Vamos mediando septiembre con una jornada con mucho Vaticano y bastante periferia. León XIV despide a los obispos nuevos con un decálogo de cercanía; la Misa tradicional de la Peregrinatio ad Petri Sedem se queda sin San Pedro; en el Palazzo Pio, según quien lo cuenta, se habla más de cuentas que de comunicación; y en Buenos Aires un cardenal indio recibe medalla a dos meses del viaje papal. Vamos por partes y aprovechando que «las ciencias adelantan que es una barbaridad», intentamos introducir las citas en el propio texto para facilitar la consulta de las fuentes que habitualmente figuraban al final del artículo. Buena lectura.
Obispos «con el pueblo en el corazón»
León XIV recibió el 10 de septiembre a los 147 obispos ordenados en el último año que han seguido en Roma los llamados «cursos de septiembre» del Dicasterio para los Obispos, el de las Iglesias Orientales y el de Evangelización; 49 de ellos, de circunscripciones dependientes del dicasterio misionero, con programa propio en el Colegio San Pedro Apóstol. Lo cuenta Silere non possum («Leone XIV ai nuovi vescovi: «Amate i vostri sacerdoti. Ascoltateli, incoraggiateli e pregate per loro»»), y Korazym («Papa Leone XIV: la Chiesa è nel mondo») reproduce los pasajes principales. El discurso, titulado «Obispos, servidores de la comunión en la Iglesia y en el mundo de hoy», es más una lista de recomendaciones que un diagnóstico: primero la vida espiritual («somos obispos, pero ante todo somos discípulos»); después el amor concreto al pueblo —aprender los nombres, entrar en las casas, rezar con la gente—, la sollicitudo pastoralis entendida como «llevar al pueblo en el corazón», y un párrafo para los sacerdotes, con atención a los ancianos y enfermos: «a veces basta una llamada». No falta la inteligencia artificial: el Papa presenta su encíclica Magnifica humanitas como «visión y método» para los pastores y les pide abrir «caminos de reflexión y diálogo» en sus diócesis. Cierre agustiniano de rigor, «Vobis enim sum episcopus, vobiscum sum christianus», con un «creo que todos lo sabéis» de propina. Antes de empezar el Papa pidió un avemaría por el padre del cardenal Tagle, fallecido. El discurso de este año, comparado con el del 11 de septiembre de 2025 —centrado en la palabra «servicio»—, es más íntimo y práctico, con menos mundo y más instrucciones. La víspera, en la Urbaniana, los obispos habían escuchado a monseñor Peter Beer sobre gestión de crisis del clero y al padre Hans Zollner sobre tutela de menores.
La Peregrinatio, sin San Pedro
La XV Peregrinatio ad Petri Sedem —la antigua Populus Summorum Pontificum— no tendrá este año su Misa pontifical en la basílica vaticana: no se ha concedido la autorización. Messainlatino.it traduce el artículo de AdVaticanum del 9 de septiembre («Mons. Schneider celebrerà la Messa tradizionale alla Peregrinatio ad Petri Sedem nella Basilica di Santa Maria Maggiore dopo il rifiuto del permesso da parte della Basilica di San Pietro in Vaticano»). La Misa será el sábado 24 de octubre a las 15:00 en el altar mayor de Santa María la Mayor, celebrada por monseñor Athanasius Schneider, auxiliar de Astaná; la procesión desde Santi Celso e Giuliano in Banchi hasta San Pedro y la veneración de la tumba del Apóstol en el altar de la Confesión se mantienen. Según una «fuente vaticana» citada por AdVaticanum, la Misa de 2025 en el altar de la Cátedra se vio en el entorno del Papa y entre el personal de la basílica como un acto de regodeo —«un paso adelante y dos atrás», resume la fuente—, y de ahí el acceso más limitado de este año. Los organizadores agradecen al Santo Padre y al cardenal Makrickas, arcipreste de la basílica liberiana, y anuncian que rezarán por la «paz litúrgica», la de las primeras palabras de León XIV desde la Logia. Lo comprobable es que en 2025 hubo permiso y en 2026 no; el porqué es, de momento, palabra de una fuente sin nombre.
