El patriarca caldeo se reúne con el presidente y el primer ministro de Irak para evaluar el retorno de los cristianos

El patriarca caldeo se reúne con el presidente y el primer ministro de Irak para evaluar el retorno de los cristianos

El patriarca de la Iglesia caldea, Mar Pablo III Nona, mantuvo esta semana una ronda de encuentros con las principales autoridades de Irak, entre ellas el presidente de la República, Nizar Amedi, y el primer ministro, Ali Falih al-Zaidi, quienes reiteraron la importancia de la presencia cristiana para la sociedad iraquí y defendieron la protección de la diversidad religiosa y cultural del país.

Las reuniones se producen pocos días después de que el Gobierno iraquí anunciara un conjunto de medidas destinadas a favorecer el regreso de los cristianos que abandonaron el país durante las últimas décadas.

El presidente destaca la diversidad religiosa

Durante la audiencia celebrada el lunes, el presidente Nizar Amedi trasladó al patriarca que la diversidad cultural y religiosa constituye un elemento esencial para Irak y afirmó que su protección resulta necesaria para preservar la cohesión de la sociedad.

Tanto el jefe del Estado como el primer ministro coincidieron en señalar la importancia de promover la convivencia pacífica y una cultura del diálogo como instrumentos para reforzar la unidad nacional y la estabilidad del país.

Ese mismo día, Mar Pablo III Nona fue recibido también por el presidente del Parlamento iraquí, Hibet Al-Halbousy.

Continúa el respaldo al retorno de los cristianos

En el encuentro mantenido con el primer ministro, Ali Falih al-Zaidi reiteró el compromiso de su Gobierno con el regreso de los cristianos iraquíes emigrados, una iniciativa que ya había anunciado días atrás y que calificó nuevamente como una prioridad nacional.

Entre las medidas planteadas por el Ejecutivo figuran la inclusión de las familias que regresen en programas estatales de vivienda y adjudicación de terrenos, así como el llamamiento a empresarios e inversores cristianos residentes en el extranjero para que participen en proyectos de reconstrucción, especialmente en los sectores sanitario y educativo.

Persisten las dudas sobre su aplicación

Según recoge Kathpress, representantes políticos y dirigentes cristianos iraquíes valoraron positivamente las declaraciones realizadas por las autoridades, aunque señalaron que el éxito de estas iniciativas dependerá de su aplicación efectiva.

El regreso de un mayor número de cristianos requerirá garantías de seguridad, fortalecimiento del Estado de derecho, igualdad de derechos para todos los ciudadanos y una protección efectiva de la libertad religiosa, factores considerados determinantes para recuperar la confianza de quienes abandonaron el país durante los años de guerra, terrorismo y persecución.

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