Parecía que tras la visita del obispo de Barbastro, Ángel Pérez Pueyo, a Torreciudad el pasado 8 de diciembre la relación entre el obispado y el Opus Dei había mejorado, pero lo cierto es que desde que estalló el conflicto el pasado mes de julio no ha remontado en ningún momento.
El obispo de Barbastro anunció desde Torreciudad que aprovechando su visita a Roma había aprovechado para ir al Dicasterio del Clero para «erigir este templo como santuario diocesano cuando así sea procedente». Lo cierto es que si quisiera, ya podría haberlo hecho porque se trata de una decisión del obispo y no necesita aval de Roma para tomar tal decisión.
Lo último que se sabe entre la disputa por Torreciudad y la relación entre la diócesis y el Opus Dei es que la situación es realmente complicada. No hay entendimiento. Ahora, sobre el horizonte planea una ‘amenaza’ del obispado con demandar al Opus Dei y judicializar la causa por la vía civil.
Tal y como han adelantado Religión Confidencial y el Heraldo de Aragón, y que ha podido confirmar este medio, el pasado 20 de diciembre el Opus Dei estaba llamado a acudir a un juzgado de Barbastro para un acto de conciliación con la diócesis. Fuentes de la prelatura han confirmado a InfoVaticana que no asistieron ya que de haberlo hecho hubiera supuesto aceptar de algún modo las demandas y exigencias de la diócesis y que la prelatura considera inadmisibles.
Según ha podido saber InfoVaticana fue el 22 de julio cuando el obispo de Barbastro decidió pasar a la acción y llevar esta negociación por la vía civil. Tal y como ya informamos en este medio, el 30 de agosto la diócesis confirmó que recibió una propuesta de la prelatura para intentar resolver el conflicto. En ese momento, la diócesis de Barbastro dijo en un comunicado que «estudiará con diligencia y cariño, en la confianza de que nos servirá para seguir dando pasos en el compromiso conjunto de servicio a la Iglesia».
Pues bien, lejos de aceptar o considerar algunas de las propuestas que presentó la prelatura, el Opus Dei recibió una notificación judicial a comienzos del mes de diciembre mediante un burofax, convocándole a un acto de conciliación previo a una demanda judicial.
Con este acto de conciliación entre la diócesis y la prelatura, el obispo Ángel Pérez Pueyo pretendía que la Obra reconozca que la situación en la que se encuentra Torreciudad es ilegal, a pesar de que existen documentos firmados ante notario con el obispo Jaime Flores. Pérez Pueyo busca, entre otras cosas, que el Opus Dei devuelva la imagen de la Virgen de Torreciudad que fue cedida a perpetuidad y haga lo propio con la ermita. Todo esto es lo que ahora demanda Pérez Pueyo, quizá sin considerar que tanto la ermita como la talla de la Virgen fueron restauradas con fondos promovidos por el Opus Dei y que la cesión de la ermita se produjo en una situación casi ruinosa cuando fue cedida. Precisamente, el núcleo del compromiso con la diócesis era promover la devoción a la Virgen y facilitar el acceso a los peregrinos que quisieran visitarla.
Fuentes del Opus Dei han especificado a InfoVaticana que no han acudido a la citación porque hubiera sido reconocer de facto la situación de irregularidad a la que hace alusión el obispo Pérez Pueyo. La prelatura ha insistido en que su intención es la de llegar a un acuerdo con el obispado, pero que si el obispo Pérez Pueyo decide ir a los tribunales y demandar al Opus Dei se defenderán.
La diócesis Barbastro busca solventar «irregularidades»
Por otro lado, desde la diócesis de Barbastro señalan a InfoVaticana que no han presentado (todavía) ninguna demanda contra el Opus Dei y que el acto de conciliación está fuera de cualquier proceso judicial.
«El Obispado de Barbastro-Monzón, con el objetivo de alcanzar acuerdos que permitan avanzar en la regularización de la situación de Torreciudad, planteó un acto de conciliación para resolver el contrato firmado en 1962 y que, sesenta años después, no se ajusta a la realidad actual. De hecho, en la reunión del 3 de enero de 2023, ambas partes, Prelatura y Obispado, convinieron en la idoneidad de rescatar el censo enfitéutico y elaborar un nuevo contrato», responden desde la diócesis a InfoVaticana.
Además, detalla que «un acto de conciliación no supone en ningún caso una denuncia: es un medio previsto en la ley para alcanzar un acuerdo de forma extrajudicial. Para el caso que nos ocupa representa la oportunidad de abordar sin lastres el proceso de negociación abierto, a instancias de la Prelatura del Opus Dei, para solventar las irregularidades existentes en la relación entre Torreciudad y la Diócesis de Barbastro-Monzón».
Sin embargo, el deseo de la Diócesis «de acercar posturas y llegar a un acuerdo no ha sido posible al no comparecer el Opus Dei en ese acto de conciliación», lamenta el obispado oscense.
El Opus Dei insiste en que no debían comparecer para no legitimar lo que consideran unas reclamaciones erróneas del obispo Pérez Pueyo. Por su parte, la diócesis reitera que existe una «irregularidad» a pesar de los contratos y escritos firmados ante notario. El obispado de Barbastro ha confirmado a este medio que «en estos momentos no está previsto» que lleguen a presentar la demanda contra la prelatura, a pesar de que el acto de conciliación es el paso previo para evitar llegar a tal extremo. La diócesis insiste en que su objetivo «será llegar a un acuerdo». El problema subyace en que la diócesis quiere establecer como punto de partida que el Opus Dei reconozca la ilegalidad de unos documentos firmados hace 60 años.
El problema entre la diócesis de Barbastro y el Opus Dei parece estar enquistado y no tener una solución que vaya a gustar a ambas partes, a menos a corto plazo.
El obispo Ángel Pérez Pueyo se ha metido en un berenjenal de tamaño considerable al tocar algo que funcionada correctamente y que hace un gran bien a la diócesis de Barbastro. De nuevo en el horizonte está la cuestión económica. Se habla de que la cifra que pide el obispado es un «canon» anual de 600.000 euros. La diócesis niega tal extremo e insisten en que la razón de este asunto es un tema «pastoral y canónico». Cabe recordar que el santuario, propiedad de una fundación vinculada al Opus Dei, es deficitario en sí mismo y es sostenido gracias a los fondos, aportaciones y donativos de cientos de fieles de la prelatura que ayudan al sostenimiento del santuario.
No son pocos los que alertan de que si el obispo de Barbastro sigue con su plan de convertir Torreciudad «en otra cosa» sean muchos los fieles que dejen de colaborar económicamente con el santuario, lo cual no solo sería la ruina para este templo mariano sino también para la economía de las comarcas de la Ribagorza y del Sobrarbe que son conscientes que necesitan de este «turismo religioso» y que en gran medida es sostenido gracias a personas vinculadas al Opus Dei.
¿Qué hay detrás de la insólita decisión del obispo de Barbastro con Torreciudad?