La FSSPX mantendrá su peregrinación a Lourdes pese a la prohibición: «Nuestra Señora no merece ser abandonada»

La FSSPX mantendrá su peregrinación a Lourdes pese a la prohibición: «Nuestra Señora no merece ser abandonada»

El distrito de Francia de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) ha anunciado que mantendrá su peregrinación anual a Lourdes, en Francia, pese a la decisión del obispo de Tarbes y Lourdes, monseñor Jean-Marc Micas, de impedir que sus sacerdotes y fieles celebren públicamente la Misa, los sacramentos y otros actos de culto en el recinto del Santuario.

La respuesta está firmada por el superior del distrito francés, abbé Gonzague Peignot, quien expresa la «pena» e «incomprensión» de la Fraternidad ante la medida anunciada por Micas el pasado 13 de agosto. La FSSPX afirma al mismo tiempo que «reconoce plenamente la autoridad del obispo del lugar».

La decisión afecta a la peregrinación internacional que la Fraternidad tenía prevista en Lourdes del 23 al 26 de octubre de 2026. Micas vinculó la retirada de las autorizaciones a las consagraciones episcopales realizadas por la FSSPX en Écône, Suiza, el pasado 1 de julio sin mandato pontificio y a las consecuencias canónicas declaradas posteriormente por Roma.

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La FSSPX recuerda la peregrinación de cristianos y musulmanes

Uno de los argumentos centrales del comunicado es el distinto trato que, según la Fraternidad, supone la prohibición respecto de otros grupos acogidos anteriormente por el Santuario.

La FSSPX recuerda que en octubre de 2025 Lourdes acogió durante cuatro días una peregrinación que reunió a cristianos y musulmanes en torno a la figura de María, con momentos de oración, una Misa, una procesión de antorchas, oración en la Gruta y encuentros interreligiosos.

«¿Cómo no sorprenderse —incluso indignarse— de que quienes no reconocen ni la Maternidad divina de la Santísima Virgen María, ni el dogma de su Inmaculada Concepción, ni tampoco la divinidad de su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, hayan sido autorizados allí donde hoy se dicta una prohibición contra los fieles de las capillas de la Fraternidad San Pío X?», pregunta el comunicado.

El distrito francés se presenta como formado por «simples hijos de la Iglesia católica» que no pretenden «de ninguna manera sustituir a la Iglesia» y cuya única aspiración, asegura, es permanecer fieles a ella.

La peregrinación seguirá adelante

La disposición de Micas permite que sacerdotes y fieles de la FSSPX entren en el Santuario para acudir a la Gruta y a los demás lugares de Lourdes y rezar de manera privada. Lo que queda excluido es la organización de celebraciones públicas de la Fraternidad dentro del recinto.

El distrito francés ha anunciado que se acogerá a esa posibilidad y continuará viajando cada año a Lourdes.

«Nuestra Señora no merece, en efecto, ser abandonada a pesar de los obstáculos», sostiene el comunicado. «Si las puertas del Santuario permanecen cerradas para una peregrinación pública, la puerta del Corazón de la Madre de Dios nunca se cierra a sus hijos».

La Fraternidad asegura asimismo a Micas su «respeto» y sus oraciones «sin resentimiento», y manifiesta la esperanza de que el obispo llegue algún día a reconocer en sus miembros «no a rebeldes, sino a hijos deseosos de vivir y servir en la Iglesia católica».

Gleize: «¿Es realmente él quien decide?»

Después del comunicado, el abbé Jean-Michel Gleize, sacerdote y teólogo de la FSSPX, abordó la prohibición durante un sermón pronunciado el domingo 23 de agosto en Saint-Nicolas-du-Chardonnet, en París (Francia).

Gleize mencionó directamente a Micas, aunque introdujo una duda sobre el origen de la decisión: «Monseñor el obispo de Tarbes —¿es realmente él quien decide? Por encima de él está la Conferencia Episcopal, es la sinodalidad—, monseñor el obispo de Tarbes nos niega el acceso al Santuario de Lourdes».

El sacerdote no desarrolló esa afirmación ni aportó elementos que acreditasen una intervención de la Conferencia Episcopal francesa en la decisión de Micas.

Su sermón se centró después en pedir a los fieles que afronten las restricciones sin «amargura» y desde la fe. Para ilustrarlo, relató la historia de una niña que recibió unos zapatos nuevos y, después de quejarse porque el derecho le hacía daño, se alegró porque el izquierdo no se lo hacía.

«Sepamos mirar con ojos de niño y permanezcamos siempre en acción de gracias. La bondad de Dios está siempre actuando en nuestras almas», afirmó.

«Tenemos a la Virgen María»

Gleize reconoció que este año los peregrinos podrían no entrar en el Santuario en las mismas condiciones que hasta ahora, pero sostuvo que las restricciones materiales no pueden afectar a aquello que consideran parte de su fe.

«Creemos que Ella es la Madre de Dios. Creemos que Ella es la Virgen Inmaculada. Creemos que Ella es Corredentora. Creemos que Ella es Mediadora de todas las gracias. Y eso nadie, ninguna excomunión, podrá quitárnoslo jamás», declaró.

El sacerdote insistió en que, aunque no dispongan de «esas iglesias, esos santuarios construidos por nuestros antepasados para venerar a la Virgen María», conservan su devoción: «Tenemos a la Virgen María. Ella permanece en nuestro corazón, permanece en el santuario de nuestra alma».

Gleize cerró su intervención pidiendo que la situación no genere resentimiento entre los fieles. «Esto debe desterrar de nuestro corazón toda especie de amargura», señaló, antes de exhortarlos a pedir «una fe mayor, una esperanza mayor y una caridad mayor».

El comunicado oficial del distrito, por su parte, concluye reivindicando la finalidad con la que la FSSPX fue fundada por monseñor Marcel Lefebvre en 1970: transmitir la doctrina, los sacramentos y la vida cristiana. Peignot cita una carta dirigida por el superior general de la Fraternidad, abbé Davide Pagliarani, a León XIV el 21 de noviembre de 2025, en la que afirmaba que la FSSPX no pretende conservar «un museo de cosas antiguas», sino «la Tradición íntegra, fecunda, fuente de vida espiritual, encarnada y vivida en las almas».

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