El Papa crea cinco nuevos cardenales: ‘Jesús los llama a servir’

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El Papa Francisco recuerda a los nuevos purpurados que «caminan delante del pueblo de Dios con la mirada fija en la Cruz» y que no han sido llamados para convertirse en ‘príncipes’ en la Iglesia sino para servir.

Este miércoles 28 de junio la Basílica de San Pedro ha sido el escenario de la creación de cinco nuevos cardenales. El Papa Francisco ha celebrado un consistorio ordinario público para la creación de los nuevos purpurados Jean Zerbo, Juan José OmellaAnders ArboreliusLouis-Marie Ling Mangkhanekhoun y Gregorio Rosa Chávez.

En la apertura del consistorio, Jean Zerbo, arzobispo de Bamako, en Malí, ha dirigido al Papa unas palabras de homenaje y gratitud en nombre de todos los nuevos purpurados.

La celebración ha comenzado con el saludo, la oración y la lectura de un pasaje del evangelio según San Marcos. El Papa Francisco ha recordado a los purpurados que «caminan delante del pueblo de Dios con la mirada fija en la Cruz» y que no han sido llamados por Jesús para convertirse en ‘príncipes’ en la Iglesia sino para servir.

El pontífice ha leído la fórmula de creación y ha proclamado solemnemente los nombres de los nuevos cardenales. El rito ha continuado con la profesión de fe de los cardenales ante el pueblo de Dios y el juramento de fidelidad y obediencia al Papa Francisco y a sus sucesores.

Los nuevos purpurados, según el orden de creación, se han arrodillado ante el Santo Padre que les ha impuesto el solideo y la birreta cardenalicia, les ha entregado el anillo y les ha asignado a cada uno una iglesia de Roma.

Tras la consigna de la bula de creación cardenalicia y de asignación del Título o de la Diaconía, el Papa ha intercambiado con cada nuevo cardenal el abrazo de la paz.

A continuación, las palabras que el Papa Francisco ha pronunciado durante el consistorio:

«Jesús caminaba delante de ellos». Esta es la imagen que nos ofrece el Evangelio que hemos escuchado (Mc 10,32-45), y que hace de escenario también para el acto que estamos realizando: un Consistorio para la creación de nuevos Cardenales.

Jesús camina con decisión hacia Jerusalén. Sabe bien lo que allí le aguarda y ha hablado ya de ello muchas veces a sus discípulos. Pero entre el corazón de Jesús y el corazón de los discípulos hay una distancia, que sólo el Espíritu Santo podrá colmar. Jesús lo sabe; por esto tiene paciencia con ellos, habla con sinceridad y sobre todo les precede, camina delante de ellos.

A lo largo del camino, los discípulos están distraídos por intereses que no son coherentes con la «dirección» de Jesús, con su voluntad, que es una con la voluntad del Padre. Así como —hemos escuchado— los dos hermanos Santiago y Juan piensan en lo hermoso que sería sentarse uno a la derecha y el otro a la izquierda del rey de Israel (cf. v. 37).  No miran la realidad. Creen que ven pero no ven, que saben pero no saben, que entienden mejor que los otros pero no entienden…

La realidad en cambio es otra muy distinta, es la que Jesús tiene presente y la que guía sus pasos. La realidad es la cruz, es el pecado del mundo que él ha venido a tomar consigo y arrancar de la tierra de los hombres y de las mujeres. La realidad son los inocentes que sufren y mueren a causa de las guerras y el terrorismo; es la esclavitud que no cesa de pisar la dignidad también en la época de los derechos humanos; la realidad es la de los campos de prófugos que a veces se asemejan más a un infierno que a un purgatorio; la realidad es el descarte sistemático de todo lo que ya no sirve, incluidas las personas.

Esto es lo que Jesús ve mientras camina hacia Jerusalén. Durante su vida pública él ha manifestado la ternura del Padre, sanando a todos los que estaban bajo el poder del maligno (cf. Hch 10,38). Ahora sabe que ha llegado el momento de ir a lo más profundo, de arrancar la raíz del mal y por esto camina decididamente hacia la cruz.

También nosotros, hermanos y hermanos, estamos en camino con Jesús en esta vía. De modo particular me dirijo a vosotros, queridos nuevos cardenales. Jesús «camina delante de vosotros» y os pide de seguirlo con decisión en su camino. Os llama a mirar la realidad, a no distraeros por otros intereses, por otras perspectivas. Él no os ha llamado para que os convirtáis en «príncipes» en la Iglesia, para que os «sentéis a su derecha o a su izquierda». Os llama a servir como él y con él. A servir al Padre y a los hermanos. Os llama a afrontar con su misma actitud el pecado del mundo y sus consecuencias en la humanidad de hoy. Siguiéndolo, también vosotros camináis delante del pueblo santo de Dios, teniendo fija la mirada en la Cruz y en la Resurrección del Señor.

