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El cardenal Parolin justifica la actuación del Vaticano en la ‘cuestión china’

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En una entrevista a Vatican Insider, el secretario de Estado de la Santa Sede asegura que «lo que se espera es llegar, cuando Dios quiera, a ya no tener que hablar de obispos “legítimos” e “ilegítimos”, “clandestinos” y “oficiales” en la Iglesia china» y defiende que «si a alguien se le pide un sacrificio, pequeño o grande, debe quedarle claro a todos que este no es el precio de un intercambio político, sino que forma parte de la perspectiva evangélica de un bien mayor, el bien de la Iglesia de Cristo».

En plena polémica por las informaciones aparecidas en los medios que hablan de una petición de renuncia por parte de la Santa Sede a obispos chinos para que ocupen su puesto obispos «ilegítimos» y las recientes declaraciones del cardenal Zen, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, ha concedido una entrevista a Vatican Insider en la que aborda la situación del diálogo entre la Santa Sede y la República Popular China y la cuestión del nombramiento de los obispos.

El secretario de Estado vaticano señala que en la actual situación «la cuestión de la elección de los obispos es crucial» y ha expresado su confianza en que «una vez considerado adecuadamente el punto del nombramiento de los obispos, las dificultades que queden ya no deberían ser tales como para impedirle a los católicos chinos vivir en comunión entre ellos y con el Papa».

El purpurado reconoce que «todavía hay muchas heridas abiertas» y defiende que para que sean curadas «se necesita el bálsamo de la misericordia»: «Y si a alguien se le pide un sacrificio, pequeño o grande, debe quedarle claro a todos que este no es el precio de un intercambio político, sino que forma parte de la perspectiva evangélica de un bien mayor, el bien de la Iglesia de Cristo».

«Lo que se espera es llegar, cuando Dios quiera, a ya no tener que hablar de obispos “legítimos” e “ilegítimos”, “clandestinos” y “oficiales” en la Iglesia china, sino a encontrarse entre hermanos, aprendiendo nuevamente el lenguaje de la colaboración y de la comunicación», sostiene en esta entrevista, al tiempo que asegura que «si no estamos listos para perdonar, significa, desgraciadamente, que hay otros intereses que defender: pero esta no es una perspectiva evangélica».

A los católicos chinos, el secretario de Estado de la Santa Sede les dirige este mensaje: «Les pedimos que ninguno se aferre al espíritu de contraposición para condenar al hermano o que use el pasado como un pretexto para fomentar nuevos resentimientos y cerrazones».

El cardenal Parolin también ha querido subrayar que «el Santo Padre sigue personalmente las negociaciones actuales con las Autoridades de la República Popular China» y que «todos sus colaboradores actúan en sintonía con él».

A continuación, puede leer la entrevista completa publicada por Vatican Insider:

Eminencia, ¿qué puede decirnos en relación con el diálogo entre la Santa Sede y la República Popular China? 

Como bien se sabe, con la llegada de la “Nueva China”, hubo momentos de grandes contrastes y agudos sufrimientos para la vida de la Iglesia en ese gran país. Sin embargo, Desde los años ochenta del siglo pasado, se pusieron en marcha los contactos entre representantes de la Santa Sede y de la China Popular, que han pasado por diferentes etapas y casos diversos. La Santa Sede siempre ha mantenido un enfoque pastoral, tratando de superar contraposiciones y mostrándose dispuesta a un diálogo respetuoso y constructivo con las Autoridades civiles. El Papa Benedicto XVI representó muy bien el espíritu de este diálogo en la Carta a los católicos chinos de 2007: «La solución de los problemas existentes no puede ser perseguida mediante un permanente conflicto con las legítimas Autoridades» (n. 4). En el Pontificado del Papa Francisco, las negociaciones se mueven exactamente siguiendo esta línea: apertura constructiva al diálogo y fidelidad a la genuina tradición de la Iglesia.

¿Qué es lo que espera concretamente la Santa Sede de este diálogo? 