Completan el programa el XI encuentro de Pax Liturgica en el Augustinianum y las vísperas pontificales en el Panteón, el viernes 23, y las Misas de acción de gracias de Cristo Rey (calendario antiguo) el domingo 25 en San Giovanni dei Fiorentini, Trinità dei Pellegrini y Sant’Anna al Laterano.
Palazzo Pio: la prefecta pregunta por el dinero
Silere non possum («Nel Dicastero per la Comunicazione è cominciato il fuggi fuggi») sostiene que María Montserrat Alvarado —nombrada prefecta del Dicasterio para la Comunicación el 2 de junio, con toma de posesión el 1 de noviembre en sustitución de Paolo Ruffini— ha empezado a preguntar cómo se usan los recursos del dicasterio, y que entre los hombres de Andrea Tornielli cunde el temor a perder protección y puesto. «Ya está metiendo las narices en el dinero» es la frase que el blog pone en boca de los leales al director editorial, con el tono de quien lo considera casi impropio. SNP reparte sin tacañería: a Tornielli, a Salvatore Cernuzio y al documental sobre León XIV que, dice, nadie ve.
El dato con sustancia está al final: el dicasterio ha firmado un acuerdo con el grupo SAE, editor de La Stampa, para que desde hoy, 11 de septiembre, un widget en la web del diario turinés y de las demás cabeceras del grupo ofrezca «vídeos y noticias sobre el Papa León XIV y su pontificado» las 24 horas. SNP recuerda que La Stampa es la casa de origen de Tornielli y Cernuzio, pregunta cuál es el retorno económico para el dicasterio («nadie lo sabe») y promete detalles sobre autorizaciones firmadas por Tornielli en nombre del dicasterio. Sobre las maletas y los temores del cuarto piso solo tenemos la palabra de SNP; el widget, en cambio, se puede comprobar en la web de La Stampa.
Un siglo de mártires
El Dicasterio para las Causas de los Santos presentó en la Sala Stampa el congreso «Il XXI secolo: un nuovo tempo di martiri?», que se celebra el 15 de septiembre en el Augustinianum y concluye al día siguiente con audiencia papal; lo recogen AgenSIR («Nuovi martiri: card. Semeraro, «i santi non sono solo quelli che la Chiesa beatifica e canonizza»») e Interris («I martiri del XXI secolo: all’Augustinianum il convegno sulla «santità della porta accanto»»). El cardenal Semeraro explicó que el Catálogo de nuevos testigos de la fe que elabora la Comisión creada por Francisco no sustituye a las canonizaciones —«la gracia de la santidad se significa, pero no se agota, en ellas»—, sino que señala el «alto nivel de la vida cristiana ordinaria» de Novo Millennio Ineunte y la santidad «de la puerta de al lado» de Gaudete et Exsultate; le atribuyó valor antropológico (Spe Salvi) y ecuménico (Ut Unum Sint: «los cristianos ya tenemos un martirologio común»), y recordó que Francisco añadió la «ofrenda de la vida», con el carabinero Salvo D’Acquisto como ejemplo. Monseñor Fabio Fabene dijo que los nombres llegan de conferencias episcopales, movimientos, congregaciones y también de agencias como Fides, y que «cifras y nombres están en constante evolución». Andrea Riccardi lo remitió a Juan Pablo II y al Jubileo de 2000: «estamos en un nuevo siglo de martirio», y el congreso no será académico sino «un momento de análisis arraigado en la conciencia de la Iglesia».