Y así, a través de la intercesión de la Virgen María, invocamos con fe el Espíritu Santo, para que reduzca toda distancia entre nuestro corazón y el corazón de Cristo, y toda nuestra vida sea un servicio a Dios y a los hermanos.

¿Qué es un consistorio?

Un artículo elaborado por Catholic.net explica en qué consiste un consistorio y su historia. En la época imperial de Roma el término “consistorio” (del latín con-sistere, estar juntos) era utilizado para indicar el concejo sagrado de los emperadores. Con el tiempo llegó a significar el senado del pontífice romano, “la asamblea de los cardenales en concejo alrededor del Papa” (Inocencio III, 1212)

El origen del consistorio papal tiene estrecha relación con la historia del presbiterio romano o cuerpo del clero de Roma. En el antiguo presbiterio romano había diáconos, encargados de las temporalidades eclesiásticas de las diferentes regiones de Roma, sacerdotes, que encabezaban las principales iglesias de la ciudad, llamadas tituli -al menos durante el s. VIII-, y obispos de las diócesis vecinas a Roma. Los actuales cardenales han sucedido a los miembros del antiguo presbiterio, no únicamente en lo relativo a los oficios propios de esos tres grados -obispos, presbíteros y diáconos- sino con algunas funciones algo distintas, pero sobre todo, como asistentes del Papa en la administración de los asuntos de la Iglesia.

Desde los tiempos más remotos de la cristiandad, los papas acostumbraban discutir con el presbiterio romano los asuntos que afectaban a la Iglesia. Durante varios siglos, sin embargo, el presbiterio de Roma no constituyó el senado de los papas con exclusión del resto del clero, al menos en lo tocante a asuntos de mayor importancia. Tales asuntos eran discutidos y decididos en el Concilio de Roma, el cual, si bien admitía al clero romano en cierta medida, era conformado mayormente por los obispos convocados por el Papa de todas partes de Italia, así como por los obispos que acertasen a estar en Roma en ese momento. Tales concilios fueron muy frecuentes hasta el inicio del siglo XII. De ahí en adelante, los papas los convocaron con menor frecuencia, dada la dificultad inherente al incremento de los asuntos que exigían su atención. En vez de eso, los papas trataban los asuntos frente a sus cortes, con la colaboración de los cardenales romanos, quienes para entonces habían crecido en dignidad e importancia, toda vez que para la elección del Papa ya recaía en ellos exclusivamente. Así fue como el Colegio de Cardenales, reunido en consistorio, llegó a ser el órgano superior del gobierno supremo y universal de la Iglesia.

Al principio se llevaban al consistorio asuntos tanto de carácter jurídico como administrativo. Al paso del tiempo, empero, los primeros fueron transferidos al Tribunal de la Sagrada Rota.

En la actualidad hay tres tipos de consistorios: secretos u ordinarios, públicos o extraordinarios, y semipúblicos.

 

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Comentarios
4 comentarios en “El Papa crea cinco nuevos cardenales: ‘Jesús los llama a servir’
  1. Que el Espíritu Santo, pidió finalmente el Obispo de Roma, “reduzca toda distancia entre nuestro corazón y el corazón de Cristo, para que toda nuestra vida sea un servicio a Dios y a los hermanos”. Algo para pedir con humildad.

  2. El Cardenal Luís Aponte Martínez, de Puerto Rico, Murió en el Año 2012. Porque el Santo Padre No Ha Nombrado un Cardenal en la Isla que Se Ocupe de Realizar la Labor Apostólica Conforme a Roma?, y Porque Se Mantiene al Obispo de San Juan que el Pueblo Tanto Rechaza?, Porque Roma Se Ha Olvidado de Puerto Rico?.

  3. «En la apertura del consistorio, Jean Zerbo, arzobispo de Bamako, en Malí, ha dirigido al Papa unas palabras de homenaje y gratitud en nombre de todos los nuevos purpurados.»
    Será hermano gemelo del cardenal Omella porque es igualito, el que ha escrito esto no lo ha visto ni por la tele.

  4. Criticones de la Iglesia habrá siempre. Tambien hay criticones con incontinencia verbal porque la nota hace referencia al nombramiento de nuevos cardenales.

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