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Pondría, antes que nada, una premisa: en China, acaso más que en cualquier otro lugar, los católicos han sabido custodiar, a pesar de tantas dificultades y sufrimientos, el depósito auténtico de la fe, manteniendo firme el vínculo de comunión jerárquica entre los obispos y el Sucesor de Pedro, como garantía visible de la fe misma. Efectivamente, la comunión entre el Obispo de Roma y todos los obispos católicos toca el alma de la unidad de la Iglesia: no es una cuestión privada entre el Papa y los obispos chinos o entre la Sede Apostólica y las Autoridades civiles. Con lo cual, el principal objetivo de la Santa Sede en el diálogo es precisamente salvaguardar la comunión en la Iglesia, siguiendo el surco de la genuina tradición y de la constante disciplina eclesiástica. Vea usted, en China no existen dos Iglesias, sino dos comunidades de fieles que están llamadas a cumplir un camino progresivo de reconciliación hacia la unidad. Por ello, no se trata de mantener un conflicto perenne entre principios y estructuras contrapuestas, sino de encontrar soluciones pastorales realistas que permitan a los católicos vivir su fe y proseguir juntos la obra de evangelización en el contexto chino específico.

La comunión a la que se refiere tiene que ver con la delicada cuestión de los nombramientos de los obispos, que está suscitando tantas polémicas. ¿Un eventual acuerdo sobre este punto podría resolver correctamente los problemas de la Iglesia en China? 

La Santa Sede conoce y comparte los graves sufrimientos que soportan muchos católicos en China y su generoso testimonio del Evangelio. Sigue habiendo muchos problemas para la vida de la Iglesia y estos no pueden ser resueltos todos juntos. Pero, en este marco, la cuestión de la elección de los obispos es crucial. Por otra parte, no podemos olvidar que la libertad de la Iglesia y el nombramiento de los obispos siempre han sido temas recurrentes en las relaciones entre la Santa Sede y los Estados. Claro, el camino emprendido con China, mediante los actuales contactos, es gradual y todavía está expuesto a muchos imprevistos, así como a posibles emergencias nuevas. Nadie, en conciencia, puede afirmar tener soluciones perfectas para todos los problemas. Es necesario tener tiempo y paciencia para que se puedan curar todas las heridas personales infligidas recíprocamente dentro de las comunidades. Desgraciadamente, es cierto que todavía habrá muchas incomprensiones, fatigas y sufrimientos que afrontar. Pero todos tenemos la confianza en que, una vez considerado adecuadamente el punto del nombramiento de los obispos, las dificultades que queden ya no deberían ser tales como para impedirle a los católicos chinos vivir en comunión entre ellos y con el Papa. Esto es lo importante, y lo que tanto se esperaba y deseaba desde san Juan Pablo II y Benedicto XVI. Esto es lo importante, y hoy se persigue con la clarividencia del Papa Francisco.

Entonces, ¿cuál es la verdadera actitud de la Santa Sede hacia las Autoridades chinas? 

Es importante insistir en ello: en el diálogo con China, la Santa Sede persigue una finalidad espiritual: ser y sentirse plenamente católicos y, al mismo tiempo, auténticamente chinos. Con honestidad y realismo, la Iglesia no pide nada más que profesar la propia fe con mayor serenidad, clausurando definitivamente el largo periodo de contraposiciones, para inaugurar espacios de mayor confianza y ofrecer el aporte positivo de los católicos al bien de toda la sociedad china. Claro, todavía hay muchas heridas abiertas. Para curarlas se necesita el bálsamo de la misericordia. Y si a alguien se le pide un sacrificio, pequeño o grande, debe quedarle claro a todos que este no es el precio de un intercambio político, sino que forma parte de la perspectiva evangélica de un bien mayor, el bien de la Iglesia de Cristo. Lo que se espera es llegar, cuando Dios quiera, a ya no tener que hablar de obispos “legítimos” e “ilegítimos”, “clandestinos” y “oficiales” en la Iglesia china, sino a encontrarse entre hermanos, aprendiendo nuevamente el lenguaje de la colaboración y de la comunicación. Sin esta experiencia vivida, ¿cómo podría la Iglesia en China volver a impulsar el camino de la evangelización y llevar a los demás a la consolación del Señor? Si no estamos listos para perdonar, significa, desgraciadamente, que hay otros intereses que defender: pero esta no es una perspectiva evangélica.

Si es esta la actitud, ¿no existe el peligro de borrar, de un solo golpe, los sufrimientos del pasado y también los del presente? 

