricano. Sus declaraciones introducen un elemento de contraste frente al tono institucional que ha marcado el viaje pontificio.

En declaraciones recogidas por Tribune Chrétienne, Rey explica que ha decidido pronunciarse tras escuchar directamente a cristianos locales, tanto árabes como kabyles, pertenecientes a distintas confesiones. Según señala, no se trata de casos aislados, sino de una situación que afecta al conjunto de los fieles.

“Una situación de cuasi persecución”

El prelado describe un escenario preocupante: «los cristianos caen en una situación de cuasi persecución», marcada por «restricciones en el ejercicio del culto y de la práctica religiosa cada vez más importantes». A su juicio, se trata de una vulneración del principio básico de libertad religiosa, que debería garantizar el derecho de toda persona a creer y practicar su fe sin trabas.

Críticas al enfoque del viaje papal

La visita del Papa ha sido presentada como un gesto de acercamiento al pueblo argelino. Sin embargo, Rey considera que ese enfoque no puede obviar los problemas existentes. En referencia a las declaraciones del cardenal Jean-Paul Vesco, que ha destacado el carácter de encuentro del viaje, el obispo francés advierte de la necesidad de abordar también las tensiones reales.

«Está muy bien hablar de encuentro», reconoce, «pero hay que saber poner sobre la mesa los temas de tensión», en particular la «marginalización de las comunidades cristianas» derivada de recientes disposiciones legales.

La ausencia de Tibhirine y el riesgo del “consenso”

Otro de los puntos que Rey lamenta es la decisión de no incluir en el viaje una visita a Tibhirine, lugar emblemático para los cristianos en Argelia por el martirio de los monjes trapenses en 1996.

Para el obispo, esta ausencia supone una oportunidad perdida de reconocer públicamente el testimonio de quienes dieron su vida por la fe. «El martirio de estos testigos marca la historia religiosa de los cristianos en Argelia», subraya.

Además, advierte del riesgo de un enfoque excesivamente conciliador: «Querer ser demasiado consensual es dejar de estar en la verdad», afirma, insistiendo en que la promoción de la fraternidad no puede hacerse al margen de la realidad que viven las comunidades cristianas.

Acusaciones de presión estatal y falta de libertad religiosa

Rey va más allá en su diagnóstico y apunta directamente a la actuación de las autoridades argelinas. Según sostiene, la presión ejercida sobre los cristianos «no es admisible» y contradice incluso una comprensión básica de la laicidad.

En su opinión, el problema radica en que el Estado no garantiza una verdadera libertad de conciencia, sino que tiende a imponer una determinada religión: «Es un Estado que quiere imponer la fe musulmana», afirma con claridad.

El papel del Vaticano: entre el diálogo y la denuncia

Respecto a la Santa Sede, el obispo considera que existe conocimiento de la situación, aunque señala la necesidad de un mayor equilibrio entre diplomacia y claridad.

Según explica, el Vaticano «ha recibido testimonios de comunidades cristianas profundamente heridas», pero al mismo tiempo busca mantener un canal de diálogo con las autoridades. Aun así, insiste en que ese diálogo no debería eludir «la expresión de las dificultades, las pruebas y los sufrimientos» que atraviesan los fieles.

Un contexto que interpela más allá de la visita

Las declaraciones de monseñor Rey introducen un elemento de contraste en el relato oficial del viaje papal, al poner el acento en una realidad menos visible. Sin cuestionar la importancia del diálogo entre religiones y culturas, su intervención subraya que ese esfuerzo no puede desligarse de la defensa efectiva de la libertad religiosa.

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