La archidiócesis de Indianápolis se convirtió esta semana en la séptima jurisdicción católica de Estados Unidos que dispensa a los fieles de la obligación de asistir a la misa dominical por temor a las operaciones de control migratorio, según informaron Catholic World Report y la agencia CNA. El decreto, firmado por el arzobispo Charles Thompson, exime del precepto a quienes teman razonablemente ser detenidos, separados de sus familias o sufrir intimidación a causa del incremento de la actividad de las autoridades de inmigración, con independencia de su situación documental.
La dispensa entró en vigor el 4 de septiembre y se mantendrá hasta el 30 de septiembre, salvo prórroga. Thompson pidió a quienes se acojan a ella que suplan la ausencia con la oración, el rezo del rosario y el seguimiento de la misa retransmitida, e instruyó a los párrocos para que garanticen la atención sacramental, incluida la comunión a domicilio de quienes no puedan desplazarse.
Indianápolis se suma a un movimiento que, según la misma cobertura, agrupa ya a siete circunscripciones. Las otras seis son la archidiócesis de Nueva Orleans y las diócesis de Columbus, Baton Rouge, Charlotte, San Bernardino y Nashville. En conjunto abarcan a unos 3,5 millones de católicos.
En el documento, Thompson sostuvo que, aun reconociendo la necesidad de que las fuerzas del orden protejan y defiendan, resulta gravemente preocupante presenciar cómo se separa a las familias (en traducción propia). El arzobispo presentó la medida como respuesta pastoral a un temor que, a su juicio, aleja a parte de los fieles de los templos.


La decisión reabre el debate sobre el uso del precepto dominical como forma de posicionamiento ante la política migratoria estadounidense, una discusión que se intensificó desde 2025 con las cartas dirigidas a los obispos del país y con las primeras dispensas diocesanas. La dispensa del precepto es una facultad ordinaria del obispo diocesano; su aplicación colectiva y por motivos ligados a la actuación de un Gobierno es lo que le confiere alcance político.
Ni el decreto ni la cobertura disponible precisan cuántos fieles se han acogido a la dispensa en las diócesis que la han adoptado, ni detallan las operaciones concretas de control migratorio que motivaron la medida en Indiana.
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