Es más, es todo lo contrario. Muchos cristianos chinos, cuando celebran a sus mártires que sufrieron injustas pruebas y persecuciones, recuerdan que ellos supieron encomendarse a Dios, incluso en sus frágiles humanidades. Entonces, la mejor manera para honrar este testimonio y hacer que sea fecundo en el presente es encomendarle al Señor Jesús incluso la vida actual de las comunidades católicas en China. Pero esto no se puede hacer espiritualística o descarnadamente. Hay que hacerlo en la elección de fidelidad al Sucesor de Pedro, con espíritu de obediencia filial, incluso cuando no todo parece inmediatamente claro y comprensible. Volviendo a su pregunta, aquí no se trata de borrar de golpe que ignore o, casi como por arte de magia, anule el sufrido camino de muchos fieles y pastores, sino de invertir el capital humano y espiritual de muchas pruebas para construir un futuro más sereno y fraterno, con la ayuda de Dios. El Espíritu que ha custodiado hasta ahora la fe de los católicos chinos es el mismo que los sostiene hoy en el nuevo camino emprendido.

¿Tiene algún consejo, alguna petición particular que en este momento la Sede Apostólica podría dirigir a los fieles chinos? A los que están contentos ante los posibles nuevos escenarios, pero también a los que están confundidos o a los que tienen objeciones… 

Me gustaría decir, con mucha sencillez y claridad, que la Iglesia nunca olvidará las pruebas y los sufrimientos pasados y presentes de los católicos chinos. Todo esto es un gran tesoro para la Iglesia universal. Por lo tanto, a los católicos chinos les digo, con gran fraternidad: estamos cerca de ustedes, no solo con la oración, sino también con el compromiso cotidiano de acompañarles y apoyarles en el camino hacia la plena comunión. Por ello les pedimos que ninguno se aferre al espíritu de contraposición para condenar al hermano o que use el pasado como un pretexto para fomentar nuevos resentimientos y cerrazones. Al contrario, esperamos que cada uno vea con confianza el futuro de la Iglesia, más allá de cualquier límite humano.

Eminencia, ¿de verdad cree usted que todo esto sea posible? ¿En qué se basa su confianza? 

Estoy convencido de una cosa. La confianza no es fruto de la fuerza de la diplomacia o de las negociaciones. La confianza se basa en el Señor que guía la historia. Confiamos en que los fieles chinos, gracias a su sentido de fe, sepan reconocer que la acción de la Santa Sede está movida por esta confianza, que no responde a lógicas mundanas. Los pastores deberán ayudar particularmente a los fieles a reconocer en la guía del Papa en punto de referencia seguro para apreciar el plan de Dios en las circunstancias actuales.

¿El Papa está informado de lo que sus colaboradores hacen en las negociaciones con el gobierno chino? 

Sí, el Santo Padre sigue personalmente las negociaciones actuales con las Autoridades de la República Popular China. Todos sus colaboradores actúan en sintonía con él. Nadie toma iniciativas privadas. Sinceramente, cualquier otro tipo de razonamiento me parecería fuera de lugar.

En los últimos tiempos han surgido expresiones críticas, incluso dentro de la Iglesia, ante el enfoque que ha adoptado la Santa Sede en el diálogo con las Autoridades chinas. Algunos incluso han llegado a afirmar que este diálogo es una verdadera “rendición” por razones políticas. ¿Qué opina? 

Creo, antes que nada, que en la Iglesia existe el derecho absoluto a disentir y hacer presentes las propias críticas y que la Santa Sede tiene el deber de escucharlas y evaluarlas con atención. También estoy convencido de que, entre cristianos, las críticas deberían pretender construir la comunión y no suscitar la división. Se lo digo francamente: estoy convencido de que una parte de los sufrimientos que ha vivido la Iglesia en China no se debe tanto a la voluntad de cada una de las personas, sino a la complejidad objetiva de la situación. Por ello es legítimo tener opiniones diferentes sobre las respuestas más oportunas que ofrecer para solucionar los problemas del pasado y los del presente. Esto es completamente razonable. Creo que ningún punto de vista personal puede ser considerado exclusivo intérprete de lo que es bueno para los católicos chinos. Por ello, la Santa Sede obra para encontrar una síntesis de verdad y una vía practicable para responder a las legítimas expectativas de los fieles, dentro y fuera de China. Para descubrir juntos el plan de Dios para la Iglesia en China se necesitan más humildad y un mayor espíritu de fe, cautela y moderación por parte de todos, para no caer en polémicas estériles que dañen la comunión y que roben las esperanzas de un futuro mejor.

