El papa León XIV presidió este jueves en la Basílica de San Pedro, las exequias del cardenal Camillo Ruini, fallecido el pasado 16 de junio a los 95 años. Durante la homilía, el Pontífice recordó la larga trayectoria eclesial del que fuera presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y vicario general para la diócesis de Roma, destacando su servicio a la Iglesia, su profunda vida espiritual y la actualidad de uno de los principios que marcaron todo su ministerio: «La verdad nos hará libres».
La celebración tuvo lugar en el Altar de la Cátedra de la Basílica Vaticana a las 16:30 hrs y contó con la participación de cardenales, arzobispos y obispos. En una homilía difundida posteriormente por la Santa Sede, León XIV definió a Ruini como un «pastor sabio y solícito» que sirvió a la Iglesia con la misma dedicación tanto en responsabilidades discretas como en los cargos de mayor relevancia que le fueron confiados.
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Un pastor al servicio de la Iglesia en Italia y en Roma
El Papa recordó especialmente los cerca de diecisiete años durante los cuales Ruini presidió la Conferencia Episcopal Italiana, así como el largo periodo en que ejerció como vicario general del Papa para la diócesis de Roma.
«Ha sabido guiar al Pueblo de Dios y a sus hermanos en el Episcopado en momentos importantes y delicados, afrontando con entusiasmo, discernimiento y valentía múltiples desafíos», afirmó León XIV.
Durante su homilía, el Pontífice evocó también algunas de las iniciativas que marcaron su ministerio, entre ellas el denominado Proyecto Cultural de la Iglesia italiana, el trabajo realizado en el Sínodo diocesano de Roma y su presencia activa en los ámbitos eclesial, cultural y social.

Ruini fue una de las figuras más influyentes de la Iglesia italiana durante los pontificados de san Juan Pablo II y Benedicto XVI. Presidió la Conferencia Episcopal Italiana entre 1991 y 2007 y ejerció como vicario del Papa para Roma hasta 2008, convirtiéndose en uno de los principales referentes del catolicismo italiano durante más de dos décadas.
Su nombre quedó estrechamente ligado al impulso dado por san Juan Pablo II a la presencia pública de los católicos en la vida cultural y social, especialmente en los años posteriores a la caída del comunismo y a la profunda transformación política que experimentó Italia en la década de 1990.
La oración como fundamento de una vida
León XIV quiso destacar asimismo la dimensión espiritual que sostuvo el extenso ministerio del cardenal italiano.
Recordó que el propio Ruini reconoció en varias ocasiones que la oración había sido uno de los pilares constantes de su existencia desde la infancia hasta los últimos años marcados por la enfermedad y la fragilidad física.
«Una de las realidades que más le acompañó desde la infancia fue la oración», señaló el Pontífice.
El Papa citó además varios pasajes de su testamento espiritual, entre ellos una reflexión en la que el cardenal expresaba su gratitud hacia las numerosas personas que lo acompañaron durante su vida y afirmaba haber recibido de ellas tanto como había intentado dar.
La huella de san Juan Pablo II y Benedicto XVI
Durante la homilía, León XIV recordó la estrecha colaboración que Ruini mantuvo con algunos de los grandes protagonistas de la Iglesia contemporánea.
El cardenal trabajó directamente con san Pablo VI, san Juan Pablo II y Benedicto XVI. De manera especial, el Papa destacó la relación que mantuvo con Juan Pablo II, de quien fue colaborador cercano durante muchos años.
En su testamento espiritual, Ruini escribió que en el pontífice polaco había podido experimentar la unión entre oración, vida y apostolado, así como el coraje de la fe y la capacidad de amar y perdonar.

León XIV señaló que muchas de esas características también podían reconocerse en la vida del propio cardenal.
Tras la elección de Benedicto XVI, Ruini continuó colaborando estrechamente con el nuevo Papa y participó en diversas iniciativas culturales promovidas durante aquel pontificado. Incluso después de abandonar los principales cargos de gobierno eclesial, siguió interviniendo en el debate eclesial y cultural italiano.

«La verdad nos hará libres»
Uno de los momentos centrales de la homilía llegó cuando León XIV recordó el lema episcopal elegido por Ruini: Veritas liberabit nos («La verdad nos hará libres»), tomado del Evangelio de san Juan.
Según explicó el Pontífice, estas palabras resumen una concepción cristiana de la persona humana y de la libertad que atraviesa toda la vida y el ministerio del cardenal italiano.
«Estamos hechos para la verdad y para el bien, y solo en ello encontramos unidad, paz y plena realización, tanto en la vida terrena como en la eternidad», afirmó.
León XIV añadió que este mensaje conserva una especial actualidad en el contexto cultural contemporáneo.
«Estas palabras nos recuerdan con claridad un mensaje particularmente significativo para nuestro tiempo, en el que se puede estar desorientado por derivas relativistas y por visiones totalmente fluidas de la realidad y del hombre», señaló.
Para el Papa, la trayectoria personal y eclesial de Ruini constituye un testimonio de la solidez que adquiere la persona cuando sitúa la verdad de Dios en el centro de su existencia.
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Una referencia hasta el final de su vida
Incluso después de su retirada de la vida pública, Ruini continuó siendo una voz escuchada dentro de la Iglesia italiana.
En la primavera de 2025, tras la muerte del papa Francisco, señaló públicamente que el futuro Pontífice debería caracterizarse por una doctrina sólida, capacidad de gobierno, espíritu de comunión y compromiso con el fortalecimiento de la fe.
Al concluir las exequias, León XIV agradeció a quienes acompañaron al cardenal durante sus últimos años y pidió para él «el premio de la paz que no tiene fin», encomendándolo a la misericordia de Dios después de una vida dedicada al servicio de la Iglesia.