El 39 % de los españoles prefiere un funeral civil frente al 38 % que opta por uno religioso, según Sigma Dos

El estudio del Observatorio de los Servicios Funerarios, con 1.628 entrevistas, sitúa también la incineración como opción del 59 % de los encuestados

El 39 % de los españoles prefiere un funeral civil frente al 38 % que opta por uno religioso, según Sigma Dos

El 39 % de los españoles elegiría un funeral civil para su propia despedida, frente al 38 % que preferiría una ceremonia religiosa, según un estudio elaborado por Sigma Dos para el Observatorio de los Servicios Funerarios (OSF). Los resultados, presentados el pasado 22 de septiembre en Madrid, reflejan un cambio en las preferencias de la población española en un ámbito tradicionalmente vinculado a las celebraciones religiosas.

El informe, realizado a partir de 1.628 entrevistas, fue presentado durante el V Encuentro del Observatorio de los Servicios Funerarios, celebrado en el Ateneo de Madrid. La diferencia entre ambas opciones es de apenas un punto porcentual, por lo que los resultados muestran una situación prácticamente equilibrada entre quienes optarían por una ceremonia civil y quienes mantienen su preferencia por un funeral religioso.

Se trata, además, de preferencias declaradas por los encuestados y no de un registro de las ceremonias que efectivamente se celebran en España. Por tanto, los datos no permiten concluir que los funerales civiles sean ya mayoritarios en la práctica.

La presidenta del OSF, María Dolores Asensi, relacionó esta evolución con los cambios religiosos experimentados por la sociedad española, cada vez menos vinculada a las creencias y prácticas tradicionales.

La incineración se impone entre las preferencias de los encuestados

El estudio también revela una inclinación mayoritaria hacia la incineración. El 59 % de los españoles afirma que elegiría ser incinerado, mientras que el 19 % preferiría la inhumación.

Otro de los cambios recogidos por el informe es el creciente interés por las despedidas personalizadas. El 47 % de los encuestados se muestra favorable a incorporar elementos que reflejen la personalidad, los gustos o la trayectoria vital del fallecido, una tendencia especialmente extendida entre los jóvenes de 18 a 29 años.

Entre las opciones más valoradas se encuentran la música elegida por el difunto, mencionada por el 34,6 %; la organización de una comida o encuentro posterior, con un 30,5 %; y la proyección de un vídeo homenaje, con un 23,7 %.

Estas preferencias apuntan hacia ceremonias cada vez más centradas en el recuerdo personal del fallecido, aunque el informe no establece que tales elementos sean incompatibles con la celebración de un funeral religioso.

La mayoría considera importante dejar instrucciones para su funeral

Los resultados también muestran una diferencia entre la importancia que los españoles conceden a planificar su despedida y las conversaciones que mantienen sobre este asunto.

El 81 % considera importante dejar indicaciones previas sobre cómo desea que se organice su funeral. Sin embargo, solo el 47 % reconoce haber hablado de ello con sus familiares.

En cuanto a los aspectos más valorados de los servicios funerarios, el trato humano ocupa el primer lugar, señalado por el 63 % de los participantes.

Le siguen la profesionalidad de los trabajadores, con un 43 %; la rapidez en las gestiones, con un 38 %; y el precio, mencionado por el 33 %.

El informe refleja así que, más allá del tipo de ceremonia elegida, las familias conceden especial importancia al acompañamiento recibido en los momentos posteriores al fallecimiento.

El 84 % considera injusto el IVA del 21 % aplicado a los funerales

El estudio dedica también atención al coste de los servicios funerarios y a su consideración social.

El 83 % de los encuestados entiende que estos servicios tienen carácter esencial, mientras que el 84 % considera injusto el IVA del 21 % que se aplica actualmente en España.

Durante la presentación, María Dolores Asensi vinculó esta cuestión con la necesidad de garantizar condiciones de equidad en el acceso a los servicios funerarios, especialmente en las zonas rurales.

La presidenta del Observatorio defendió también la importancia de mantener una cobertura adecuada en todo el territorio, evitando que la despoblación dificulte el acceso a estos servicios.

Pese a las críticas sobre la fiscalidad, el 76 % de los participantes afirma tener una imagen buena o muy buena de las empresas funerarias y de sus profesionales.

Nuevas tecnologías y preocupación por el medio ambiente

La transformación de los servicios funerarios también se refleja en la incorporación de herramientas digitales.

El 55,6 % de los encuestados considera que la tecnología puede facilitar una mayor participación en las despedidas, por ejemplo, mediante la retransmisión de ceremonias por videoconferencia para familiares que no pueden desplazarse.

Entre los servicios digitales más demandados destacan el borrado de la huella digital de la persona fallecida, con un 39 %, y la gestión de su legado digital, con un 38 %.

En materia medioambiental, el 84,9 % defiende que los cementerios deben combinar el respeto a la tradición con el cuidado del entorno.

Asimismo, el 60,5 % considera conveniente ampliar las opciones funerarias ecológicas y el 63 % estaría dispuesto a contratar un servicio sostenible si tuviera el mismo precio que uno convencional.

Un nuevo indicador de los cambios religiosos en España

Las preferencias recogidas por el Observatorio de los Servicios Funerarios se suman a otros estudios que muestran la transformación del panorama religioso español.

El barómetro de septiembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) reflejó que el 17,1 % de los españoles se declaraba ateo, frente al 15,9 % que se identificaba como católico practicante.

Aunque ambos estudios analizan cuestiones diferentes, sus resultados permiten observar cómo la evolución de las creencias religiosas también se manifiesta en las preferencias relacionadas con la muerte y los ritos funerarios.

Para la Iglesia católica, las exequias no constituyen únicamente un acto de despedida o un homenaje al difunto. La liturgia funeraria expresa la fe en la resurrección de Jesucristo, la oración por el alma del fallecido y la esperanza en la vida eterna.

El Catecismo de la Iglesia Católica recuerda que las exequias cristianas son una celebración litúrgica en la que la comunidad eclesial expresa su comunión con el difunto y anuncia la esperanza de la resurrección.

En este contexto, los datos del OSF muestran que la elección entre una ceremonia religiosa y una civil se ha convertido en otro de los ámbitos donde se refleja la transformación de las costumbres y de la identidad religiosa de la sociedad española.

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