El Vaticano culmina la renovación de la cúpula del IOR con el nombramiento de Giovanni Boscia

El Vaticano culmina la renovación de la cúpula del IOR con el nombramiento de Giovanni Boscia

El Instituto para las Obras de Religión (IOR) ha nombrado a Giovanni Boscia nuevo director general del organismo. El financiero italiano asumirá el cargo el próximo 1 de octubre, cuando suceda a Gian Franco Mammì, que dejará la dirección tras once años al frente de la institución al haber alcanzado el límite de edad previsto para el puesto.

La designación, anunciada este martes por el IOR, fue acordada por el Consejo de Superintendencia y aprobada por la Comisión Cardenalicia de Vigilancia. Con este relevo, el Instituto completa una profunda renovación de su cúpula directiva iniciada este año, después de la llegada de François Pauly a la presidencia del Consejo de Superintendencia y de la incorporación de Marina Natale como nuevo miembro de ese mismo órgano de gobierno.

Un relevo preparado desde dentro

El IOR ha optado por promocionar a uno de los directivos que ha participado en la transformación de la institución durante los últimos años.

Boscia, de 55 años, ingresó en el Instituto en 2019 como responsable de Finanzas y director financiero (CFO). En 2021 asumió también la dirección de Inversiones y Gestión de Activos y, desde 2023, ejercía como vicedirector general. Su nombramiento supone, por tanto, la culminación de un proceso de sucesión interna cuidadosamente preparado.

En el comunicado difundido por el IOR, el presidente del Consejo de Superintendencia, François Pauly, afirmó que Boscia reúne «un profundo conocimiento del Instituto y una sólida experiencia en los mercados financieros internacionales», y expresó su confianza en que sabrá dirigir la institución «con rigor y espíritu de servicio» al Santo Padre, la Santa Sede y la Iglesia universal.

Tres décadas en las finanzas internacionales

Antes de incorporarse al IOR, Boscia desarrolló buena parte de su carrera en Londres, donde trabajó para algunas de las principales entidades financieras internacionales, entre ellas Salomon Brothers, Citigroup, Royal Bank of Scotland y Credit Suisse First Boston.

Posteriormente fue responsable del área de Renta Fija y Crédito en Quaestio Capital SGR, una gestora italiana especializada en inversiones institucionales.

Su perfil es el de un especialista en mercados financieros, gestión de carteras y administración de riesgos. Licenciado con honores por la Universidad Bocconi de Milán, completó un máster en Finanzas y un Executive MBA en la London Business School, además de obtener las certificaciones internacionales CFA, CAIA y FRM, consideradas entre las más prestigiosas del sector.

Desde su llegada al IOR ha estado especialmente vinculado a la política de inversiones de la institución. Entre los proyectos impulsados bajo su responsabilidad destaca el lanzamiento, este mismo año, de dos índices bursátiles desarrollados junto con Morningstar conforme a criterios de inversión compatibles con la doctrina social de la Iglesia.

El final de la etapa Mammì

Boscia sustituirá a Gian Franco Mammì, director general desde 2015 y una de las figuras clave en el proceso de saneamiento y profesionalización del IOR.

En su mensaje de despedida, Mammì aseguró que deja a su sucesor «un Instituto sólido, transparente y plenamente reconocido a nivel internacional», fruto del trabajo desarrollado durante más de una década para reforzar la gobernanza, los controles internos y la adaptación del Instituto a los estándares internacionales del sector financiero.

El directivo italiano agradeció asimismo la confianza que recibió del papa Francisco al comienzo de su mandato y deseó a Boscia que continúe el camino emprendido «con unidad, prudencia y visión».

La nueva dirección del «banco del Vaticano»

El nombramiento de Boscia constituye el tercer gran movimiento en la renovación de la dirección del IOR durante 2026.

En marzo, el Vaticano designó presidente del Consejo de Superintendencia al luxemburgués François Pauly, antiguo consejero delegado de Edmond de Rothschild Europa y uno de los ejecutivos más conocidos de la banca privada europea. Posteriormente, el pasado 10 de julio, fue incorporada al mismo órgano Marina Natale, exdirectiva de UniCredit y antigua consejera delegada de la sociedad pública italiana AMCO, especializada en la gestión de activos deteriorados.

Con estos nombramientos, el Instituto combina perfiles procedentes de la alta banca internacional con directivos formados dentro del propio IOR, una fórmula que busca reforzar tanto la continuidad de la gestión como la profesionalización de su estructura.

Una institución ya muy distinta al IOR del pasado

Boscia asumirá la dirección de una institución que según los últimos informes atraviesa uno de los momentos más sólidos de su historia reciente.

El IOR cerró 2025 con un beneficio neto de 51 millones de euros —el mejor resultado de la última década— y cerca de 5.900 millones de euros en activos administrados. El Instituto ha consolidado además sus mecanismos de control, transparencia y cumplimiento normativo, alejándose definitivamente de la imagen asociada durante décadas a los escándalos financieros que marcaron parte de su historia.

Aunque popularmente se le conoce como el «banco del Vaticano», el Instituto para las Obras de Religión no opera como una entidad bancaria abierta al público. Su misión consiste en custodiar y administrar los bienes de diócesis, congregaciones religiosas, organismos de la Santa Sede y otras instituciones eclesiales, poniendo esos recursos al servicio de la misión de la Iglesia.

El principal desafío del nuevo director general será consolidar esa estabilidad financiera y continuar desarrollando un modelo de gestión que combine solvencia técnica, prudencia en las inversiones y fidelidad a la finalidad religiosa que distingue al Instituto para las Obras de Religión.

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