El Papa pide a los sacerdotes portugueses evitar «entusiasmos ingenuos» y «miedos estériles»

El Papa pide a los sacerdotes portugueses evitar «entusiasmos ingenuos» y «miedos estériles»

El papa León XIV ha pedido a los sacerdotes de Portugal que afronten sus encuentros y diferencias sin caer en «entusiasmos ingenuos» ni alimentar «miedos estériles», en un mensaje dirigido al XI Simposio del Clero, que reúne en Fátima, Portugal, a sacerdotes del país hasta el próximo 3 de septiembre. El encuentro comenzó este lunes en el Centro Pastoral Pablo VI bajo el lema «Hermanos en el sacerdocio y testigos del Evangelio».

El mensaje de León XIV fue leído durante la sesión inaugural por el nuncio apostólico en Portugal, monseñor Andrés Carrascosa Coso. El Pontífice invitó a que, tanto en los encuentros programados como en las conversaciones informales, se eviten «palabras que humillan o dividen» y se multiplique «la franqueza que ilumina, calienta y abre caminos».

León XIV pidió también tener en cuenta «la diversidad e incluso las tensiones» que existen en el ámbito sacerdotal, señalando que el Espíritu Santo puede servirse de ellas para reavivar en los corazones «el celo por la misión común». El Papa invocó para el clero portugués «la sabiduría divina para el camino conjunto», «entusiasmo para los pasos vacilantes» y «el don de la unidad para todos».

«La única manera de vivir un sacerdocio sano es no caminar solos»

El nuncio apostólico centró su intervención en la vida sacerdotal y el acompañamiento. Carrascosa aseguró que «la única manera de vivir un sacerdocio sano es no caminar solos» y recordó que «ningún pastor existe solo».

El representante pontificio insistió especialmente en la necesidad de que los propios sacerdotes cuenten con acompañamiento espiritual para poder ejercer después esa tarea con los fieles. «Nadie que no es acompañado sabe acompañar», afirmó, antes de advertir de que quienes dejan de recibir orientación corren el riesgo de perder la capacidad de reconocer lo que sucede en su propio interior.

Carrascosa se refirió asimismo al clericalismo, al que calificó como una «herida en la comunión», y sostuvo que la Iglesia necesita obispos, sacerdotes y diáconos capaces de llevar «el corazón del Evangelio».

La sesión inaugural contó también con la intervención de monseñor Vitorino Soares, presidente de la Comisión Episcopal de Vocaciones y Ministerios, organismo que promueve el simposio. Soares explicó que esta edición no seguirá el formato habitual de una sucesión de conferencias, sino que buena parte de los trabajos se articularán a partir de los resultados de una encuesta sobre los «Desafíos de la vida sacerdotal en Portugal».

Una encuesta sobre la situación de los sacerdotes portugueses

El cuestionario fue cumplimentado de manera anónima por los participantes antes del encuentro y recoge, además de información sociodemográfica, datos relacionados con los cuatro grandes asuntos que serán tratados durante el simposio.

La encuesta aborda también el cuidado de cada sacerdote en los ámbitos «emocional, espiritual y psicológico», con el objetivo de reflexionar sobre la integración de esas dimensiones en la vida sacerdotal y en el ejercicio del ministerio pastoral. Sus resultados comenzaron a presentarse este lunes durante la primera jornada del encuentro.

El presidente de la Conferencia Episcopal Portuguesa y obispo de Coimbra, monseñor Virgílio Antunes, señaló durante la apertura varios de los problemas que afectan actualmente al clero del país. Entre ellos mencionó la elevada edad media de los sacerdotes, los cambios en la organización pastoral y la acumulación de tareas.

Antunes advirtió de que los sacerdotes pueden acabar convertidos en «rehenes de la multiplicidad de actividades» y reclamó comunidades en las que prevalezca el respeto a cada persona. «Necesitamos continuar trabajando de forma persistente para que las comunidades que presidimos sean lugares saludables y seguros para todos», afirmó, reclamando que en ellas «no haya ninguna forma de abuso».

El presidente de los obispos portugueses aludió igualmente a la imagen negativa que en ocasiones existe de la Iglesia y de su clero en la sociedad, que atribuyó unas veces a «prejuicios» y otras a las propias «debilidades personales» de los sacerdotes.

Vida espiritual, fraternidad y evangelización

El programa entra este martes 1 de septiembre en su primera jornada completa de conferencias y grupos de trabajo. La mañana estará dedicada a los «Caminos de integración de la vida espiritual y pastoral», seguida de una asamblea organizada por provincias eclesiásticas. Por la tarde se abordará la «Fraternidad sacerdotal: un desafío redentor», antes de una segunda sesión de trabajo entre los participantes.

El miércoles se celebrarán las otras dos conferencias centrales. La primera estará dedicada a los «Caminos para el acompañamiento y el cuidado de las personas» y la segunda a la «Misión evangelizadora y desafíos culturales y digitales en el contexto actual». Ambas irán acompañadas de grupos de estudio interdiocesanos.

Las jornadas incluyen diariamente el rezo de Laudes y la celebración de la Eucaristía con Vísperas. El XI Simposio del Clero concluirá el jueves 3 de septiembre con la síntesis de las distintas asambleas, un debate y la clausura a cargo de monseñor Vitorino Soares. La última Misa se celebrará al mediodía en la Capilla de la Muerte de Jesús, donde se entregarán los certificados de participación.

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