Y supongo queel arzobispo Argüello lo sabe perfectamente.
El divorciado vuelto a casar, como cualquier otro católico, no puede comugar si está en pecado mortal pero si no está en esa condición puede comulgar sin problema alguno.
Y punto
Y el haberse divorciado y vuelto a casar no es un pecado permanente. Sí lo es mantener relaciones sexuales ilícitas pero si esas no existen o si habiendo existido se le han perdonado en confesión, puede y debe comulgar.