¿A qué se refiere? 

Me refiero a que todos estamos llamados a distinguir más adecuadamente la dimensión espiritual y pastoral de la dimensión política. Comencemos, por ejemplo, con las palabras que utilizamos todos los días. Expresiones como “poder”, “traición”, “resistencia”, “rendición”, “enfrentamiento”, “ceder”, “compromiso” deberían dejar sitio a otras, como “servicio”, “diálogo”, “misericordia”, “perdón”, “reconciliación”, “colaboración”, “comunión”. Si no estamos dispuestos a cambiar este enfoque, surge un gran problema: pensar y actuar solamente en clave política. Al respecto, la Santa Sede espera para todos una sincera conversión pastoral inspirada en el Evangelio de la misericordia, para aprender a acogerse entre hermanos, así como tantas veces ha aconsejado el Papa Francisco.

¿Qué le diría hoy a los responsables chinos? 

Mire usted, sobre este punto me gustaría retomar nuevamente las palabras de Benedicto XVI en su Carta a los católicos chinos. Él enseña que la misión propia de la Iglesia no es la de cambiar estructuras o la administración del Estado, sino anunciarle a los hombres a Cristo, Salvador del mundo, apoyándose en la potencia de Dios. La Iglesia en China no pretende sustituir al Estado, sino que desea ofrecer su contribución serena y positiva por el bien de todos. Por lo tanto, el mensaje de la Santa Sede es un mensaje de buena voluntad, con la esperanza de proseguir en el diálogo emprendido para contribuir a la vida de la Iglesia católica en China, al bien del pueblo chino y a la paz en el mundo.

48 comentarios en “El cardenal Parolin justifica la actuación del Vaticano en la ‘cuestión china’
  1. «Si alguien se le pide un esfuerzo (renuncia en favor de un cismatico), no es un precio político». Parece que Parolin se ha convertido en un experto en el arte de mentir, pero negar la evidencia es la manera de enagañar a los tontos o a los que se quieren dejar engañar.
    No se puede construir una Iglesia en China bajo el yugo del gobierno comunista. Lo demás son excusas y traiciones.

  2. ¿ Entonces es un mentiroso el cardenal Zen ? En China todo está muy bien y el Papa Francisco está informado de todo y aprueba todo y sus colaboradores, que son los que han hecho la nota de prensa, están super unidos y super en linea con los más íntimos pensamientos papales, incluso aquellos que ni llega a soñar, y el cardenal Zen pues un mentiroso que cuenta cosas que imagina. Algo está sucediendo raro , pero muy raro, que cuando el Papa Francisco tiene acceso a otras opiniones parece que cambia de paso y quizás se da cuenta que sus fidelísimos le toman el pelo y juegan con él. http://www.lanuovabq.it/it/accordo-cina-vaticano-cattivo-lho-detto-al-papa

  3. Parolín nos deleita con una idílica entrevista donde el mundo feliz es un juego de niños. Todo es una maravilla, la armonía eterna y la paz reinan en los sacros palacios y el que diga lo contrario siembra discordia y división. En nuestra desconfianza innata tendemos más a creernos los que dice un cardenal mártir que nada tiene que ganar con esto y a poner en entredicho todo este montaje de juegos malabares combinado por quienes no han hecho en la vida otra cosa que intentar no equivocarse para ir ascendiendo.
    Specola.

  4. Es la misma política que llevó a cabo Casaroli, provocando el sufrimiento injustificado, porque no solucionó nada, de tantos católicos fieles. Plegarse al Estado chino, ateo militante, que se considera con el derecho a imponer obispos que no van a anunciar a Cristo, sino a Mao o al ximierda de turno, le parece una buena solución al lío. A estos listos no los puedo soportar. También quieren negociar las verdades de la fe católica, para que se acomoden mejor a las ingentes necesidades económicas de los obispos alemanes y de Madariaga que acumulan millones y millones mientras millones mueren de hambre y sus hermanos más indefensos no tienen nada para llevarse a la boca ni nadie que les defienda, y mueren siendo fieles.

  5. La Iglesia de los pobres, oiga. Y este viene después, porque lo consideran ¡moderado! Toma moderación, diálogo y amor a Jesucristo y a sus hermanos.