Koovakad, visitante ilustre en Buenos Aires
El cardenal George Jacob Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, fue declarado visitante ilustre de la Ciudad de Buenos Aires el 10 de septiembre en la Legislatura porteña, en un acto presidido por la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio, y promovido por el diputado Francisco Loupias, según AICA («El cardenal Koovakad, visitante ilustre de Buenos Aires»). Leyó un mensaje en castellano con acotaciones de su cosecha —«me dijeron que muchos partidos votaron por mí»—, citó Fratelli tutti y recordó el abrazo de Francisco con el rabino Skorka y Omar Abboud en Jerusalén; Muzzio citó Magnifica humanitas sobre el derecho a la vida y habló de «desalineamientos»: la IA, la sospecha entre los sexos, las escuelas que se vacían, el aborto. A Infobae («El cardenal George Jacob Koovakad: «Hay que retomar los valores de Francisco y pensar en los más vulnerables y necesitados»») el cardenal le dijo que el viaje de León XIV será «sobre todo una visita de agradecimiento por la vida del Papa Francisco», que el Papa «está cumpliendo las visitas que Francisco no ha podido hacer» y que el mensaje será la paz.
Infobae habla de «víspera» de la llegada del Papa; el viaje a Uruguay, Argentina y Perú lo anunció la Sala Stampa el 5 de agosto para el 6-17 de noviembre, con la etapa argentina prevista entre el 8 y el 11. Dos meses no son una víspera, pero Buenos Aires ya está en modo bienvenida: AICA cuenta que el cardenal llegó a la Legislatura caminando desde el Teatro Colón con la rabina Silvina Chemen, tras un encuentro con líderes religiosos al que asistieron Jorge Macri y el arzobispo García Cuerva.
San Galo, rebajado de mafia a grupo de trabajo
Americo Mascarucci se ocupa en Stilum Curiae («Vita, Miracoli (Pochi) e Morte (dopo il 2005…) della «Mafia» di San Gallo») de bajarle el sueldo a la «mafia de San Galo»: relevante al final del pontificado de Juan Pablo II y en 2005, cuando apostó por Martini y, descartado éste, por Bergoglio; poco más que un recuerdo después. Su reconstrucción es que el propio Martini, para cerrar el paso a Bergoglio —por su historial con Arrupe en la Compañía— y al outsider Tettamanzi, terminó favoreciendo a Ratzinger; que tras 2005 el grupo se deshizo y en el cónclave de 2013 solo quedaban Kasper, Danneels y Lehmann, sin fuerza para elegir a nadie; y que Bergoglio fue el producto de un acuerdo entre facciones para bloquear a Scola, con Bertone de por medio. Benedicto XVI habría renunciado por la «guerra civil» que su secretario de Estado creó (Vatileaks, el Toniolo, Viganò a Washington) y por la presión mediática, no por conspiración alguna; y a los partidarios de la «sede impedida» les recuerda que un Papa impedido no escribe prólogos contra Amoris Laetitia ni manda a paseo al responsable de comunicación. Conclusión del autor: atribuir al grupo lo que se le atribuye es «digno de Dan Brown». Es una tesis argumentada, no un acta: los votos de Martini en 2005 siguen siendo materia de reconstrucción.
Obispos que se van antes de los 75
Los Angeles Press («Leo XIV forces out 21 bishops in 15 months as Pontiff», Rodolfo Soriano-Núñez) lleva la cuenta: 21 obispos apartados en los primeros quince meses de León XIV, un ritmo superior al de Francisco, que según la misma serie retiró a 36 en sus dos últimos años y al menos a 87 en total. La renuncia anticipada —antes de los 75 años que fijó Ecclesiae Sanctae en 1966 y consolidó el Código de 1983— es, escribe, uno de los pocos «síntomas» visibles de problemas estructurales en una diócesis, abusos o dinero; el patrón que describe en más de cien casos es renuncia súbita, visita apostólica y administrador apostólico, todo envuelto en comunicados crípticos. Las cifras son de la fuente y no las hemos contrastado una a una con el Bollettino; la categoría «forzado» admite interpretación.
