España concede la libertad condicional por motivos de salud a Inocente Montano, condenado por el asesinato de cinco jesuitas

España concede la libertad condicional por motivos de salud a Inocente Montano, condenado por el asesinato de cinco jesuitas

La Audiencia Nacional ha concedido la libertad condicional por motivos de salud al excoronel salvadoreño Inocente Orlando Montano, condenado en España por el asesinato de cinco jesuitas españoles en El Salvador en 1989. El antiguo viceministro de Seguridad Pública salvadoreño, de 83 años, padece una enfermedad grave e irreversible y presenta un importante deterioro cognitivo que requiere atención médica fuera de prisión.

Montano cumplía condena en el centro penitenciario Madrid VII, en Estremera, después de que la Audiencia Nacional lo condenara en 2020 por cinco delitos de asesinato de carácter terrorista. La sentencia, posteriormente confirmada por el Tribunal Supremo, impuso penas que sumaban más de 133 años de prisión, con un límite máximo de cumplimiento efectivo de 30 años.

Libertad condicional por su estado de salud

La decisión responde al deterioro de la salud de Montano y a las dificultades para atender adecuadamente su situación dentro del régimen penitenciario. Según las informaciones publicadas sobre la resolución, presenta un elevado deterioro cognitivo, una importante dependencia para realizar actividades cotidianas y una enfermedad grave e incurable que ha requerido frecuentes traslados hospitalarios.

El juez ha considerado que el medio penitenciario ya no resulta adecuado para el seguimiento y control de la enfermedad y ha fundamentado la medida en razones de humanidad y dignidad. La Fiscalía no se opuso a la concesión de la libertad condicional.

La excarcelación no anula la condena. Montano deberá continuar bajo supervisión y proseguir el tratamiento médico correspondiente.

La matanza de la UCA: seis jesuitas y dos mujeres asesinados

Los hechos por los que Montano fue juzgado se remontan a la madrugada del 16 de noviembre de 1989, en plena guerra civil salvadoreña. Un grupo de militares del batallón Atlácatl entró en el recinto de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), en San Salvador, y se dirigió a la residencia de los jesuitas.

Allí fueron asesinados seis miembros de la Compañía de Jesús: Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Amando López, Juan Ramón Moreno y Joaquín López y López. Los cinco primeros eran españoles, mientras que Joaquín López y López era salvadoreño.

Los militares asesinaron también a Elba Julia Ramos, que trabajaba en la residencia, y a su hija Celina Mariceth Ramos, de 15 años. La matanza dejó, por tanto, ocho víctimas.

La Audiencia Nacional consideró probado que la operación había sido decidida por miembros del alto mando de las Fuerzas Armadas salvadoreñas y que Montano, entonces coronel y viceministro de Seguridad Pública, formaba parte de ese alto mando y participó en la decisión.

Por qué Montano fue condenado por cinco asesinatos y no por ocho

La sentencia española estableció la responsabilidad de Montano por los asesinatos de los cinco jesuitas españoles: Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Amando López y Juan Ramón Moreno. Por cada uno de los cinco delitos de asesinato de carácter terrorista recibió una pena de 26 años, ocho meses y un día de prisión.

El tribunal consideró también a Montano responsable de las muertes del jesuita salvadoreño Joaquín López y López, de Elba Julia Ramos y de su hija Celina. Sin embargo, no pudo condenarlo por estos tres crímenes porque Estados Unidos, desde donde había sido extraditado a España, no había autorizado su entrega para que fuera procesado por esos hechos.

De ahí que el proceso español se refiera habitualmente al «asesinato de cinco jesuitas», aunque la matanza perpetrada en la UCA dejó ocho muertos: seis religiosos y dos mujeres.

Ellacuría y la búsqueda de una salida negociada a la guerra

Entre las víctimas se encontraba Ignacio Ellacuría, nacido en Portugalete (Vizcaya) en 1930 y rector de la UCA desde 1979. El jesuita, vinculado a la teología de la liberación, había adquirido una notable presencia en la vida pública salvadoreña durante la guerra civil.

Ellacuría defendió una salida negociada al enfrentamiento entre el Gobierno y la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). La matanza se produjo durante una importante ofensiva guerrillera iniciada días antes en San Salvador, en un contexto de fuerte enfrentamiento militar y político.

La sentencia española estableció que el objetivo de la operación era acabar con Ellacuría y que los integrantes del alto mando acordaron ejecutar la acción contra los jesuitas. El Tribunal Supremo confirmó en 2021 la condena de Montano y consideró acreditada su participación en la decisión.

Un proceso que continúa en El Salvador

La excarcelación de Montano se produce mientras el caso continúa abierto judicialmente en El Salvador. Otros antiguos responsables políticos y militares están procesados por la matanza, entre ellos el expresidente salvadoreño Alfredo Cristiani y varios antiguos miembros de las Fuerzas Armadas. El juicio previsto contra once acusados ha sido aplazado hasta octubre de 2026.

Montano fue el único miembro del alto mando salvadoreño juzgado y condenado en España por estos hechos. Su puesta en libertad condicional responde exclusivamente a su situación médica y no modifica la sentencia firme que estableció su responsabilidad en los asesinatos.

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