  6. Estáis cometiendo esta traición contra la Iglesia perseguida en China por seguir la hoja de ruta masónica que intenta crear el embrión de una iglesia ecuménica mundial proyectada para el gobierno mundial, de la que 1200 millones de ciudadanos chinos son parte fundamental. Tengamos presente esto hermanos, me parece que es la clave del asunto, el Señor Jesús se encargará de desvelarlo.
    No se puede comerciar con la fe, no se puede traicionar a los mártires, ESTO NO ES DE LA IGLESIA DE CRISTO.

  7. Los obispos chinos, que han vivido años de torturas y en la cárcel, no están tan cómodos como él plegándose al tirano y abandonando a su pueblo en la cruz, claro.

  8. La Iglesia perseguida en China lleva más de medio siglo sufriendo asesinato, tortura y cárcel a manos del régimen comunista, NI PAROLIN NI EL MISMO PAPA PUEDEN EXIGIRLES «SACRIFICIOS» COMO PARTE DE UNA TRANSACCIÓN CON EL DIABLO A QUIENES ESTÁN SACRIFICANDO LA VIDA POR SER FIELES A JESUCRISTO.
    Por favor no vendáis a la Iglesia perseguida por un plato de lentejas, no dejéis que ganen los malos, estáis cediendo ante el Diablo y esto desencadenará consecuencias por parte del Cielo… ¡La Esposa de Cristo avanza gracias al martirio, esta traición se os volverá en contra! ¿Qué habría sido de la Iglesia si San Bautista o Santo Tomás Moro hubieran cedido? El Señor te quitará la corona, ¡reacciona Iglesia fiel!

  9. El Card. Parolin habla como si el Gobierno chino no existiese y todo fuese una cuestión de reconciliación interna de la Iglesia en China , cuando en realidad el tema fundamental es si la Iglesia va a aceptar o no las imposiciones que el Gobierno chino quiere hacerle para permitirle existir en el país, y que implican una inaceptable sumisión de la Iglesia al gobierno comunista y a la ideología de ese mismo gobierno.

  10. Este tío es un canalla: acusa a los detractores de esta neo-ostpolitik, que es un auténtico pasteleo político carente de la mínima visión sobrenatural, de pensar en clave política, o sea, lo que están haciendo estos mercenarios. ¡Que no te enteras, Contreras! ¡Que lo que nos subleva es ver cómo sometes a la Iglesia china a los dictados del PCCh, cambiándole la esencia! Y si todo este asunto es para que Fco. pueda aparecer en el libro Guinness por ser el primer papa en pisar China (supongo que para superar a S. Fco. Javier, que los jesuitas de antaño eran muy rígidos y no misericordeantes e inclusivos como ahora, que hasta hacen Feng-Shui y Meditación Zen), creo que Judas hizo mejor negocio con sus treinta monedas de plata.

  11. La Iglesia perseguida en China lleva más de medio siglo sufriendo asesinato, tortura y cárcel a manos del régimen comunista, NI PAROLIN NI EL MISMO PAPA PUEDEN EXIGIRLES «SACRIFICIOS» COMO PARTE DE UNA TRANSACCIÓN CON EL DIABLO A QUIENES ESTÁN SACRIFICANDO LA VIDA POR SER FIELES A JESUCRISTO.
    Por favor no vendáis a la Iglesia perseguida por un plato de lentejas, no dejéis que ganen los malos, estáis cediendo ante el Diablo y esto desencadenará consecuencias por parte del Cielo… ¡La Esposa de Cristo avanza gracias al martirio, esta traición se os volverá en contra! ¿Qué habría sido de la Iglesia si San Juan Bautista o Santo Tomás Moro hubieran cedido? El Señor te quitará la corona, ¡reacciona Iglesia fiel!

  12. Es para echarse a temblar que este hombre sea la segunda autoridad del Vaticano!! La subsistencia de la Iglesia, pese a hombres como este, demuestra que es asistida por el Espíritu Santo, pese a traidores y mentirosos.

  13. «debe quedarle claro a todos que este no es el precio de un intercambio político» Parolin dixit. Entonces confirmado el Papa de San Gallen no viaja a China. Porque si se concreta ese viaje, sería la confirmación de que JorgeMario vendió el rico patrimonio de la Iglesia china al bajo precio de la autorización de su viaje a China, que le suma a su show mundial.

    El tiempo hablará, y al final todo se sabe.

  14. «Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes, y les dijo: «¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré?» Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle»(Mt 26,14-16).

  15. Ricardo, que no son prisas, que esto se sabe desde hace tiempo. Y esta teoría se la he escuchado yo -personalmente- a uno de la cuadra de Parolin ya hace unos años. Que esto lo llevan intentando los jesuitas desde hace tiempo, en connivencia con según qué nuncios. Y lo están haciendo ahora que han quitado de en medio a Benedicto.

  16. La película Silencio no es una casualidad, el silencio sobre los mártires, sobre las comunidades martirizadas de Nigeria, Sudán del Sur, Irak, Siria, India y Pakistán no es casualidad. Nada es casualidad en este pontificado, se lleva ya gestando unos añitos. Estas maldades no se improvisan.

  17. ¡…Que harian Beatriz , solodoctrina, Albert, José, Estupefacta ….para disminuir los sufrimientos de los católicos perseguidos en China , y para conseguir más Libertad para la Iglesia …?

  18. Si Mao Zedong levantara la cabeza y contemplara el espectáculo de sombras chinescas de Francisco y Parolin, se frotaría las manos diciendo: «Tigres de papel». Y encargaría otro genocidio como fin de fiesta…

  19. No hay por donde coger esta entrevista. Palabras, palabras y palabras para decir que los equivocados son los que permanecieron fieles, a quienes se acusa de egoístas, de plantear las cosas en términos políticos y de sembrar la división por motivos mundanos. En cambio la opulenta Iglesia patriótica, que está al servicio del régimen comunista y totalmente infiltrada por él, no es una iglesia cismática sino una «comunidad cristiana» santa, incomprendida y amenazada (!)
    Y por supuesto las razones pastorales por delante para justificar todos los atropellos.
    Mire usted, señor cardenal, si Juan Pablo II y Benedicto XVI, a quienes usted cita con toda la malicia del mundo, hubieran querido esta «solución» que proponen ustedes ahora, habrían reconocido a la iglesia patriótica china hace 20 o 30 años.
    Se me plantea una duda: qué piensan los jerarcas patrióticos de la anticoncepcion? Y del aborto? Y de Amoris laetitia?

  20. Esta vez merece la pena contestar la pregunta del troll:
    ¿qué habría que hacer para disminuir los sufrimientos de la Iglesia perseguida en China?
    TRAICIONAR A LOS MÁRTIRES SEGURO QUE NO, PASTELEAR CON LA BESTIA DEL COMUNISMO EN ABSOLUTO.
    El martirio es querido por Dios, ES SU CAMINO PARA HACER CRECER A SU ESPOSA, es un don que ni siquiera el que ocupa la silla de Pedro tiene derecho a intentar contener. La Iglesia disminuye y desaparece porque quienes deberían defenderla a capa y espada ceden ante el mundo, pero en cuanto esta situación sea revertida el mundo contemplará la acción del Cielo en el resurgir de la Iglesia.
    ¡Francisco, rectifica a tiempo!

  21. LINDOR BOBOR
    O MARI ON
    QUE TANTO MONTA MONTA TANTO
    No me extraña que digas que eso son problemas de suma complejidad, sobre todo para ti. Para ti todo es un problema de gran complejidad, lo comprendemos, pero deja estas cosas a los mayores, tu tomate un azucarillo y descansa del esfuerzo.

  22. No queremos una Iglesia rendida frente a un poder ateo militante. Supongo que a los obispos venezolanos que tan proféticamente han denunciado y arriesgado su propia vida les pedirán al final que promentan obendiencia a la ilegítima e inconstitucional asamble contituyente. Como se nota que son unos brugueses que no saben lo que pasar hambre y ser perseguidos a muerte. Oremos para el próximo Papa sea el Cardenal Robert Sarah.

  23. Esto es como cuando Satanás le dijo a Jesús que se tirara al vacio, que los angeles de Dios lo recogerían…Parolin acaba de decir que van a unir la iglesia mundana y la Iglesia de Cristo y que ya Dios sabrá hacer.

  24. Lo que está diciendo basicamente, es que van a unir a la falsa iglesia terrenal con la Iglesia de Cristo, y que como tienen a Dios de su parte ya luego se irá solucionando la cosa por si sola. Esto me recuerda a cuando Satanás le dijo a Jesús que se tirara al vacio, que ya lo recogerían los angeles.

