López Romero elogia el perfil internacional de León XIV al inicio del consistorio de cardenales

López Romero elogia el perfil internacional de León XIV al inicio del consistorio de cardenales

Con el inicio este viernes del consistorio extraordinario convocado por León XIV, el cardenal Cristóbal López Romero ha defendido la decisión del Pontífice de convertir estas reuniones en una cita anual y ha destacado el perfil internacional del Papa, al asegurar que «pocos cardenales en el cónclave tenían una visión del mundo y de la Iglesia tan amplia como Prevost».

En una entrevista concedida al diario italiano Avvenire, el arzobispo de Rabat (Marruecos) explica que estos encuentros responden a una petición formulada por los propios cardenales durante las congregaciones generales previas al cónclave y que buscan reforzar la comunión entre el Santo Padre y el Colegio Cardenalicio.

«Necesitamos conocernos mejor. Es bueno compartir la riqueza de la diversidad de nuestras Iglesias. Debemos rodear al Papa, sostenerlo y acompañarlo más de cerca», afirma el purpurado.

Un consistorio que quiere convertirse en una cita anual

El consistorio que ha comenzado este viernes es el segundo convocado por León XIV en apenas seis meses, después del celebrado el pasado mes de enero. Sin embargo, el Pontífice ya anunció entonces su intención de institucionalizar este instrumento de gobierno y convocarlo cada año, con reuniones de mayor duración.

López Romero valora muy positivamente esta iniciativa, que además incorporará un tiempo de retiro espiritual.

«Aprecio mucho la propuesta de convocar cada año un consistorio que dure tres o cuatro días e incluya también un momento de intensa espiritualidad en forma de un breve retiro», señala.

Durante estas dos jornadas, los cardenales abordarán cuestiones como el anuncio del Evangelio en un mundo marcado por la guerra y las tensiones internacionales, la aplicación de la encíclica Magnifica Humanitas —especialmente en lo relativo a la construcción de la paz— y el camino de recepción del Sínodo de la Sinodalidad con vistas a la Asamblea Eclesial prevista para octubre de 2028.

«León XIV llegó preparado para el ministerio petrino»

El cardenal marroquí considera que la trayectoria personal y pastoral de Robert Francis Prevost explica la serenidad con la que está ejerciendo el ministerio petrino desde su elección.

«Su experiencia como misionero y obispo en Perú y los años al frente de la Orden de San Agustín lo prepararon profundamente para este servicio», afirma.

A ello suma el conocimiento adquirido durante su etapa como prefecto del Dicasterio para los Obispos.

«Su paso por el Vaticano le permitió comprender el funcionamiento interno de la Curia y desempeñar un papel decisivo en el nombramiento de centenares de obispos».

Pero, sobre todo, López Romero destaca el conocimiento directo que el Papa posee de la Iglesia universal.

«Ha visitado más de cincuenta países en todos los continentes, y no como turista. Muy pocos cardenales en el cónclave tenían una visión del mundo y de la Iglesia tan amplia como la suya».

Tradición y progreso no son conceptos opuestos

Preguntado por quienes presentan el pontificado de León XIV como un equilibrio entre tradición y renovación, el arzobispo de Rabat rechaza esa aparente contraposición.

«Tradición y progreso no son conceptos opuestos, sino realidades que se complementan mutuamente», sostiene.

En su opinión, el problema aparece cuando se identifica la Tradición con determinadas costumbres históricas.

«Hay que distinguir entre la Tradición y las tradiciones. La Tradición está enraizada en Cristo mismo. Debemos volver al Evangelio, no necesariamente a las tradiciones de hace uno, dos o tres siglos».

La unidad de la Iglesia y el debate litúrgico

Para López Romero, las divisiones entre los cristianos «constituyen un escándalo» que debilita la credibilidad del anuncio del Evangelio, aunque recuerda que la unidad no significa uniformidad.

En este contexto, se refiere también al debate sobre la liturgia y la celebración de la Misa según el rito anterior a la reforma litúrgica.

«No nos engañemos: el problema no está en la liturgia ni en la lengua utilizada durante las celebraciones. La cuestión es mucho más profunda. Se trata de aceptar o rechazar los documentos del Concilio Vaticano II y la comprensión de la Iglesia que de ellos se deriva».

Evangelizar con la vida

López Romero insiste igualmente en que la evangelización no puede reducirse a la mera transmisión verbal del mensaje cristiano.

«Muchos reducen la evangelización a pronunciar determinadas frases. Pero anunciar el Evangelio consiste sobre todo en vivirlo».

Por ello recuerda que la fe cristiana solo puede anunciarse de manera creíble cuando se traduce en una existencia coherente, alimentada por la oración, la formación, la liturgia y el compromiso cotidiano con el Reino de Dios.

Las declaraciones del cardenal López Romero acompañan el inicio de un consistorio con el que León XIV quiere consolidar un modo más estable de gobierno junto al Colegio Cardenalicio. El Pontífice ya anunció tras la reunión de enero su intención de convertir estos encuentros en una cita anual, convencido de que la comunión entre el Papa y los cardenales requiere también espacios periódicos de escucha, discernimiento y trabajo compartido.

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