Jerusalén deja sin permisos a más de 70 trabajadores de colegios cristianos y obliga a suspender las clases

Jerusalén deja sin permisos a más de 70 trabajadores de colegios cristianos y obliga a suspender las clases

La Secretaría General de las Instituciones Educativas Cristianas de Jerusalén ha suspendido desde este martes 1 de septiembre las clases en los colegios cristianos de la Ciudad Santa, después de que las autoridades israelíes no renovaran los permisos de entrada de más de 70 profesores y trabajadores procedentes de Cisjordania. La medida afecta a más de 8.500 alumnos y se mantendrá hasta que los permisos sean expedidos nuevamente.

La decisión fue anunciada este lunes, ante la imposibilidad de comenzar con normalidad el curso 2026-2027. Según el comunicado de las instituciones cristianas, la falta de renovación se produjo «de manera repentina y sin previo aviso», impidiendo que docentes y personal administrativo y auxiliar pudieran llegar a sus centros de trabajo.

Más de 70 profesores y trabajadores sin poder acceder a Jerusalén

La medida afecta a personal educativo, administrativo y de apoyo. Las escuelas advierten de que las ausencias repercuten no solo en las clases, sino también en los servicios sanitarios y administrativos, la limpieza y las medidas de seguridad de los centros.

Ante esta situación, y después de consultar con las autoridades implicadas y los representantes de los padres, los responsables de los colegios decidieron suspender la actividad escolar desde la mañana de este martes y hasta que sean renovados los permisos.

«La ausencia de este gran número de miembros del personal afecta a diversos aspectos del funcionamiento escolar», señala el comunicado, que considera imposible garantizar en estas condiciones «un comienzo seguro y estable» para los alumnos.

Las instituciones cristianas han defendido además el papel histórico de sus colegios en Jerusalén. «Durante cientos de años, las escuelas cristianas de Jerusalén han llevado a cabo una arraigada misión educativa y humanitaria», recuerdan, y forman «parte integral de la identidad de la ciudad y de su tejido cultural y social».

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La declaración advierte de que la repetición de estas medidas «socava la estabilidad de nuestras escuelas» y dificulta el cumplimiento de su misión educativa. Los responsables de los centros reclaman una solución rápida que permita garantizar el derecho de los alumnos a una educación regular y segura y evitar que esta situación vuelva a repetirse.

Un problema que se arrastra desde el curso pasado

La crisis no comenzó este lunes. Al inicio del curso anterior, 171 profesores procedentes de Cisjordania tampoco recibieron los permisos necesarios para trabajar en los colegios cristianos de Jerusalén, lo que llevó a los centros a convocar una huelga. Después de una semana, las autoridades expidieron las autorizaciones y los docentes pudieron regresar a las aulas.

La situación se agravó posteriormente. En julio de 2025, la Comisión de Educación de la Knesset, el Parlamento israelí, aprobó una medida destinada a impedir la contratación en Israel y Jerusalén Este de profesores palestinos con títulos obtenidos en Cisjordania, al considerar que esas titulaciones no cumplían los requisitos académicos exigidos.

El pasado 10 de marzo, el Ministerio de Educación israelí comunicó además a los directores de los colegios cristianos de Jerusalén que para el curso 2026-2027 solo podrían contratar a profesores residentes en la ciudad y con certificados israelíes. La medida podía dejar sin trabajo a más de 200 docentes cristianos palestinos residentes en Cisjordania, según informó entonces Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Un representante de la Secretaría General de las Escuelas Cristianas advertía entonces de que, si la decisión terminaba aplicándose, los colegios se encontrarían en una situación que pondría en riesgo su continuidad y su «misión cristiana».

Los colegios reivindican la presencia cristiana en Jerusalén

El comunicado difundido ahora enmarca la crisis educativa en la continuidad de la presencia cristiana en la Ciudad Santa. Los colegios subrayan que su labor forma parte de su «identidad, cultura y presencia en la ciudad de Jerusalén» y que pretende formar generaciones basadas en «el conocimiento, los valores, la pertenencia y la responsabilidad».

La nueva disputa por los permisos se produce pocos días después de que el Patriarcado Latino de Jerusalén alertara sobre las crecientes dificultades para mantener la presencia cristiana en Tierra Santa, especialmente por las restricciones de movilidad, la pérdida de permisos laborales y el deterioro de las condiciones económicas de las familias cristianas de Jerusalén, Belén, Cisjordania y Gaza.

Las escuelas esperan ahora que las autorizaciones sean renovadas cuanto antes para permitir el regreso de profesores y alumnos a las aulas y han pedido que este tipo de medidas no vuelva a repetirse. «Esperamos que todos comprendan esta decisión», concluyen, expresando su deseo de que la crisis pueda resolverse rápidamente.

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