Irak invita a los cristianos a regresar al país mientras la Iglesia reclama reformas de fondo

Irak invita a los cristianos a regresar al país mientras la Iglesia reclama reformas de fondo

El primer ministro de Irak, Ali Falih al-Zaidi, ha invitado a los cristianos iraquíes que abandonaron el país durante las últimas décadas a regresar a su tierra de origen, asegurando que su Gobierno considera este objetivo una «prioridad nacional». Durante un encuentro con el patriarca caldeo, Mar Pablo III Nona, el jefe del Ejecutivo prometió facilitar el retorno de las familias cristianas mediante diversas medidas de apoyo, entre ellas su inclusión en el programa estatal de reparto de un millón de parcelas residenciales.

Al-Zaidi afirmó que los cristianos constituyen «un componente activo y un socio fundamental en la construcción del Estado y en la historia y el futuro de Irak», e insistió en que la riqueza del país reside en su diversidad religiosa, étnica y cultural.

Llamamiento también a empresarios e inversores

El primer ministro dirigió asimismo un mensaje a los empresarios e inversores cristianos establecidos en el extranjero, invitándolos a regresar para participar en la reconstrucción del país y aprovechar las oportunidades de inversión, especialmente en los ámbitos de la sanidad y la educación.

Según explicó, el Gobierno trabaja para consolidar la estabilidad y ofrecer las condiciones necesarias para impulsar nuevos proyectos empresariales, favorecer el desarrollo económico y crear empleo.

Por su parte, el patriarca caldeo Mar Pablo III Nona agradeció las iniciativas del Ejecutivo y expresó su deseo de que contribuyan a fortalecer la confianza de los cristianos de la diáspora y favorezcan su regreso, así como la implicación de empresarios cristianos en el desarrollo del país.

La Iglesia recuerda que las causas del éxodo siguen presentes

La invitación del Gobierno ha sido acogida favorablemente por distintos responsables eclesiales, aunque también ha ido acompañada de una llamada a afrontar los problemas que provocaron la emigración masiva de los cristianos iraquíes.

El arzobispo siro-ortodoxo de Mosul, Kirkuk y Kurdistán, Mons. Nicodemos Matta Sharaf, calificó la iniciativa como «un reconocimiento oficial del derecho de los cristianos a vivir en la tierra de sus padres y antepasados». Sin embargo, advirtió de que la invitación difícilmente dará resultado si no desaparecen las causas que obligaron a miles de familias a abandonar el país.

Entre ellas mencionó la marginación política, la insuficiente representación de los cristianos en las instituciones, la corrupción, la precariedad de las infraestructuras, las carencias en los servicios sanitarios y educativos y la falta de oportunidades laborales.

El prelado expresó además su esperanza de que la campaña del Gobierno contra la corrupción tenga continuidad y produzca resultados tangibles. A su juicio, solo la mejora efectiva de estas condiciones permitirá recuperar la confianza de quienes emigraron y hacer posible un retorno estable de la comunidad cristiana a Irak.

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