Hoy la Iglesia celebra a Nuestra Señora de los Dolores. Ayer, en el día de su septuagésimo primer cumpleaños, León XIV firmó dos documentos que deshacen dos decisiones del Papa Francisco. Vamos con otra jornada, buena lectura.
Vuelven los sueldos: se acabó la austeridad del Covid
Leone cancella i tagli di Francesco e rialza gli stipendi dei cardinali, tituló ANSA. Con un motu proprio publicado ayer y con efecto desde el 1 de septiembre, el Papa abroga Un futuro sostenibile, la disposición del 23 de marzo de 2021 con la que Francisco recortó un 10 % la retribución de los cardenales de Curia, un 8 % la de jefes y secretarios de dicasterio y un 3 % la de clérigos y religiosos empleados, y congeló los trienios de antigüedad. Aquellas medidas, escribe León XIV, «fueron necesarias también para hacer frente al desafío excepcional de la pandemia», pero «pueden ahora superarse», con la certeza de que las instituciones de la Santa Sede seguirán garantizando la sostenibilidad económica «con instrumentos distintos». La marcha atrás había empezado en junio de 2025, cuando un rescripto derogó el artículo 3. Un detalle que casi nadie subraya: lo cobrado de menos no se devuelve y el bloqueo de los trienios queda «definitivamente adquirido». Se levanta el recorte pero no se repara.
Cuánto gana un cardenal, y cuánto cuesta devolvérselo
La pregunta que el documento no responde la han respondido las crónicas, con las cautelas del caso. Un cardenal de Curia ronda hoy los 5.000 euros al mes; antes de los recortes la horquilla citada iba de 4.000 a 5.500, incluido el llamado piatto cardinalizio, que Avvenire cifraba en 1.500 euros y que corresponde a cada miembro del Colegio. En noviembre de 2024 se habían suspendido además la Gratificación de Secretaría y la Indemnización de Oficio. Hecha la cuenta, recuperar el 10 % supone unos 500 euros al mes y unos 6.000 al año por cardenal afectado, y alrededor de 180.000 euros anuales de mayor gasto para el Vaticano. Conviene fijar el perímetro, porque los titulares lo difuminan: no afecta a los 227 miembros del Colegio, sino a los cardenales que trabajan en la Curia. Para un presupuesto que cerró 2024 con 44,4 millones de déficit operativo, 180.000 euros no mueven nada.
Un libro para la mesa del Papa
De ahí que el Secolo d’Italia proponga Regalate questo libro a Papa Leone XIV: per capire come tenere dritta la barra della Santa Sede. Recomienda Il trono e l’altare. Guerra in Vaticano: una storia inedita, de Maria Antonietta Calabrò, que reconstruye desde el primer Vatileaks hasta la reforma financiera de Francisco siguiendo el rastro del dinero: finanzas opacas, filtraciones dirigidas, luchas de poder. Y extrae de la decisión de ayer la moraleja que el libro sugiere: sanear las cuentas de la Santa Sede no puede consistir sobre todo en que pague quien trabaja; antes vienen la transparencia, los controles, la competencia y la capacidad de parar a tiempo una operación equivocada. El déficit, entretanto, sigue donde estaba.
El Archivo y la Biblioteca se quedan dentro de los muros
Leone XIV smonta il progetto di Francesco per il Laterano. Es el segundo documento de la jornada es un quirógrafo que descarta el traslado de parte del Archivo Apostólico y de la Biblioteca Vaticana al Pontificio Seminario Romano Mayor, en el área extraterritorial de San Juan de Letrán, y sitúa los nuevos depósitos dentro del Estado, en la zona de la llamada Fontana dell’Autoparco. El texto tiene eficacia inmediata «no obstante cualquier disposición contraria, incluso digna de mención especial»: fórmula de estilo con destinatario concreto, el quirógrafo con que Francisco había elegido el Seminario. La decisión llegó, por cierto, el día en que el Papa pisaba por primera vez la Biblioteca para inaugurar la muestra AQVA.
