Pizzaballa da la bienvenida al nuevo delegado apostólico en Jerusalén: «Esta ciudad está llamada a ser un lugar de encuentro y diálogo»

Pizzaballa da la bienvenida al nuevo delegado apostólico en Jerusalén: «Esta ciudad está llamada a ser un lugar de encuentro y diálogo»
Foto: Patriarcado Latino de Jerusalén

El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, dio este jueves la bienvenida oficial al arzobispo Giorgio Lingua en su entrada solemne como nuevo Delegado Apostólico en Jerusalén y Palestina y Nuncio Apostólico en Israel. El acto tuvo lugar en el Santo Sepulcro, uno de los lugares más sagrados para la cristiandad, donde el patriarca destacó los desafíos y responsabilidades que acompañan la misión diplomática de la Santa Sede en Tierra Santa.

El pasado 22 de enero, el papa León XIV nombró a monseñor Giorgio Lingua para suceder al arzobispo Adolfo Tito Yllana, quien había representado a la Santa Sede en Jerusalén desde 2021. Antes de este nombramiento, Lingua desempeñó su labor diplomática como nuncio apostólico en Croacia y anteriormente en Irak, Jordania y Cuba.

Una bienvenida desde el corazón de la fe cristiana

Durante su discurso de acogida, pronunciado ante el Edículo del Santo Sepulcro, el cardenal Pizzaballa subrayó el significado especial del lugar donde se celebraba la ceremonia.

«Nos encontramos reunidos en un lugar que no tiene igual en el mundo, el corazón de la fe cristiana, ante el Santo Sepulcro, donde la muerte fue vencida y la vida triunfó», afirmó el patriarca.

Pizzaballa destacó que la llegada del nuevo delegado apostólico constituye un signo visible de la cercanía del Sucesor de Pedro con las comunidades cristianas que viven en los Santos Lugares. Según explicó, la presencia del representante pontificio recuerda «el profundo vínculo que une a la Iglesia local con la Iglesia universal».

Jerusalén, una ciudad llamada al encuentro

El patriarca latino dedicó buena parte de su intervención a reflexionar sobre la singular realidad de Jerusalén, una ciudad marcada por tensiones políticas, religiosas y sociales, pero también por una vocación especial al diálogo.

«Jerusalén está llamada a ser una ciudad de encuentro y de diálogo», señaló Pizzaballa. Recordó además que judíos, cristianos y musulmanes conviven en la ciudad en un contexto frecuentemente marcado por la desconfianza mutua.

En este escenario, indicó, la misión del nuevo delegado apostólico consistirá en favorecer espacios de encuentro, sostener a las comunidades cristianas y fomentar iniciativas que contribuyan a la reconciliación.

El desafío de sostener a las comunidades cristianas

Pizzaballa no ocultó las dificultades que afrontan actualmente los cristianos de Tierra Santa. En su discurso mencionó la disminución demográfica de las comunidades cristianas, las tensiones sociales y políticas que afectan a la región y el riesgo de desánimo que experimentan muchos fieles.

A pesar de ello, recordó que precisamente en la tierra donde nació el cristianismo los creyentes están llamados a ser «testigos del Resucitado» y custodios de una esperanza que no desaparece en medio de las dificultades.

El patriarca afirmó que el nuevo delegado apostólico deberá ejercer su misión como signo de la solicitud pastoral del Papa, promotor de la comunión eclesial entre las distintas realidades católicas presentes en la región y voz constante en favor de la paz.

Un diplomático con amplia experiencia en Oriente Medio

La designación de Giorgio Lingua llega en un momento especialmente delicado para Tierra Santa. El prelado italiano cuenta con una larga trayectoria en el servicio diplomático de la Santa Sede y conoce de primera mano la realidad de Oriente Medio gracias a sus años de servicio en Jordania e Irak.

Durante la ceremonia, Pizzaballa aseguró al nuevo representante pontificio la colaboración y el apoyo de las comunidades cristianas locales, destacando la importancia de la presencia de la Santa Sede en una región donde los desafíos pastorales y políticos continúan siendo especialmente complejos.

El patriarca concluyó encomendando la misión de monseñor Lingua al Señor Resucitado y a la protección de la Virgen María, pidiendo que su servicio contribuya a fortalecer la esperanza, la comunión y la paz entre todos los habitantes de Tierra Santa.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando