El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, defendió una acogida de inmigrantes «en la medida de nuestras posibilidades» y vinculada a la integración, en una entrevista publicada el 1 de noviembre en La Nueva España. En ella repasa sus casi diecisiete años al frente de la Iglesia asturiana y aborda, además de la inmigración, el papel público de la Iglesia, el voto de los católicos en las próximas elecciones, su relación con los dirigentes políticos asturianos, las vocaciones y el pontificado de León XIV.
Sobre la acogida, el prelado franciscano sostiene que no consiste únicamente en abrir las puertas, sino en ofrecer trabajo, vivienda y escolarización, y lo condiciona a que exista «una integración en nuestra sociedad». Al resumir el mensaje del Papa, lo plantea como una acogida que exige reciprocidad: hay que abrir las puertas en la medida de las posibilidades, y los migrantes también tienen que saber integrarse.
Ceuta: «romper las costuras» de una ciudad de 80.000 habitantes
A propósito de Ceuta, Sanz Montes recuerda que la ciudad tiene unos 80.000 habitantes y afirma que la entrada repentina de una cifra equivalente de personas «rompería las costuras» de la ciudad. Define la invasión como el forzamiento de una realidad y, desde ese planteamiento, entiende que quienes entraron indebidamente en la ciudad autónoma deberían volver a sus lugares de procedencia.
El arzobispo ya se había pronunciado en esos términos en las semanas anteriores. En su carta semanal de septiembre rechazó que lo ocurrido en Ceuta pudiera interpretarse como un simple fenómeno migratorio, aunque recordó que los jóvenes llegados «son igualmente víctimas». Días antes, desde Covadonga, había respaldado las movilizaciones en apoyo de Ceuta y Melilla y apelado a la «reconquista» frente a la «pretensión marroquí».
Política, elecciones y León XIV en la misma entrevista
En la misma conversación, Sanz Montes se refiere a su reciente intervención en el Senado, donde dijo que hace política siempre que puede, y trata el papel de la Iglesia en la vida pública. La entrevista, que sirve de balance de su ministerio en Oviedo, incluye también sus valoraciones sobre las vocaciones y sobre el pontificado de León XIV, a cuyo mensaje sobre la acogida recurre para fundamentar su postura sobre los migrantes.
El arzobispo había defendido ya en febrero, en declaraciones que recogió InfoVaticana, que acoger es una bendición, pero que la Iglesia debe discernir con prudencia. Con la entrevista de La Nueva España mantiene esa línea: apertura a la hospitalidad cristiana, pero sujeta a la capacidad real de acogida y al compromiso de integración de quienes llegan.