La parte interesante es la contable, y conviene leerla junto a la anterior. El quirógrafo fija con precisión quién paga qué: el Governatorato costeará solo los espacios destinados a servicios del Estado; todo lo demás corre a cargo de las dos instituciones culturales, incluido el traslado del parque móvil vaticano y el nuevo aparcamiento que habrá que construir para sustituirlo. Y como el Archivo y la Biblioteca no tienen ese dinero, el Papa les ordena constituir una fundación instrumental vaticana que lo recaude, bajo la vigilancia de la Secretaría para la Economía y del Revisor General. Es el mismo instrumento empleado el 1 de junio, cuando el Governatorato y la APSA crearon la fundación «Fratello Sole» para el parque agrivoltaico de Santa Maria di Galeria. Podemos ver una parte positiva que el Papa matemático quiere saber quién paga cada cosa o la más real y triste: aparece una tercera fundación con personalidad jurídica propia y la Santa Sede sigue sin publicar cuántas hay.
El Sínodo pide «igualdad de género» en el gobierno de la Iglesia
Synod reports call for “gender equality” in Church governance, en LifeSiteNews, sobre los dos informes que la Secretaría General publicó el 8 de septiembre y de los que ya dimos cuenta. El del Grupo de Estudio n. 6, coordinado por el cardenal Joseph Tobin, arzobispo de Newark, con el cardenal Kevin Farrell entre sus miembros, pide «desarrollar un mecanismo claro para aplicar la igualdad de género en el lugar de trabajo» dentro de la Iglesia, criterios nuevos para aprobar la erección de institutos de vida consagrada, un delegado para la vida consagrada en cada diócesis y la participación de las religiosas en la elección de los obispos responsables de la vida consagrada y de los capellanes de sus obras. La objeción de fondo que plantea Complicit Clergy es eclesiológica: un concepto horizontal aplicado a una estructura que es jerárquica por derecho divino. Dos precisiones que los titulares se saltan: los informes son propuestas, no decisiones, y hablan de elegir a los obispos encargados de la vida consagrada, no a los obispos diocesanos.
El riesgo de burocratizar la Iglesia
Il rischio di burocratizzare la Chiesa, firma Andrea Gagliarducci. Dieciséis meses después de la elección seguimos esperando el primer consistorio de León XIV, al menos cinco nombramientos de vértice en la Curia y las correcciones a algunas reformas de Francisco; al Papa, observa, no parecen importarle las expectativas. Su plan es restablecer la armonía, como dice su lema, In Illo Uno Unum, y por eso no interrumpió el proceso sinodal sino que dejó que los grupos siguieran reuniéndose y publicando documentos. Ahí está el riesgo: que por no anular los procesos en marcha, los procesos se conviertan en mera burocracia. Los informes de los Grupos 6 y 7 le parecen el ejemplo. Dos documentos ayer y dos grupos de estudio disueltos esta semana: el pontificado que no quería romper con nada está deshaciendo bastantes cosas, y ninguna con ese nombre.
Tres cardenales y el sínodo.
Una certa sinodalità che non convince: i dubbi di stimati cardinali, reúne tres objeciones de distinto calibre. El cardenal Angelo Scola sostiene que la sinodalidad «debe» tener futuro, pero advierte contra convertir la Iglesia en una especie de parlamento: el punto de partida no es la sinodalidad sino la comunión, y aquélla ha de ser método al servicio de la vida eclesial, no principio organizativo. El cardenal Robert Sarah lo formula en una línea: «la comunión es un fin; la sinodalidad es un medio, por verificar». Y el cardenal Walter Brandmüller, cuyo ensayo ya recogimos, distingue entre el sínodo católico y una concepción democrática de origen protestante. Ninguno de los tres rechaza la consulta. Los tres piden que alguien defina la palabra antes de seguir construyendo mecanismos con ella.
Rabat: la Iglesia tiene que desaparecer.
Pope Leo appoints archbishop who said “Church is called to disappear”, en LifeSiteNews, sobre el nombramiento de Mario León Dorado como arzobispo coadjutor de Rabat que contamos el sábado. La frase procede de un texto suyo de septiembre de 2022 en Migraciones, la revista del departamento correspondiente de la Conferencia Episcopal Española: «la Iglesia está llamada a desaparecer para que crezca el Reino», con la analogía explícita del Bautista, «es necesario que él crezca y que yo disminuya». LifeSite añade su respaldo a la declaración de Abu Dabi y a Fiducia supplicans, y opone a la frase la indefectibilidad de la Iglesia. Separemos planos: que la escribió es verificable; que de ahí se siga la extinción de la Iglesia católica es la lectura del medio, no del texto, porque la analogía joánica tiene una tradición teológica larga y discutible. Lo que sí es cierto es que una frase escrita para una revista de pastoral migratoria se lee distinto cuando quien la firmó pasa a tener derecho de sucesión sobre una archidiócesis.
El cisma anglicano ya tiene sede: Abuya
Dopo l’arcivescova, procede lo scisma anglicano: scelta la nuova sede in Africa, también en UCCR. La Global Anglican Communion, nacida a raíz del nombramiento de Sarah Mullally como arzobispa de Canterbury, fijará su sede en Abuya. La decisión se tomó el 22 de agosto en Recife y la anunció el 29 su presidente, el arzobispo ruandés Laurent Mbanda, que habla de «nuevo capítulo» y de «reorganizar» la Comunión Anglicana; la ciudad no es casual, porque allí se reunieron en marzo 347 obispos y 121 representantes del clero y del laicado de 27 provincias. Aquella asamblea pidió a los suyos no asistir a las reuniones de primados convocadas por Canterbury ni a la Conferencia de Lambeth, y cortar las aportaciones económicas. Que el centro de gravedad anglicano se desplace al África subsahariana es un dato demográfico antes que doctrinal, y conviene tenerlo presente cuando se discute de sinodalidad y de mayorías.
Bailar sobre las tumbas
Dancing on Their Graves: Churches Are Meant to Be Churches, Not Nightclubs, en Crisis Magazine. En el Reino Unido más de 3.500 antiguos templos han cambiado de uso en la última década: viviendas, mezquitas, bibliotecas, piscinas y discotecas, algunas con nombres que explotan el origen del local, Halo, Sanctum, Mass, The Priory. El caso que motiva el artículo no es de un edificio desacralizado: la catedral de San Pablo de Londres ha anunciado una colaboración de cuatro años con el club Fabric, y en su cripta están enterrados Nelson y Wellington. El precedente citado es la «Rave in the Nave» de Canterbury en 2024, con los pinchadiscos sobre el altar y el público con auriculares. El autor no se pregunta por qué se vacían las iglesias, sino qué se hace con ellas después. Son dos preguntas distintas y la segunda solo llega cuando la primera lleva décadas sin respuesta.
Francia: el Gran Oriente apunta a la escuela
French Freemasons target Catholic schools in proposal to end private education. El hecho: Guillaume Trichard, reelegido gran maestre del Gran Oriente de Francia, declaró al Figaro el 28 de agosto que «los colegios privados sin concierto no tienen su sitio en la República», y anunció un libro blanco sobre la escuela con vistas a las presidenciales de 2027. Aquí hay que hilar fino, porque los titulares mezclan tres cosas. Trichard habla de centros hors contrat, que incluyen también escuelas judías, musulmanas y de pedagogías alternativas, no solo católicas. La ofensiva contra la financiación pública de la enseñanza concertada viene de otra organización, la Federación Nacional del Libre Pensamiento, que reclama un plan de salida en seis años. Y las frases que circulan estos días por las redes atribuyéndole querer «prohibir la libertad de las escuelas cristianas» no aparecen en ninguna declaración suya: son un montaje sobre material real, endurecido. Interesa seguirlo, y no solo por Francia: el debate sobre el dinero público a la escuela de la Iglesia está abierto en media Europa.
Viena: quien tiene los hijos tiene el futuro
Cardinal: “Whoever has the children, has the future” as Islam surges in Vienna, Christoph Schönborn, arzobispo emérito de Viena: en los centros públicos obligatorios de la ciudad, los alumnos musulmanes son en torno al 42 % en el curso 2025-26 y el 49,4 % en secundaria; los católicos han bajado al 16,7 %. El filósofo Edward Feser sacó de ahí la conclusión incómoda que el reportaje recoge: quien practica la anticoncepción no está en condiciones de quejarse de volverse minoría en su propio país, porque la inmigración es en esto un factor secundario. La tesis merece discusión empírica seria y no la tendrá, porque es más cómodo discutir de fronteras que de natalidad propia.
Feliz día de la Dolorosa. Y, ya que hoy va de contar, retengamos el saldo de la jornada: menos recortes, más fundaciones y ninguna cuenta nueva publicada.
«Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre… Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”» (Jn 19, 25-27).