  25. Os comparto un documental que vi hace años en él que se desgrana, a partir de documentación oficial, cómo las sociedades secretas se infiltraron en los servicios de inteligencia de la antigua Unión Soviética y cómo a través de los mismos dieron el salto al Vaticano, con el objetivo de alinear con los postulados del gobierno mundial a la institución que representa a 1400 millones de personas.
    El documental dura unos 40 minutos y me parece positivo difundirlo en cuanto que, si bien no creo que haya que darle absoluta credibilidad, en mi opinión toca algunos puntos que ayudan a comprender mejor cómo opera la Sinagoga de Satanás y cómo su acción desde hace siglos ha hecho posible que hayamos llegado a esta situación que vivimos hoy, tanto en el mundo como en la Iglesia:
    https://youtu.be/NYRmEvYalA0

  26. Lindor Covas,
    ¿Y de verdad crees que esto va a evitar un ápice de sufrimiento a los cristianos de China? Obviamente, el dictador no quiere católicos verdaderos en su país. Quiere obispos traidores para acabar con la Iglesia Católica. No les va a dejar ser católicos. Lo único que se va a hacer es añadir sufrimiento al que ya tienen. Esto ya se ha probado antes, y ¡nunca ! ha funcionado. Y Parolin lo sabe porque no es idiota. No sé a cambio de qué están negociando esto. Seguramente, a cambio de estar en la pomada mundial y nada más. No sueñes con que buscan el bien de los católicos chinos. Permitir «la evangelización en el contexto específico chino», significa impedir a los católicos vivir su fe en todo aquello que al gobierno chino le desagrade. Para eso, les podían haber ahorrado tantos años de torturas y sufrimientos. Que lo hubieran dicho antes. Bueno, ya no están diciendo a todos por activa y por pasiva que no se nos permite creer en el Evangelio, hay que creer en el NOM.

  27. Y Lindor, recuerda. Al principio uno piensa que no pasa nada, porque no le afecta personalmente. Cuando el monstruo va creciendo, vas viendo que más te hubiera valido defender la libertad de los demás, porque la siguiente que cae es la tuya. Y aunque pienses que el Evangelio y la libertad no son importantes para ti, y que a quién le importa la libertad religiosa de los chinos, te aviso. Antes o después te tocará a ti. Nadie vais a esquivar el sufrimiento o el juicio de Dios porque Francisco os exima de no se sabe qué, me temo. Porque Francisco, muy astutamente, lo deja todo al «discernimiento y a la conciencia personal». Al final, siempre decides tú. Y en el sagrario de tu conciencia, de nada va a servir el mal consejo de un mal sacerdote.

  28. Juan 8:31-38 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
    La verdad os hará libres
    31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
    32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. »
    De que sirve mayor libertad de la Iglesia Subterránea en la china comunista si se les impide la búsqueda de la Verdad, la Justicia y elegir a sus sacerdotes.

  29. Los comunistas siempre han sido muy misericordiosos, ¿Verdad, Eminencia? ¡De toda la vida, hombre…! Tremendo, en fin. Para mí, la clave está en el motivo por el que en China existe la Iglesia verdadera y una «iglesia» falsa: Los curas de la iglesia falsa están sometidos a las directrices de las autoridades comunistas chinas. Así que, si el Clero fiel es suplantado por el clero de la iglesia falsa, como ya está empezando a hacerse, apaga y vámonos. ¿Realmente cree la Santa Sede que una Iglesia así obedecería al Papa y no a los comunistas? Claro que no. Es como si, en aras de la reconciliación con los protestantes, la Iglesia sustituyera sacerdotes católicos por pastores protestantes, poniéndolos al frente de parroquias católicas. Brutal. Y esto de los protestantes lo digo bajito, para no dar ideas… En fin, quiera Dios que este Cardenal nunca llegue a ser Papa.

  30. Echenique vuelvo a decirte que eres el mejor. Mira que invocan tu nombre constantemente sólo para insultarte y no rebatirte toda esta panda de seres vivos de nula comprensión lectora y cerebros de mosquito. Adelante amigo.

  31. Echenique vuelvo a decirte que eres el mejor. Mira que invocan tu nombre constantemente sólo para insultarte y no rebatirte toda esta panda de seres vivos de nula comprensión lectora y cerebros de mosquito. Adelante amigo. No sé por qué antes he salido como q.

