El santuario de Torreciudad (Huesca) acogerá el próximo 12 de septiembre la 34.ª Jornada Mariana de la Familia, una de las principales peregrinaciones familiares que se celebran cada año en este centro de devoción mariana y que reúne a miles de fieles procedentes de distintos puntos de España.
La jornada estará presidida por mons. Alejandro Arellano, decano del Tribunal de la Rota Romana y delegado pontificio para Torreciudad. El programa incluirá la celebración de la Santa Misa, la tradicional ofrenda de familias, el ofrecimiento de niños a la Virgen, el rezo del Rosario y otros actos de oración y convivencia.

Una jornada dedicada a las familias
Desde el santuario han anunciado que ya se encuentran ultimando los preparativos de esta nueva edición, tanto en el plano organizativo como espiritual.
«En Torreciudad ya hemos empezado con gran ilusión los preparativos de la jornada; incluso se han iniciado algunos trabajos materiales. Pero, sobre todo, prestamos atención a la preparación espiritual, pidiendo con fe a la Virgen María que participen muchos peregrinos y experimenten un gozoso encuentro con la Madre de Dios», señalan desde el santuario.
Entre los invitados de este año figura el matrimonio formado por Quique Mira y María Lorenzo, fundadores del Proyecto Caná y de Aute, quienes ofrecerán un diálogo titulado «Hablemos de amor… de verdad», centrado en el noviazgo, el matrimonio y la familia.
La presencia de Alejandro Arellano
La Eucaristía será presidida por mons. Alejandro Arellano, quien desde octubre de 2024 ejerce como delegado de la Santa Sede para Torreciudad, cargo para el que fue nombrado por el papa Francisco con el fin de acompañar el proceso abierto sobre la situación jurídica, canónica y pastoral del santuario. Un tema que continúa pendiente de una resolución definitiva por parte de la Santa Sede.
Un santuario con proyección nacional e internacional
Inaugurado en 1975 e impulsado por san Josemaría Escrivá, Torreciudad celebró el pasado año el cincuentenario de su apertura al culto. El santuario fue construido gracias a donativos promovidos por miembros, cooperadores y amigos del Opus Dei, así como por numerosos benefactores de distintos países.
La imagen de Nuestra Señora de Torreciudad, venerada desde antiguo en la ermita original, continúa siendo el centro de una intensa actividad pastoral y de peregrinación que atrae cada año a miles de fieles.