Los obispos polacos defienden la definición constitucional del matrimonio ante recientes decisiones judiciales

Los obispos polacos defienden la definición constitucional del matrimonio ante recientes decisiones judiciales

El Consejo para la Familia de la Conferencia Episcopal Polaca ha expresado su preocupación por recientes decisiones de los tribunales administrativos relacionadas con la transcripción de certificados de «matrimonio» entre personas del mismo sexo celebrados en el extranjero. En un comunicado firmado por el arzobispo Wiesław Śmigiel, presidente de este organismo episcopal, los obispos advierten de que determinadas interpretaciones jurídicas podrían afectar a la definición constitucional del matrimonio vigente en Polonia.

La declaración, publicada el pasado 22 de mayo en Varsovia, responde a una serie de resoluciones judiciales que han reavivado el debate sobre el reconocimiento legal de las uniones entre personas del mismo sexo en el país. Según los obispos, estas interpretaciones afectan a «uno de los fundamentos esenciales de la vida social y familiar en Polonia».

La referencia a la Constitución polaca

Los obispos recuerdan que el artículo 18 de la Constitución de la República de Polonia establece que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer y que, como tal, debe quedar bajo la protección y el cuidado del Estado.

Según el comunicado, esta disposición no constituye únicamente una fórmula jurídica, sino que refleja la concepción de la persona, la familia y la responsabilidad hacia las futuras generaciones. Los prelados sostienen que el matrimonio entre un hombre y una mujer, abierto a la transmisión de la vida y a la creación de un entorno estable para el desarrollo de los hijos, ocupa un lugar fundamental en la organización social.

Asimismo, recuerdan que la Constitución es la norma suprema del ordenamiento jurídico polaco y afirman que ninguna ley o interpretación legal puede contradecir sus disposiciones fundamentales.

Preocupación por determinadas interpretaciones jurídicas

En su declaración, el Consejo para la Familia señala que algunas interpretaciones recientes buscan atribuir un nuevo significado al artículo 18 de la Constitución, lo que, a juicio de los obispos, plantea interrogantes sobre los límites de la interpretación jurídica y el respeto al orden constitucional vigente.

Los prelados consideran que cuestiones de esta relevancia no deberían resolverse mediante interpretaciones expansivas del derecho, especialmente cuando afectan a instituciones profundamente arraigadas en el sistema jurídico y en la tradición cultural del país.

«Observamos con creciente preocupación un proceso en el que interpretaciones amplias de la ley pueden conducir al debilitamiento de la comprensión constitucional del matrimonio», afirman en el texto.

Las referencias al magisterio de la Iglesia

La declaración recuerda también la enseñanza de la Iglesia católica sobre el matrimonio. Los obispos señalan que, para los cristianos, el matrimonio no es únicamente una institución jurídica, sino una realidad arraigada en la ley natural y en el designio de Dios para la persona humana.

En este contexto, citan el Catecismo de la Iglesia Católica, que define el matrimonio como «la alianza por la que un hombre y una mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida», orientado por su propia naturaleza al bien de los esposos y a la generación y educación de los hijos.

Asimismo, recuerdan las enseñanzas de san Juan Pablo II en la exhortación apostólica Familiaris consortio, donde afirmaba que el futuro de la humanidad pasa por la familia, y citan también un pasaje de la exhortación Amoris laetitia del papa Francisco, en el que se señala que no existen fundamentos para considerar las uniones homosexuales equiparables al matrimonio.

Respeto a toda persona y defensa del matrimonio

Los obispos subrayan que la defensa del matrimonio entre un hombre y una mujer no pretende actuar contra nadie ni cuestionar la dignidad de las personas. Por el contrario, recuerdan que toda persona merece respeto y protección de su dignidad, independientemente de su situación personal o de sus experiencias de vida.

Al mismo tiempo, sostienen que el respeto debido a cada individuo no implica renunciar a la comprensión del matrimonio que la Iglesia ha mantenido de forma constante a lo largo de su historia.

«Toda persona, independientemente de su historia, sensibilidad o experiencias, merece respeto, protección de su dignidad y un lenguaje libre de desprecio», afirman en el comunicado.

Una llamada a la responsabilidad pública

La declaración concluye con un llamamiento a los responsables políticos, juristas y ciudadanos para que actúen con responsabilidad en el debate sobre el futuro de la institución matrimonial en Polonia.

Los obispos consideran que el matrimonio entre un hombre y una mujer posee una relevancia social, antropológica y espiritual singular, por lo que cualquier discusión sobre su lugar en el orden jurídico y social debe desarrollarse «de manera responsable, serena y con auténtica preocupación por el bien común».

El texto está firmado por el arzobispo Wiesław Śmigiel, presidente del Consejo para la Familia de la Conferencia Episcopal Polaca, y fue publicado en Varsovia el 22 de mayo de 2026.

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