Alrededor de un millar de fieles participaron este martes en la tradicional ofrenda floral a Nuestra Señora de África, patrona de Ceuta, en un acto de piedad que se celebró pese a la grave crisis que atraviesa la ciudad tras la entrada masiva de inmigrantes ilegales desde Marruecos y la suspensión de la tradicional Feria. La celebración, desarrollada en el Santuario de Santa María de África bajo un reforzado dispositivo de seguridad, reunió a familias, hermandades y asociaciones que renovaron su devoción a la Virgen en la víspera de su solemnidad.
La Hermandad de Nuestra Señora de África decidió mantener este acto, así como la procesión y los cultos litúrgicos del 5 de agosto, después de que las autoridades acordaran suspender las celebraciones festivas debido a la situación excepcional que vive la ciudad. De este modo, los actos religiosos han continuado congregando a los ceutíes en torno a su patrona, incluso en unos días marcados por la incertidumbre y la preocupación.
Una manifestación de fe en torno a la patrona
La ofrenda comenzó a las puertas del Santuario de Santa María de África, donde la imagen fue situada sobre su paso para recibir los ramos de flores de los fieles. Durante varias horas, una larga fila de ceutíes fue depositando sus ofrendas, en una celebración en la que participaron personas de todas las edades y que estuvo acompañada, como es tradición, por actuaciones de academias locales de baile flamenco.
Antes del inicio del acto intervinieron el administrador apostólico de la diócesis de Cádiz y Ceuta, monseñor Ramón Darío Valdivia, y el vicario general de Ceuta. También asistieron representantes de las instituciones civiles, conforme a la tradición de esta celebración.
El acto concluyó con uno de los momentos más significativos de la noche, cuando los asistentes entonaron el Salve Regina en latín ante la imagen de Nuestra Señora de África. Se trata de una tradición que, según la devoción local, se mantiene desde hace cerca de seis siglos, honrando a la patrona y protectora de Ceuta.
Más de seis siglos de devoción
La historia de esta advocación se remonta a 1421, cuando el infante portugués don Enrique el Navegante envió a Ceuta una imagen mariana acompañada de un mensaje que ha permanecido vivo durante siglos: «Os envío una imagen de la Virgen, muy devota mía». El infante pidió que fuera venerada bajo la advocación de Santa María de África y que cada sábado se celebrara una misa por su alma. Como muestra de su confianza en la protección de la Virgen, depositó también ante ella su bastón de mando, un gesto que con el paso de los siglos han continuado los comandantes generales de Ceuta al asumir el mando de la plaza.
La imagen, una talla gótica del siglo XV realizada en madera, representa a la Virgen sedente sosteniendo sobre sus brazos el cuerpo de Cristo muerto, siguiendo la iconografía de la Piedad. Coronada canónicamente en 1946 y declarada oficialmente patrona de Ceuta por el papa Pío XII en 1949, ostenta además los títulos de Alcaldesa Perpetua, Capitán General de la Plaza y Gobernadora de la Ciudad.
La tradición atribuye a Nuestra Señora de África una especial protección sobre Ceuta. Entre los episodios más recordados figura la rogativa realizada durante una epidemia de peste, cuando la imagen fue llevada hasta las murallas orientadas hacia el Estrecho. Según la tradición, la ciudad quedó preservada del contagio, motivo por el que cada 9 de febrero mantiene un voto de acción de gracias.
Hoy, solemnidad de la patrona
La jornada de este 5 de agosto, festividad de Nuestra Señora de África, culminará con el solemne pontifical y la tradicional procesión de la patrona por las calles del centro de Ceuta. Como cada año, la imagen será orientada hacia el Estrecho de Gibraltar en recuerdo del milagro que la tradición atribuye a su intercesión, mientras los fieles entonan la Salve.
En un año especialmente difícil para la ciudad, marcado por una crisis sin precedentes en la frontera sur de España, la continuidad de los actos religiosos ha permitido a los ceutíes encomendar nuevamente a su patrona el presente y el futuro de Ceuta.