El obispo de Lourdes retira a la FSSPX la autorización para celebrar misas y sacramentos en el Santuario

El obispo de Lourdes retira a la FSSPX la autorización para celebrar misas y sacramentos en el Santuario

El obispo de Tarbes y Lourdes, monseñor Jean-Marc Micas, ha retirado a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) la autorización de la que disponía para celebrar la Misa, administrar sacramentos y organizar oraciones públicas en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes. La medida, comunicada el 13 de agosto, se produce tras las consagraciones episcopales realizadas sin mandato pontificio en Écône el pasado 1 de julio y el posterior decreto de la Santa Sede sobre la situación canónica de la Fraternidad.

La decisión no impide a sacerdotes o fieles vinculados a la FSSPX acceder al Santuario ni acudir a la Gruta de Massabielle. El propio obispo precisa que cualquier persona podrá continuar visitando libremente estos lugares para rezar de manera privada.

Micas vincula la decisión a las consagraciones de Écône

En la nota informativa, dedicada específicamente a la peregrinación de la FSSPX a Lourdes, Micas sostiene que las consagraciones episcopales del 1 de julio «sin mandato pontificio» han creado «una situación nueva en las relaciones entre la FSSPX y la Iglesia católica».

El obispo recuerda que, de acuerdo con el decreto de la Santa Sede, la excomunión afecta a los seis obispos implicados en las consagraciones —los dos consagrantes y los cuatro nuevos obispos— y señala que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe extendió la sanción a los sacerdotes de la Fraternidad y a los fieles que se adhieran pública y formalmente a ella.

Micas menciona asimismo el recurso presentado contra el decreto y sostiene que este procedimiento «no cambia sustancialmente nada en el fondo de aquello que lo causa». Antes de adoptar su decisión, asegura haber consultado tanto a sus colaboradores como a otras personas competentes.

Sin celebraciones públicas de la FSSPX dentro del Santuario

A partir de esta nueva situación, el obispo afirma que no puede autorizar «la celebración de la Misa ni la de los demás sacramentos, ni siquiera las oraciones públicas de la Fraternidad San Pío X en el interior del Santuario».

Queda así retirada la autorización que la FSSPX había recibido hasta ahora para desarrollar estas actividades en Lourdes. La restricción afecta a los actos organizados públicamente por la Fraternidad, pero no al acceso individual de sus sacerdotes y fieles.

La medida tendrá consecuencias para la peregrinación internacional de Cristo Rey que la FSSPX tiene prevista en Lourdes del 23 al 26 de octubre de este año, una convocatoria que reúne habitualmente a numerosos sacerdotes, religiosos, familias y fieles.

El obispo reconoce el «dolor» que causará la medida

Micas admite en su comunicado que es consciente «del dolor y quizá de la incomprensión» que provocará su decisión y afirma encomendarla «a la misericordia de Dios».

El obispo se refiere además a las divisiones existentes en la Iglesia y señala que estas «escandalizan a los pequeños y obstaculizan nuestro testimonio evangélico». «Nuestro dolor es grande ante la situación de desgarro de la túnica de Cristo que provocan nuestras divisiones», añade.

El comunicado concluye con una invocación a la Virgen: «Que María, Nuestra Señora de Lourdes, venga en ayuda de todos nosotros, por amor y al servicio del Cuerpo de su Hijo».

La decisión supone un cambio respecto a las peregrinaciones que la FSSPX venía realizando en Lourdes. Sus fieles podrán continuar entrando en el Santuario y rezando privadamente, pero la Fraternidad ya no contará con autorización para celebrar allí públicamente la Misa, administrar los sacramentos u organizar actos de oración.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando