Una de las maneras más reveladoras de leer un documento magisterial es atender a su aparato crítico. Las notas a pie de página de una encíclica no son un mero ornamento erudito: indican en qué tradición se inscribe el Pontífice, qué autores reconoce como autoridades, qué magisterio anterior asume como propio y qué referencias culturales considera dignas de figurar en un texto destinado a fijar doctrina. Hemos revisado las 224 notas de Magnifica Humanitas para ofrecer al lector un recuento ordenado de los autores citados, de mayor a menor frecuencia.
El resultado permite extraer algunas conclusiones sobre el perfil intelectual de la primera encíclica de León XIV: una clara continuidad con el magisterio de Francisco, una presencia menor de lo esperable de su predecesor homónimo León XIII —cuyo 135 aniversario de Rerum novarum sirve de marco al documento—, y un aparato de referencias culturales no eclesiásticas que incluye nombres tan diversos como Hannah Arendt, J.R.R. Tolkien o Platón.
Magisterio pontificio
- Francisco — unas 35 citas. Es, con diferencia, el más citado. Aparecen Evangelii Gaudium, Laudato si’, Fratelli tutti, Dilexit nos, Laudate Deum, y numerosos discursos y mensajes.
- Juan Pablo II — unas 25 citas. Centesimus annus, Sollicitudo rei socialis, Laborem exercens, Veritatis splendor, Redemptor hominis, Evangelium vitae, discursos a la ONU, entre otros.
- Benedicto XVI — unas 12 citas. Sobre todo Caritas in veritate, también Deus caritas est, Sacramentum caritatis y catequesis.
- Pablo VI — unas 10 citas. Populorum progressio, Octogesima adveniens, discursos a la ONU y a la FAO.
- León XIII — 3 citas. Rerum novarum e In plurimis.
- Pío XII — 3 citas. Menti Nostrae y radiomensajes navideños.
- Pío XI — 2 citas. Quadragesimo anno.
- Juan XXIII — 2 citas. Mater et magistra y Pacem in terris.
- El propio León XIV — varias autocitas de discursos suyos de 2025.
Padres, doctores y teólogos
- San Agustín — 5 citas. Confesiones, La ciudad de Dios, Comentarios a los Salmos, Sermones.
- Santo Tomás de Aquino — 3 citas. Summa Theologiae y Super Boetium De Trinitate.
- Pedro de Bérulle — 1 cita. Discursos sobre Jesús.
Autores no eclesiásticos
- Hannah Arendt — 1 cita. Los orígenes del totalitarismo.
- Viktor Frankl — 1 cita. El hombre en busca de sentido.
El ocaso de la edad moderna.
- J.R.R. Tolkien — 1 cita. El señor de los anillos.
- Platón — 1 cita. Carta VII.
- Giorgio La Pira — 1 cita. Discurso de 1962.
Documentos curiales recientes
- Dicasterio para la Doctrina de la Fe / Dicasterio para la Cultura y la Educación — varias citas a Antiqua et Nova (2025, sobre IA) y Dignitas infinita (2024).
- Comisión Teológica Internacional — Quo vadis, humanitas? (2026) y Memoria y reconciliación.
Algunas observaciones
Francisco domina con un margen amplísimo: es más citado que Juan Pablo II y Benedicto XVI juntos. Magnifica Humanitas se presenta, en este sentido, como una continuación explícita del magisterio de su predecesor inmediato, particularmente en materia de doctrina social, ecología integral y crítica al paradigma tecnocrático.
Llama la atención que León XIII, pese a ser el inspirador del aniversario que sirve de marco a la encíclica, sea citado únicamente en tres ocasiones. La presencia del fundador de la moderna Doctrina social de la Iglesia es, por tanto, más simbólica que efectiva en el aparato crítico.
El elemento más singular del documento es la presencia de autores no eclesiásticos. Tolkien, Arendt, Frankl, Guardini y Platón comparten notas a pie de página con los grandes Padres y Doctores de la Iglesia. Se trata de un guiño cultural amplio que sitúa el texto en diálogo con tradiciones intelectuales muy diversas.
Finalmente, resulta llamativa la ausencia casi total de teólogos del siglo XX. Más allá de Romano Guardini, no figuran en el aparato crítico ni Joseph Ratzinger-teólogo —solo Ratzinger-Papa, en cuanto Benedicto XVI—, ni Hans Urs von Balthasar, ni Henri de Lubac, ni Yves Congar, ni Karl Rahner. La encíclica prefiere sostener su andamiaje doctrinal sobre el magisterio pontificio reciente y sobre los grandes clásicos —Agustín, Tomás—, sin apoyarse en la gran teología del siglo XX que precedió al Concilio o que lo prolongó.