Müller: «Los musulmanes no respetan un cristianismo débil»
LifeSiteNews («Cardinal Müller warns: ‘Muslims do not respect weak Christianity’») recoge un texto del cardenal Gerhard Müller preparado para las «Tavole di Assisi» del senador Simone Pillon, del que The Catholic Herald (Michael Haynes) dice haber recibido copia. La frase: «los musulmanes no respetan un cristianismo débil que se avergüenza de la Cruz y se reduce a una organización benéfica o a un grupo de vigilancia ambiental». El diagnóstico: Occidente sufre «una crisis de identidad sin precedentes», erosionado por una «apostasía interna» y por un posthumanismo que reduce al hombre a «un algoritmo entre algoritmos», y en ese vacío avanza un islam que «no se avergüenza de Dios». El Francisco de Asís del encuentro con el sultán no fue «a inaugurar un salón diplomático»; la lectura sincretista es «una falsificación histórica y teológica», y un diálogo que oculta la propia identidad no es respeto. La receta: «Occidente ha perdido la fe porque ha perdido la razón»; recuperar la misión y «proclamar el reinado social de Cristo». LifeSite lo encadena con intervenciones anteriores del cardenal sobre Europa, migración y «globalistas»; el texto íntegro de Asís no lo hemos visto.
Strickland y el «espíritu del Concilio»
Joseph Strickland, obispo misericordiado de Tyler en 2023, pide en un episodio de LifeSiteNews («Bishop Strickland: Recovering Scripture, rejecting the ‘spirit of Vatican II’») recuperar el conocimiento y el amor a la Escritura distinguiendo lo que enseña Dei Verbum de lo que después se hizo en su nombre: la Biblia pertenece a la Tradición viva y al Magisterio, no compite con ellos. La crítica va al «espíritu del Vaticano II» como coartada de cambios que el Concilio nunca ordenó —«algo salió mal» después—, y a los obispos, cada vez más administradores y menos maestros: «si los obispos no enseñan a su pueblo, lo harán otros», la cultura, la universidad, la televisión, internet o los teólogos.
Un año sin Charlie Kirk
En el primer aniversario del asesinato de Charlie Kirk (10 de septiembre de 2025, en la Universidad del Valle de Utah), LifeSiteNews («Leftist student tells pro-lifer: ‘You’re going to get Charlie Kirked’») difunde un vídeo publicado el 6 de septiembre por Abolitionists Rising en el que una estudiante dice a una activista provida: «algún día te van a hacer lo mismo que a Charlie Kirk si sigues con estas estupideces». El lugar no se revela y el vídeo lo conocemos solo por la crónica. LifeSite lo enmarca en el debate sobre retórica y violencia política, con la retirada por la Anti-Defamation League del glosario que incluía a TPUSA como «grupo de odio» y un supuesto «concurso de imitadores» de Kirk convocado en Georgetown para la fecha del aniversario.
Gibson: la Resurrección, en inglés
Messainlatino.it («Gibson rivela a Raymond Arroyo le chiavi di «Resurrezione»: uscita a maggio e vent’anni di lavoro», Luigi Casalini) reproduce el artículo de InfoVaticana del 3 de septiembre sobre la entrevista de Raymond Arroyo a Mel Gibson en Toronto, donde termina el montaje de La Resurrección de Cristo. Lo que hay: La Pasión vuelve a los cines del 10 al 17 de septiembre con un adelanto exclusivo de la secuela; la primera parte de La Resurrección llega en mayo, el de 2027 —Lionsgate la tiene fijada para el 6 de mayo de 2027, la Ascensión, y la segunda para mayo de 2028—; veinte años de trabajo, diez de escritura; y la novedad que MiL ya había destacado en agosto («Mel Gibson abbandona l’aramaico nel sequel de «La Passione»: «il contenuto teologico è troppo complesso per i sottotitoli»»): ni arameo ni latín, se rueda en inglés. Gibson confirma la influencia de Ana Catalina Emmerich en su Dolorosa, promete a Abraham, Moisés y David como profecías cumplidas en un solo hombre. El cuestionario final deja el consejo: preocuparse es pecado, «falta de fe en la Providencia», y una respuesta a la pregunta por el final: «Cuatro cosas: muerte, juicio, cielo e infierno».
«¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?»