León XIV será quien porte personalmente el Santísimo Sacramento durante la procesión del Corpus Christi que presidirá en Madrid el próximo 8 de junio. El Pontífice recorrerá las calles del centro de la capital bajo palio, acompañado por seminaristas que serán los encargados de sostenerlo durante el cortejo eucarístico.
Aunque inicialmente estaba previsto que la histórica custodia de Madrid ocupara el centro de la procesión, León XIV ha querido ser él mismo quien lleve la Sagrada Forma durante el recorrido.
Un gesto profundamente eucarístico
Fuentes conocedoras de los preparativos explican a InfoVaticana que el Papa procesionará portando el Santísimo bajo palio, siguiendo la práctica tradicional de la Iglesia. La imagen recordará las grandes procesiones eucarísticas presididas por los pontífices y subrayará el carácter central que León XIV desea otorgar a la adoración eucarística durante su visita a España.
La procesión partirá tras la misa que el Santo Padre celebrará ante el Palacio de Cibeles y recorrerá la calle Alcalá y parte de la Gran Vía antes de regresar al punto de partida.
La custodia histórica tendrá un papel destacado al final del recorrido
La histórica custodia de Madrid, vinculada desde hace siglos a la celebración del Corpus Christi en la capital, seguirá teniendo un lugar destacado en la ceremonia. No se trata únicamente de una obra maestra de la orfebrería renacentista, sino también de un testimonio de la estrecha vinculación que durante siglos mantuvieron las instituciones civiles madrileñas con el culto eucarístico.
Al concluir el recorrido, la Sagrada Forma será colocada en la custodia para la adoración final. Tras una nueva incensación y las oraciones previstas en el rito, León XIV impartirá la bendición solemne con el Santísimo ante los miles de fieles congregados en la plaza de Cibeles.
Que una custodia propiedad del Ayuntamiento vuelva a ocupar un lugar central en una ceremonia presidida por el Romano Pontífice subraya el carácter singular de una tradición que ha sobrevivido a cambios políticos, sociales y religiosos durante más de cuatrocientos cincuenta años.
Una de las imágenes más esperadas de la visita papal
La procesión del Corpus Christi constituye uno de los actos centrales del viaje apostólico de León XIV a España. La decisión del Papa de llevar personalmente el Santísimo añade un marcado simbolismo a una celebración que reunirá a numerosos fieles, peregrinos y representantes de la Iglesia española.