El papa León XIV ha expresado este jueves 27 de agosto su pesar por las víctimas de las devastadoras inundaciones repentinas que han golpeado Nepal, donde al menos 270 personas han muerto y 826 permanecen sin localizar mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate. La catástrofe se desencadenó el miércoles en la región fronteriza con el Tíbet, después de que un colapso glaciar provocara una enorme avenida de agua, lodo y escombros que descendió por los sistemas de los ríos Bhotekoshi, Trishuli y Narayani.
En un telegrama enviado en nombre del Pontífice y firmado por el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, León XIV encomienda las almas de los fallecidos a Dios, transmite sus condolencias a las familias y asegura su cercanía espiritual a todos los afectados. El Papa reza también por el personal de emergencia que participa en unas labores de rescate dificultadas por la destrucción de carreteras, puentes y otras infraestructuras. Entre los desaparecidos se encuentran residentes, miembros de las fuerzas de seguridad y centenares de turistas nepalíes y extranjeros.
La inundación entró en Nepal desde el lado tibetano alrededor de las 9:05 de la mañana del miércoles, según la evaluación técnica de la División de Pronóstico de Inundaciones. El torrente alcanzó primero el río Bhotekoshi, en el distrito de Rasuwa, y avanzó después hacia los ríos Trishuli y Narayani, extendiendo la destrucción a numerosos distritos aguas abajo.
Las autoridades nepalíes mantienen desplegados equipos de rescate mientras continúa la búsqueda de los desaparecidos y el traslado de los heridos. Entre las 826 personas todavía sin localizar figuran miembros del Ejército, la Policía y la Policía Armada, además de 644 turistas, 517 de ellos extranjeros, según el último balance oficial citado por la prensa nepalí.
A continuación, el telegrama completo del Santo Padre:
SU SANTIDAD EL PAPA LEÓN XIV HA RECIBIDO CON TRISTEZA LA NOTICIA DE LA PÉRDIDA DE VIDAS HUMANAS Y DE LA DEVASTACIÓN CAUSADA POR LAS INUNDACIONES REPENTINAS EN NEPAL. ENCOMENDANDO LAS ALMAS DE LOS FALLECIDOS A LA CLEMENCIA DEL TODOPODEROSO, SU SANTIDAD TRANSMITE SUS SENTIDAS CONDOLENCIAS A QUIENES HAN PERDIDO A SUS SERES QUERIDOS, JUNTO CON LA SEGURIDAD DE SU CERCANÍA ESPIRITUAL A TODOS LOS AFECTADOS POR ESTA TRAGEDIA. ASIMISMO, OFRECE SUS ORACIONES POR EL PERSONAL DE EMERGENCIA QUE PARTICIPA EN LAS LABORES DE RESCATE EN CURSO E INVOCA SOBRE TODOS LA ASISTENCIA Y LA PROTECCIÓN DIVINAS.
CARDENAL PIETRO PAROLIN
Secretario de Estado