Un jesuita califica de «error objetivo» el histórico discurso de Benedicto XVI en Ratisbona

Un jesuita califica de «error objetivo» el histórico discurso de Benedicto XVI en Ratisbona

A punto de cumplirse veinte años del histórico discurso de Benedicto XVI en la Universidad de Ratisbona, el jesuita e islamólogo alemán Felix Körner ha calificado aquella intervención de «error objetivo» y sostiene que el Papa presentó entonces al cristianismo como religión de la racionalidad frente a un islam caracterizado como una forma de fe irracional.

«Fue un error objetivo. Pero después produjo cosas buenas», ha afirmado Körner en declaraciones a la agencia católica alemana KNA. El jesuita, profesor de Teología de las Religiones en la Universidad Humboldt de Berlín, considera que la crisis provocada por el discurso terminó impulsando el diálogo entre cristianos y musulmanes.

La crítica de Körner a Ratisbona

Benedicto XVI pronunció su lección magistral el 12 de septiembre de 2006 durante un encuentro con representantes del mundo académico en la Universidad de Ratisbona, en Alemania. Bajo el título Fe, razón y universidad. Recuerdos y reflexiones, el Pontífice abordó la relación entre la fe cristiana, la razón y la cultura occidental.

Körner sostiene ahora que Benedicto presentó entonces al catolicismo como religión de la racionalidad y contrapuso a esta concepción, entre otras, una forma islámica de fe caracterizada como irracional.

A juicio del jesuita, habría sido más acertado explicar la particular relación del cristianismo con la razón sin establecer esa contraposición. También considera que Benedicto XVI subestimó la repercusión que sus palabras alcanzarían entre los musulmanes de todo el mundo y la posibilidad de que fueran recibidas como una provocación.

La polémica se originó a partir de una cita empleada por el Papa en su argumentación. Benedicto recordó un diálogo mantenido a finales del siglo XIV entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo y un persa culto sobre el cristianismo y el islam.

El emperador se dirigía a su interlocutor con unas palabras particularmente duras acerca de Mahoma y de la propagación de la fe mediante la violencia. La cita provocó protestas en numerosos países de mayoría musulmana.

Benedicto XVI: «No expresa mi convicción personal»

La interpretación que hace Körner del discurso debe leerse junto con las explicaciones que ofreció posteriormente el propio Benedicto XVI sobre el sentido de aquellas palabras.

El Papa explicó en la audiencia general del 20 de septiembre de 2006 que no había pretendido asumir como propia la acusación formulada por Manuel II Paleólogo.

Benedicto señaló que las palabras negativas pronunciadas por el emperador medieval no expresaban su «convicción personal» y explicó que su intención había sido partir de la reflexión posterior de Manuel II acerca de la racionalidad que debe acompañar a la transmisión de la fe.

El entonces Pontífice resumió el propósito de su intervención afirmando que «no religión y violencia, sino religión y razón van unidas».

También precisó cuál había sido el objeto de su lección: «El tema de mi conferencia —respondiendo a la misión de la Universidad— fue, por tanto, la relación entre fe y razón».

El propio texto de Ratisbona culminaba con una llamada a recuperar la amplitud de la razón frente a su reducción positivista. Para Benedicto XVI, esa recuperación constituía precisamente una condición necesaria para establecer un verdadero diálogo entre culturas y religiones.

Körner cree que la crisis terminó favoreciendo el diálogo

Pese a considerar el discurso un «error objetivo», Körner sostiene que la crisis posterior terminó teniendo consecuencias positivas.

Tras Ratisbona, un grupo de 38 autoridades y estudiosos musulmanes dirigió una carta abierta a Benedicto XVI. En 2007 llegó la iniciativa «A Common Word Between Us and You» («Una palabra común entre nosotros y vosotros»), suscrita inicialmente por 138 intelectuales, clérigos y estudiosos musulmanes y dirigida a distintos líderes cristianos.

La iniciativa buscaba establecer un terreno común entre cristianos y musulmanes a partir de los mandamientos del amor a Dios y al prójimo y contribuyó al desarrollo de nuevos canales de diálogo entre ambas religiones.

Entre sus consecuencias estuvo la constitución del Foro Católico-Musulmán, cuyo primer seminario tuvo lugar en Roma en noviembre de 2008.

Körner rechaza además que la teología islámica pueda calificarse de esencialmente irracional. A su juicio, es «extremadamente racional», trabaja rigurosamente con los conceptos y ha albergado históricamente una pluralidad de escuelas y posiciones.

«Imprudente» que los católicos reconozcan a Mahoma como profeta

El jesuita reconoce, sin embargo, límites doctrinales claros al acercamiento entre cristianismo e islam.

Körner sostiene que católicos y musulmanes han alcanzado un entendimiento fundamental acerca de su referencia al mismo Dios como Creador y consumador del mundo, pero considera que la figura de Mahoma continúa constituyendo una diferencia insalvable.

En concreto, califica de «imprudente» que un católico reconozca a Mahoma como profeta.

Según su razonamiento, aceptar a Mahoma como profeta obligaría a reconocer también su predicación como palabra de Dios. De ser así, sostiene Körner, Jesucristo dejaría de ser «el giro decisivo de toda la historia».

De cara al pontificado de León XIV, el jesuita espera un mayor impulso de los estudios católicos sobre el islam. Körner ha destacado el trabajo del Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos (PISAI) y de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y ha señalado la necesidad de proporcionarles los recursos económicos necesarios para desarrollar esa labor.

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