La Archidiócesis de Chicago ha apartado temporalmente del ministerio al sacerdote Samson Mukundi, párroco de Blessed Sacrament, en el barrio de McKinley Park, en el suroeste de la ciudad, después de recibir una denuncia por «contacto físico inapropiado» y «violaciones de los límites» con un adulto, según informó el Chicago Sun-Times. La medida figura en una carta del cardenal Blase Cupich dirigida a la parroquia y fechada el sábado 31 de octubre.
En ese escrito, Cupich precisa que las acusaciones no afectan a ningún menor, aunque sostiene que «las preocupaciones planteadas son serias y merecen una atención cuidadosa y una acción adecuada». El arzobispo ha ordenado además a Mukundi que se someta a un periodo de evaluación, según indicó la archidiócesis a ABC7 Chicago, que añadió que la denuncia se encuentra bajo investigación.
Cartas a otras cuatro parroquias
La archidiócesis ha remitido también comunicaciones a las cuatro parroquias en las que Mukundi ha servido con anterioridad: Jesus, Bread of Life, en Logan Square; St. Benedict the African, en Englewood; St. Gilbert, en Grayslake; y St. John Neumann, en Homewood. Con ello se pretende que los fieles de esas comunidades conozcan la denuncia y la decisión adoptada.
Para atender Blessed Sacrament durante la ausencia del párroco, Cupich ha designado como administrador provisional al padre Deogratias Mbonyumugenzi, que ya es párroco de St. Elizabeth of the Trinity.
Una serie de apartamientos en la archidiócesis
El caso se suma a otros que la archidiócesis ha gestionado en los últimos meses. En julio, Cupich apartó al sacerdote y activista Michael Pfleger tras una denuncia por un presunto abuso a un menor, como publicó InfoVaticana, y a finales de agosto lo restituyó después de que la Junta Independiente de Revisión concluyera que «no hay razón para creer» que fuera culpable. En octubre de 2025, el cardenal retiró también al párroco de Little Flower, en Waukegan, tras denuncias de conducta sexual inapropiada con seminaristas adultos.