El Observatorio de Ciudadanía Católica y Análisis Social publicó el 24 de agosto de 2026 su reporte número 69, Fisuras y Decadencia de la 4T, un diagnóstico que sostiene que el régimen de la Cuarta Transformación ha entrado en un declive que se antoja irreversible, marcado por corrupción, deterioro interno y el debilitamiento de las instituciones. El texto parte de un criterio ético de Benedicto XVI en Caritas in veritate: junto al bien individual existe el bien común, el de ese “todos nosotros” formado por personas, familias y grupos intermedios, un bien que no se busca por sí mismo, sino para quienes solo en una comunidad social ordenada pueden alcanzarlo de modo eficaz. Trabajar por él implica cuidar las instituciones que estructuran la vida jurídica, civil, política y cultural. Desde esa premisa, el observatorio pregunta si el populismo a la mexicana de la 4T puede sobrevivir a más hechos de corrupción y qué consecuencias tiene para el país un movimiento en el poder casi absoluto que está en plena decadencia.
El primer golpe que documenta el reporte es el desprestigio de dos figuras del círculo íntimo de Andrés Manuel López Obrador. El 9 de junio, el Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó la cancelación de la visa del senador morenista Adán Augusto López Hernández por indagatorias sobre presuntos lazos con el crimen organizado. En la noche del 13 de agosto, Andrés Manuel López Beltrán (“Andy”), hijo del expresidente, difundió una carta a Donald Trump en la que denuncia que le retiraron “injustificadamente” su visa y exige la destitución de Marco Rubio y Christopher Landau, a quienes acusa de hacer “politiquería al estilo hitleriano”. Pide además una respuesta personal del mandatario estadounidense. En la mañanera del 14 de agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió a López Beltrán y calificó las cancelaciones como un acto de injerencia política: “no es parejo, no es para todos los países… son búsquedas de interferir en la política mexicana”. El Observatorio Católico interpreta estas revocaciones como presagio de una persecución ministerial y judicial del Departamento de Justicia de Estados Unidos, y sostiene que la carta de Andy lleva la marca de AMLO o, cuando menos, su aprobación: los despropósitos serían obra de “padre e hijo en comunión delirante”.
En el plano internacional, el reporte registra contrastes que erosionan el liderazgo regional de México. En la 40 Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), celebrada el 18 y 19 de agosto en Buenos Aires, Terry Cole, titular de la DEA, reivindicó a Omar García Harfuch como “un socio de confianza y un buen amigo de Estados Unidos en los últimos 20 años”. El elogio contrasta con las declaraciones previas de miembros del gabinete de Trump sobre nexos de políticos mexicanos con los cárteles. El análisis aclara que no hay doble discurso: a Harfuch lo deslindan precisamente porque esa confianza se construyó a lo largo de dos décadas. Simultáneamente, el 19 de agosto la OEA convocó con carácter de urgencia una reunión hemisférica sobre el anuncio de Daniel Ortega de suspender definitivamente las elecciones en Nicaragua (“Aquí no volverá a haber elecciones”). Veintiséis países respaldaron la convocatoria; México se abstuvo y Brasil votó en contra. Alejandro Encinas pidió respeto a la soberanía nicaragüense y privilegiar el diálogo. El Observatorio recuerda que AMLO es fundador del Grupo Puebla, extensión del Foro de São Paulo, del que Ortega es socio fundador, y que la abstención muestra el descrédito internacional del gobierno por las causas que defiende.
A las puertas del proceso electoral 2026-2027, que debía iniciar el 10 de septiembre, el reporte señala desencuentros en las cúpulas del INE y del TEPJF. El 31 de julio, la Comisión de Quejas y Denuncias del INE prohibió al PRI y a su dirigente Alejandro “Alito” Moreno llamar a Morena “narco partido” y usar expresiones como “narcogobierno”, “cártel de Morena” o “narcodictadura”. El Observatorio Católico advierte que esa prohibición se perfila extensiva a partidos, medios y periodistas. El 20 de agosto, Mónica Soto Fregoso, presidenta del TEPJF, presentó una renuncia sorpresiva y, según el documento, legalmente injustificada, sin la “causa grave” constitucional. No solo dejó la presidencia: renunció de plano al tribunal, con efectos al 31 de agosto. El reporte recuerda que Soto llegó a ese cargo mediante maniobras del entonces diputado Sergio Gutiérrez Luna para validar una mayoría artificial de Morena y aliados que permitió el “Plan C” de AMLO, y que avaló sin mayores cuestionamientos la elección judicial llena de irregularidades. El Senado aprobó la renuncia en fast track. El cargo vacante no tiene fecha cierta de reposición, lo que deja incompleta la Sala Superior al inicio del calendario electoral. El observatorio se pregunta si existe un plan para detener desde el TEPJF un posible triunfo opositor en 2027.
El cuarto suceso es el controvertido retorno de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa el 21 de agosto. Informaciones periodísticas indicaron que AMLO abandonó Palenque y se instaló en la Ciudad de México para operar políticamente la defensa de su círculo más cercano ante posibles vacilaciones de Sheinbaum. Ese mismo día, los gobernadores de Morena emitieron un pronunciamiento de “absoluto y categórico respaldo” a la presidenta y reprocharon “la desmesura, las decisiones individuales y los intereses de facción”. Ricardo Monreal sostuvo que el regreso de Rocha “no ha sido oportuno”, que el Estado no lo autorizó ni estaba enterado, y le pidió volver a solicitar licencia. Para el Observatorio Católico, Rocha Moya ha operado la relación dineraria entre el Cártel de Sinaloa y Morena, con el consentimiento de AMLO. El reporte vincula estos hechos con señalamientos sobre financiamiento irregular de campañas rumbo a 2027: investigaciones periodísticas hablan de recursos no reportados y esquemas de recolección de efectivo. Aunque no afirma una relación causal directa con la crisis del INE y el TEPJF, señala que el origen de las riñas en el Consejo General del INE está en las acusaciones de “narco partido”.
El análisis identifica dos estructuras que crujen. La primera es el poder dual: AMLO opera desde la capital la defensa de sus personajes y de su proyecto, mientras Sheinbaum enfrenta las consecuencias institucionales e internacionales. La segunda es el liderazgo de México en la izquierda latinoamericana, erosionado por la postura en la OEA y el contraste entre el elogio a Harfuch y las visas retiradas a Andy y Adán Augusto por presuntos nexos con el crimen organizado y operaciones de huachicol vinculadas al CJNG. El documento concluye que las instituciones se debilitan: la presidencial frente al cacicazgo, decisiones personalísimas que se imponen a las instituciones, y la amputación inexplicable del tribunal que determina la legalidad de los procesos electorales. A ello se suma el descrédito internacional y una Fiscalía General cuya autonomía, según el reporte, no le permite ver lo que afecta al oficialismo. “Todo lo expresado no son sino signos contundentes de las fisuras y la decadencia interna de la 4T”, afirma.
El escenario, sostiene el Observatorio Católico, está puesto para una presencia ciudadana unida y vigorosa que cambie el rumbo del país. El bien en juego no es el de un proyecto político, sino el de las personas, familias e instituciones que solo en una comunidad social ordenada pueden alcanzar su bien de manera eficaz.
El análisis completo puede ser leído aquí: