El Vaticano se suma al «Día Internacional de la Paz» de la ONU con una instalación en San Pedro

El Vaticano se suma al «Día Internacional de la Paz» de la ONU con una instalación en San Pedro

El atrio de la Basílica de San Pedro acoge este lunes 21 de septiembre Sounds of Loss, una instalación sonora internacional concebida por el cineasta alemán Philip Gröning con motivo del Día Internacional de la Paz de las Naciones Unidas. La iniciativa, que se desarrolla simultáneamente en iglesias, catedrales, museos y otras instituciones de distintos países, cuenta en el Vaticano con el apoyo de dos dicasterios de la Santa Sede y de la Fábrica de San Pedro.

La intervención consiste en la reproducción, durante 49 horas, de una sucesión irregular de chasquidos, golpes y otros sonidos breves, cada uno de los cuales representa simbólicamente a una persona muerta en los conflictos armados.

Una intervención por el Día Internacional de la Paz de la ONU

Vatican News señala que la instalación presentada en San Pedro está compuesta por 1.096 sonidos grabados individualmente y reproducidos a intervalos irregulares durante 49 horas.

Según las estadísticas de 2026 utilizadas para esta versión del proyecto, cada sonido representa a una persona fallecida en una guerra y se escucha, como promedio, uno cada 2,62 minutos.

La página oficial de Sounds of Loss, por su parte, presenta actualmente la intervención internacional como una composición de aproximadamente 1.500 sonidos. También señala que las estimaciones utilizadas sitúan entre 550 y 700 las personas que mueren diariamente como consecuencia directa de las guerras.

La duración de 49 horas responde a la intención de abarcar el 21 de septiembre en todos los husos horarios del planeta. La intervención comienza cuando llega esa fecha a Kiribati y termina cuando concluye la jornada en la isla Baker.

Dos dicasterios vaticanos respaldan el proyecto

La participación del Vaticano cuenta con el apoyo del Dicasterio para la Cultura y la Educación, el Dicasterio para la Comunicación y la Fábrica de San Pedro.

El cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, ha calificado a Gröning como un «verdadero maestro del silencio» y ha definido la iniciativa como un «llamamiento a la responsabilidad» ante las víctimas de la violencia y de las guerras.

El cardenal Mauro Gambetti, arcipreste de la Basílica de San Pedro y presidente de la Fábrica de San Pedro, ha señalado que acoger la instalación supone ofrecer «un espacio para la escucha y la reflexión sobre las víctimas de los conflictos».

También ha respaldado la iniciativa Paolo Ruffini, prefecto del Dicasterio para la Comunicación, quien ha destacado que los sonidos pretenden recordar las vidas concretas que se encuentran detrás de las estadísticas sobre las guerras.

Catedrales, iglesias, museos y espacios públicos

Sounds of Loss no ha sido concebido específicamente para espacios religiosos. Según explica la web oficial del proyecto, pueden participar escuelas y universidades, museos y galerías, administraciones públicas, estaciones, instituciones culturales y lugares de culto de distintas religiones.

La intervención puede incorporarse además a exposiciones, conferencias, conciertos, actos religiosos y otras actividades sin necesidad de modificar su programación habitual.

Entre los lugares que participan en la iniciativa se encuentran el Berliner Dom y la Zionskirche de Berlín, la catedral de San Juan el Divino de Nueva York, la catedral de Verona, la catedral de San Pablo de Melbourne y el Museo Nacional de Singapur.

En Nueva York, la instalación acompaña además el tradicional acto celebrado con motivo del denominado UN Sunday, durante el cual está prevista una intervención del presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas.

La web del proyecto indica que las instituciones participantes deben registrarse y disponer de una licencia válida para acceder a la intervención sonora. La iniciativa se financia mediante aportaciones de las entidades participantes, aunque sus responsables señalan que buscan también donaciones para reducir estos costes.

Más de 24.000 sonidos grabados

Gröning comenzó a desarrollar la obra durante el invierno de 2026. Durante tres meses, su equipo registró más de 24.000 muestras pertenecientes a unas 50 categorías diferentes.

Los sonidos proceden de objetos cotidianos como interruptores de luz, relojes, cerraduras, antiguos aparatos de telégrafo, cajas de cartón o lápices golpeando sobre mesas.

La secuencia no sigue un ritmo uniforme. Algunos sonidos aparecen agrupados y otros quedan separados por periodos de silencio; también varía su intensidad. Los responsables explican que esta irregularidad pretende representar la imprevisibilidad de la guerra y la desigual atención que reciben sus víctimas.

El director de El gran silencio

Philip Gröning es conocido especialmente entre el público católico por Into Great Silence (El gran silencio), el documental estrenado en 2005 después de que el cineasta conviviera durante meses con los monjes cartujos de Chartreuse, en Francia.

El director fue criado en el catolicismo, aunque en distintas entrevistas ha descrito una relación compleja con la formación religiosa recibida durante su infancia y ha manifestado discrepancias con distintos aspectos de la Iglesia institucional. Su experiencia entre los cartujos, sin embargo, ocupó posteriormente un lugar destacado en su trayectoria cinematográfica.

La instalación permanece situada en el atrio de la Basílica de San Pedro. Vatican News ha acompañado además la iniciativa durante los días 20 y 21 de septiembre mediante una conexión con la Plaza de San Pedro vinculada al audio de Sounds of Loss.

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