«La necesidad me obliga»: El obispo de Amberes avanza en su plan para ordenar sacerdotes a hombres casados en 2028

«La necesidad me obliga»: El obispo de Amberes avanza en su plan para ordenar sacerdotes a hombres casados en 2028

El obispo de Amberes, Bélgica, Johan Bonny, ha comenzado a formar a varios hombres casados con la intención de ordenarlos sacerdotes en 2028. El proyecto, anunciado públicamente en marzo, ha avanzado mientras el prelado busca en Roma la autorización necesaria para llevar a cabo las ordenaciones.

En una entrevista concedida a La Libre Belgique, Bonny confirmó que los candidatos han sido seleccionados y reciben preparación teológica y pastoral. También reveló que en junio expuso personalmente sus planes a dos cardenales de la Curia, quienes, según su relato, se comprometieron a tratar la cuestión con el papa León XIV.

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«La necesidad me obliga»

El obispo justifica la iniciativa por la escasez de sacerdotes en Flandes. «La necesidad me obliga», declaró al diario belga. Según los datos aportados por el obispo, la diócesis de Amberes cuenta con menos de 70 sacerdotes menores de 70 años y cerca de dos tercios proceden del extranjero.

La falta de clero se refleja también en sectores que antes disponían de una atención sacerdotal específica. Bonny asegura que la diócesis ya no tiene sacerdotes destinados exclusivamente a hospitales, movimientos juveniles o escuelas, mientras que solo una de las cinco prisiones de la provincia de Amberes conserva un capellán permanente.

El obispo reconoce la aportación de los sacerdotes extranjeros, pero rechaza que su llegada pueda convertirse en la respuesta ordinaria a la falta de vocaciones locales. Este diagnóstico fue uno de los argumentos con los que presentó en marzo su intención de promover la ordenación de hombres casados.

Dos cardenales trasladarían la propuesta a León XIV

En junio, Bonny viajó a Roma y mantuvo reuniones con el cardenal Lazarus You Heung-sik, prefecto del Dicasterio para el Clero, y con el cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo de los Obispos.

«Les expliqué, con cifras, que Flandes había agotado sus reservas», relató. Según Bonny, los dos cardenales respondieron que abordarían el asunto con León XIV. Por el momento no se ha comunicado públicamente una autorización de la Santa Sede para el proyecto.

La cuestión de los sacerdotes casados había sido discutida anteriormente entre los obispos belgas y durante la última visita ad limina realizada bajo el pontificado de Francisco. El arzobispo de Malinas-Bruselas y presidente de la Conferencia Episcopal belga, Mons. Luc Terlinden, ha precisado, sin embargo, que el plan concreto de avanzar hacia estas ordenaciones corresponde a Bonny.

Los candidatos ya están en formación

El obispo de Amberes no ha esperado a que concluya el diálogo con Roma para comenzar la preparación. Varios hombres casados han sido seleccionados y reciben ya formación teológica y pastoral, con un programa comparable al de los candidatos al sacerdocio.

Bonny asegura que el proceso se desarrolla «de manera transparente, pero discreta, alejada del foco mediático». Los requisitos se asemejan a los establecidos para los candidatos casados al diaconado permanente: tener al menos 35 años, contar con el consentimiento de la esposa, mantener una vida familiar estable y no tener hijos pequeños.

El pasado mes de marzo, el prelado había anunciado que haría «todo lo posible» para ordenar sacerdotes a hombres casados antes de 2028. Seis meses después, el proyecto ya no se limita a una declaración de intenciones: los posibles candidatos están siendo preparados mientras se espera la respuesta de Roma.

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