Un equipo de investigadores que estudia una formación rocosa con forma de embarcación en el este de Turquía ha obtenido más de 400 muestras del terreno mediante perforaciones realizadas a distintas profundidades. El grupo, denominado Noah’s Ark Scans, sostiene que los análisis podrían aportar nuevas evidencias sobre el origen de la estructura, que algunos investigadores identifican con los restos del Arca de Noé.
La campaña se desarrolla en la formación de Durupınar, situada en la región de los montes de Ararat. En una entrevista concedida a LifeSiteNews, Lauren Witzke, responsable de comunicación y captación de fondos del proyecto, explicó que las muestras están siendo examinadas por la Universidad Cumhuriyet de Sivas y otros laboratorios.
Los resultados definitivos todavía no se han publicado.
Perforaciones y nuevas exploraciones del subsuelo
El equipo afirma haber realizado perforaciones de casi 18 metros de profundidad, después de identificar mediante técnicas geofísicas diversas anomalías bajo la superficie.
Según Witzke, las exploraciones efectuadas con una tecnología denominada BaktharRadar habrían detectado estructuras que los investigadores interpretan como posibles cámaras, corredores y niveles organizados.
El sistema fue utilizado por Khrosrow Bakthar, especialista en mecánica de rocas que colabora con el proyecto.
La formación estudiada tiene una longitud aproximada de 157 metros y presenta una silueta que recuerda a la de una embarcación. Los promotores de la investigación consideran que sus dimensiones podrían corresponder a las descritas en el libro del Génesis.
Witzke aseguró que las perforaciones han permitido recuperar materiales de diferentes sectores de la formación, incluidas zonas profundas que no habían sido examinadas anteriormente con estos procedimientos.
Entre los objetivos de los análisis figura determinar si existen restos orgánicos compatibles con madera antigua. El equipo también pretende estudiar la posible presencia de ADN animal.
«Tendrán que reescribir los libros de texto»
La portavoz se mostró convencida de que los trabajos terminarán confirmando que la estructura corresponde al Arca de Noé.
En la entrevista afirmó que un eventual hallazgo tendría consecuencias para las explicaciones científicas sobre la historia de la humanidad y los seres vivos.
«Tendrán que reescribir los libros de texto y los libros de biología», declaró Witzke, quien vinculó su interpretación del yacimiento con una lectura literal del relato bíblico del diluvio universal.
Estas afirmaciones expresan la convicción de los promotores del proyecto. Por el momento, no se han presentado resultados de laboratorio ni estudios científicos independientes que demuestren que la formación sea una embarcación construida por el hombre.
Las objeciones geológicas y los próximos pasos
La identificación de Durupınar con el Arca de Noé ha sido objeto de controversia durante décadas.
En 1996, el geólogo Lorence Collins y el investigador David Fasold publicaron un estudio que interpretaba la formación como una estructura geológica natural, originada por procesos de deformación y erosión.
Los actuales responsables de la investigación cuestionan aquellas conclusiones y consideran que las nuevas técnicas de exploración permitirán examinar zonas del subsuelo que no habían sido estudiadas con suficiente profundidad.
Witzke anunció que el informe técnico de Bakthar podría publicarse durante noviembre, mientras continúan los análisis de las muestras recogidas.
También adelantó que el arqueólogo turco Cenker Atila, vinculado al proyecto, tiene previsto presentar nuevas informaciones sobre la investigación y que el equipo espera iniciar excavaciones durante 2027, siempre que obtenga las autorizaciones correspondientes.
Hasta que se conozcan los resultados de los análisis y puedan ser evaluados de manera independiente, la identificación de la formación de Durupınar con el Arca de Noé continúa siendo una hipótesis no demostrada.