León XIV es el primer Papa que ni siquiera recibe a la FSSPX. Portazo histórico

León XIV es el primer Papa que ni siquiera recibe a la FSSPX. Portazo histórico

Desde la suspensión a divinis de monseñor Marcel Lefebvre en 1976, los sucesivos pontífices gestionaron las crisis con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) recurriendo, en los momentos decisivos, a audiencias personales con sus responsables. Ante el anuncio de posibles nuevas consagraciones episcopales y la advertencia vaticana de un eventual cisma, el pontificado de León XIV ha gestionado el expediente, hasta la fecha, a través del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, sin que conste una audiencia papal directa con los dirigentes de la Fraternidad. Lo que sigue es la cronología de esos contactos.

1976: Pablo VI recibe a Lefebvre en Castel Gandolfo

Las tensiones se formalizaron con la suspensión a divinis de Lefebvre en 1976, después de que este desobedeciera reiteradamente las decisiones de la Santa Sede sobre el seminario de Écône y celebrara una misa multitudinaria en Lille pese a las sanciones.

El 11 de septiembre de 1976, Pablo VI recibió personalmente al arzobispo francés en Castel Gandolfo. Según los relatos del encuentro, la conversación fue tensa: el Papa le reprochó actuar como si fuese un «antipapa» y juzgar al sucesor de Pedro como infiel a la fe, mientras Lefebvre insistía en denunciar lo que consideraba una crisis doctrinal y litúrgica tras el Concilio Vaticano II. No se alcanzó acuerdo, pero los intercambios entre ambas partes continuaron.

1988: Juan Pablo II, el protocolo del 5 de mayo y Ecclesia Dei

Tras meses de negociaciones dirigidas por el entonces cardenal Joseph Ratzinger, Roma y Lefebvre firmaron el 5 de mayo de 1988 un protocolo que contemplaba la regularización de la Fraternidad y la posibilidad de un obispo procedente de sus filas. Lefebvre se retractó al día siguiente y, semanas después, consagró a cuatro obispos sin mandato pontificio.

Juan Pablo II calificó las consagraciones de acto gravemente contrario a la comunión eclesial y promulgó el motu proprio Ecclesia Dei. Al mismo tiempo, creó una comisión específica para la reconciliación de los vinculados a la tradición litúrgica y mantuvo abierta la vía a una futura regularización. Durante el Jubileo del año 2000 recibió personalmente a monseñor Bernard Fellay.

2005-2013: Benedicto XVI, Summorum Pontificum y el levantamiento de las excomuniones

Benedicto XVI recibió a monseñor Fellay en Castel Gandolfo pocos meses después de su elección. Su pontificado incluyó varias decisiones relevantes para el expediente:

  • En 2007 promulgó Summorum Pontificum, que reconocía que el Misal Romano de 1962 no había sido jurídicamente abolido y ampliaba la celebración de la liturgia tradicional.
  • En 2009 levantó las excomuniones de los cuatro obispos consagrados en 1988.
  • Impulsó conversaciones doctrinales oficiales entre la Congregación para la Doctrina de la Fe y la Fraternidad sobre cuestiones como la libertad religiosa, el ecumenismo, la colegialidad episcopal y la interpretación del Concilio Vaticano II.

2013-2025: Francisco mantiene los contactos y amplía facultades

En abril de 2016, Francisco recibió a monseñor Fellay en la Casa Santa Marta durante unos cuarenta minutos, en un encuentro descrito como cordial y con el compromiso de continuar los intercambios. En el plano práctico, concedió a los sacerdotes de la Fraternidad la facultad ordinaria para absolver válidamente en confesión y facilitó el reconocimiento canónico de los matrimonios celebrados por sacerdotes de la FSSPX. El problema doctrinal de fondo permaneció sin resolver.

Diciembre de 2025: la Fraternidad plantea nuevas consagraciones

En diciembre de 2025, el superior general de la FSSPX, el padre Davide Pagliarani, describió la cuestión de futuros obispos como «la pregunta del millón de dólares». Sin mencionar fechas ni nombres, indicó que la posibilidad se estaba considerando y sostuvo que el «estado de necesidad» invocado por Lefebvre en 1988 seguiría vigente y sería, a su juicio, más evidente que entonces, retomando así el razonamiento que precedió a aquellas consagraciones.

12 de febrero de 2026: reunión en el Dicasterio para la Doctrina de la Fe

El 12 de febrero de 2026, el cardenal Víctor Manuel Fernández recibió al padre Pagliarani en el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, con el beneplácito expreso de León XIV. El encuentro fue descrito oficialmente como «cordial y sincero».

Según el comunicado, Roma propuso un camino de diálogo teológico formal sobre las cuestiones doctrinales pendientes —entre ellas la interpretación de diversos textos del Concilio Vaticano II y los grados de adhesión exigidos por el magisterio— y planteó que ese proceso podría conducir a la definición de un estatuto canónico para la Fraternidad. La propuesta incluía una condición previa: la suspensión de las consagraciones episcopales anunciadas.

A diferencia de sus predecesores, la gestión del expediente quedó a cargo del Dicasterio, sin una audiencia personal del Pontífice con los responsables de la Fraternidad.

13 de mayo de 2026: el Vaticano advierte de un «acto cismático»

El 13 de mayo, el cardenal Fernández publicó una declaración en nombre del Dicasterio reiterando que unas consagraciones episcopales sin mandato pontificio constituirían «un acto cismático». La nota citaba el motu proprio Ecclesia Dei y recordaba las consecuencias canónicas previstas para quienes participen formalmente en un cisma. El comunicado añadía que León XIV seguía pidiendo que los responsables de la Fraternidad reconsideraran su decisión.

Junio de 2026: un posible nuevo llamamiento

Preguntado por los periodistas sobre las ordenaciones previstas para el 1 de julio, León XIV indicó que estaba considerando dirigir un nuevo llamamiento a la Fraternidad:

«Estoy considerando hacer otro llamamiento y decir «no hagan esto, intentemos vivir la comunión de la Iglesia». Pero es su elección.»

El Pontífice reiteró que la Fraternidad continúa rechazando elementos que considera fundamentales de la vida de la Iglesia, en particular diversos aspectos del Concilio Vaticano II, diagnóstico sustancialmente compartido por sus predecesores.

Situación a fecha de hoy

A lo largo de medio siglo, Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco mantuvieron audiencias personales con los responsables de la Fraternidad, incluso en los momentos de mayor tensión. En la crisis actual, la interlocución se ha canalizado a través del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, sin que conste hasta ahora un encuentro directo de León XIV con sus dirigentes.

Las consagraciones episcopales están anunciadas para el 1 de julio. Si se producen y la Santa Sede responde con una declaración formal de cisma, el desenlace se habría alcanzado mediante un procedimiento distinto al de las crisis anteriores: con la interlocución delegada en la Curia y sin la intervención personal directa del Papa que caracterizó a los pontificados precedentes.

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