Máxima tensión en la India al no acatar gran parte del clero y fieles la nueva reforma de la Misa que se aprobó en el Sínodo de la Iglesia Siro-Malabar en el año 2021.
Mientras el Vaticano trata de vender avances en el diálogo interreligioso e intenta caminar hacia la unión de todos los cristianos, lo cierto es que el pontificado de Francisco podría pasar a la historia como uno de los que más daño ha hecho a la unidad de los cristianos.
Si Fiducia supplicans rompió las relaciones con los coptos ortodoxos, la reforma de la Misa de los siro-malabares que ordena Roma puede acabar resquebrajando la unidad con esta Iglesia en comunión con Roma y con excomuniones masivas a los ‘rebeldes’.
Según informa el diario Crux una carta circular emitida por el arzobispo mayor Raphael Thattil, líder de la Iglesia siro-malabar, y el administrador arquidiocesano Bosco Puthur debía ser leída en misas la semana pasada, pero 321 iglesias en la archidiócesis de Ernakulam-Angamaly se negaron a hacerlo lo que propició que se desencadenase una ola de protestas y agresiones verbales.
La Iglesia Siro-Malabar, con un número estimado de 4,25 millones de fieles en todo el mundo, es la segunda más grande de las Iglesias orientales en comunión con Roma. Su sínodo aprobó en 2021 adoptar un modo nuevo y unificado de celebrar la Misa, lo que provocó gran controversia, sobre todo en su jurisdicción más grande, Ernakulam-Algamany. El sínodo requirió que la Misa se celebrara de cara al pueblo durante la Liturgia de la Palabra y de cara al altar durante la Liturgia de la Eucaristía.
Ese decreto, sin embargo, encontró resistencia por parte de un sector del clero y laicos en Ernakulam-Angamaly, con el argumento de que la Misa frente al pueblo durante toda la celebración representaba su tradición local y también está más en consonancia con las enseñanzas litúrgicas del Concilio Vaticano Segundo ( 1962-65).
La circular emitida por el arzobispo mayor insistía en que la liturgia de la Misa prescrita por el sínodo se utilizara antes del 3 de julio, o la Misa no cumpliría con la obligación dominical, y cualquier sacerdote que usara la versión prohibida sería excomulgado.
«Más de 450 sacerdotes y todos los comités parroquiales dentro de la archidiócesis de Ernakulam – Angamaly han declarado varias veces ante el Sínodo y el Vaticano que sólo ofrecerán misa en la que el sacerdote esté de cara a la congregación durante todo el ritual», dijo Riju Kanjookaran, portavoz del grupo Almaya Munnettam contrario a la reforma de la Misa.
Durante estos últimos meses, la Santa Sede se ha esmerado por nombrar obispos en la India fieles a Roma, deponiendo así -incluso antes de la edad establecida canónicamente- a algunos prelados reacios a implementar las reformas.