  32. «en China no existen dos Iglesias, sino dos comunidades de fieles que están llamadas a cumplir un camino progresivo de reconciliación hacia la unidad»…¿Cómo puede llamar fieles a cismáticos y excomulgados?

    «para que se puedan curar todas las heridas personales infligidas recíprocamente dentro de las comunidades»… ¿Qué le han hecho los católicos chinos a los servidores de la Iglesia Patriótica?

    «una vez considerado adecuadamente el punto del nombramiento de los obispos, las dificultades que queden ya no deberían ser tales como para impedirle a los católicos chinos vivir en comunión entre ellos y con el Papa»…A los católicos no, pero está escrito que nadie puede servir a dos señores: por lo que nadie puede servir a Dios y al «Partido».

    Y todo esto, ¿es lo que «se persigue con la clarividencia del Papa Francisco»…?

  33. Yo no sé a qué viene esto de «la complejidad de la situación china». Si algo hay que reconocer a los chinos comunistas —a diferencia de estos judas— es que ni mienten ni disimulan. Han declarado abiertamente y programáticamente sus intenciones de sinificar las religiones y someterlas al control del PCCh. Más claro, imposible.

    Ojo con los de Taiwán (China Nacionalista, que también son chinos): vemos a ver si diplomáticamente también los vende el Vaticano, que es una exigencia de Pekín y del Ximierda a cargo.

  34. El cardenal y su jefecito nos mienten y traicionan a Cristo.
    Muy larga entrevista, señal inconfundible de la mentira.
    Si si, No no, lo demás es paja.
    Ya no se les cree.

  35. Rafael,
    No sé lo que sabe Echenique de la Iglesia China. Sé lo que sé yo. Y te aseguro que algo sé. Y por supuesto, el que más sabe es el cardenal Zen, eso te lo garantizo. Estamos atacando una concreta política del Papa. Política, no magisterio. En política, también en el Vaticano, todo es opinable. Todavía recuerdo a los Morancos diciendo que había que votar sí a la constitución Europea presentada por Giscard, porque lo decía «los que sabían». En aquel entonces yo me leí de arriba a abajo la cosa esa, y voté que no, claro. Pero por supuesto, me tenía que fiar de Giscard, que sabía más que yo, ¿no? Seamos sensatos. Parece mentira que quién jamás respetó ni aceptó la última etapa de Pablo VI, a Juan Pablo II o a Benedicto XVI nos exijan el sometimiento más esclavo e irracional a TODAS y CADA UNA de las cosas que salen del Vaticano ¿De qué vais?

  36. Que alguien me diga por qué no se puede poner el grito en el cielo con las políticas del Papa. Que alguien me lo argumente. Y que me digan por qué eso es malo. Ya está bien de tanta tontería. Mucha libertad y mucha conciencia, pero si está de acuerdo con las miserias de unos y los silencios cobardes de otros ¡Ya está bien!

  37. Estu, quizá no damos argumentos porque perdemos tiempo en pedir que no se insulte. Al menos ese es mi caso. Lo he comentado varias veces, si no entretuvieran tanto con los insultos y las barbaridades sobre el Papa que se dicen por aquí un día sí y otro también, me pararía a comentar noticias interesantes, que las hay. Pero el tono es tan odioso que no me es posible participar en ningún debate porque insultan en vez de opinar y a quien insultan es al Papa y yo soy católica. Un saludo

  38. MARIN AN DE DIA LINDOR BOBOR DE NOCHE
    O al revés, ¿ves porque eres boba, muy boba, muy boba? Si es que tu misma nos lo cuentas. Así que sufren muchísimo por los insultos y resulta que acudes una y otra vez a que te insulten. Es que es de bobos, y no es un insulto sino una constatación.
    Por cierto reconozco que esta vez has tenido gracia. Asi que el shock que te provocan los insultos te impide argumentar mínimamente las tonterías que expeles. Muy bueno. Intenta decir otra chorrada tan graciosa.

  39. Muchos comentaristas no toman en cuenta el  crecimiento del sentimiento religioso en China, tanto en varias denominaciones cristianas como en otras religiones tradicionales., que ha modificado la situación y la cantidad de los fieles de unos años atrás. Las discusiones en los medios digitales ni siquiera toman en cuenta que Dios, si tiene un Plan y lo realiza con o sin la aprobación y aun el entendimiento de los comentaristas a la moda.-
    https://aclaracionesutiles.wordpress.com/2018/02/03/3269/

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