Mons. Paul Richard Gallagher ha cerrado su visita a Moscú poniendo el foco en la pequeña comunidad católica de Rusia. Después de tres días marcados por las conversaciones con las autoridades rusas y el Patriarcado de Moscú, el secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales dedicó la última jornada de su misión a encontrarse con sacerdotes, religiosos, obispos y fieles católicos.
Gallagher les llevó expresamente el «saludo afectuoso del Papa León XIV» y agradeció la fidelidad con la que desarrollan su labor pastoral, educativa y caritativa «a menudo en condiciones difíciles», según ha informado este viernes Vatican News.
La Iglesia católica constituye una pequeña minoría en Rusia y sus fieles se encuentran dispersos por un territorio inmenso. Su estructura territorial está formada por la Arquidiócesis de la Madre de Dios en Moscú y las diócesis de San Clemente en Saratov, la Transfiguración en Novosibirsk y San José en Irkutsk.
León XIV transmite su cercanía a los católicos rusos
Durante el encuentro con sacerdotes, religiosos y religiosas, Gallagher insistió en la comunión como condición para que el testimonio cristiano sea fecundo.
«Donde reinan la comunión y la unidad», señaló, «el testimonio se vuelve creíble y fructífero». El representante de la Santa Sede recordó a los consagrados su responsabilidad de hacer visible con su propia vida el Evangelio que anuncian.
La visita tuvo también un marcado mensaje de cercanía del Papa. La Secretaría de Estado de la Santa Sede señaló este viernes que Gallagher aseguró a la comunidad católica de Moscú «la cercanía y la oración del Santo Padre León XIV» durante la solemne celebración eucarística del jueves.
Gallagher pidió además a los católicos perseverar en el diálogo con las demás Iglesias y comunidades cristianas, con otras religiones y con quienes no comparten la fe, pero subrayó que ese encuentro no debe construirse a costa de la identidad propia.
El diálogo, afirmó, debe desarrollarse sin renunciar «a la propia identidad», abriéndose al mismo tiempo con respeto a la verdad y a los dones presentes en el otro.
Una catedral llena de fieles en el corazón de Moscú
Tras el encuentro con el clero y los consagrados, Gallagher presidió una Misa solemne en la Catedral de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María de Moscú, que, según Vatican News, estaba llena de fieles.
Concelebraron, entre otros, el nuncio apostólico Mons. Giovanni d’Aniello, Mons. Joseph Werth, Mons. Nikolai Dubinin y Mons. Stephan Lipke.
Gallagher volvió a transmitir durante la homilía el aliento de León XIV para que la comunidad católica de la Federación Rusa continúe «con cada vez mayor entusiasmo, el camino de la fe».
«Aquí con ustedes, en esta solemne celebración, está representada la Iglesia universal», afirmó. Católicos procedentes de diferentes países, culturas e historias, añadió, estaban reunidos «aquí, en el corazón de Moscú, como una sola familia unida por la misma fe en Dios».
El arzobispo vinculó esa presencia católica con la construcción de la paz y pidió convertirse en «verdaderos artífices de la paz en nuestra vida diaria», construyendo puentes de diálogo y comprensión y curando las heridas mediante la cercanía, el perdón y la bondad.
Gallagher se reúne con los obispos católicos de Rusia
La jornada concluyó con un encuentro con los obispos católicos del país, que continuó durante una comida fraterna en la curia arquidiocesana. Gallagher los exhortó a continuar su misión pastoral con «renovado entusiasmo».
La reunión cerró la dimensión propiamente eclesial de un viaje que había comenzado el lunes 24 de agosto y durante el cual Gallagher mantuvo también conversaciones con las autoridades de la Federación Rusa y representantes del Patriarcado de Moscú.
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Lavrov revela un nuevo detalle de su conversación con Gallagher
Coincidiendo con el final del viaje, el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, ha revelado nuevos detalles de la reunión que mantuvo el martes con Gallagher.
Según la versión ofrecida por el ministro ruso, Gallagher habría reconocido que la situación de los derechos religiosos en Ucrania «no es buena» y se habría comprometido a trasladar esta preocupación en futuros contactos con las autoridades ucranianas.
La cuestión se suma a una visita en la que Gallagher ha insistido ante las autoridades rusas en que la guerra en Ucrania no puede resolverse por medios militares y en la necesidad de abrir un proceso político y diplomático.