León XIV pide a cristianos y musulmanes construir juntos una paz basada en la compasión y la empatía

León XIV pide a cristianos y musulmanes construir juntos una paz basada en la compasión y la empatía

León XIV recibió este lunes en el Palacio Apostólico a los participantes del VIII Coloquio promovido por el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso y el Royal Institute for Inter-Faith Studies de Jordania. El encuentro, centrado este año en el tema “Compasión y empatía humanas en los tiempos modernos”, reunió a representantes cristianos y musulmanes en una nueva cita impulsada por la Santa Sede dentro de su agenda de diálogo interreligioso.

Durante su intervención, el Pontífice defendió la necesidad de fortalecer la cooperación entre cristianos y musulmanes para promover la paz, la solidaridad y la fraternidad en un mundo marcado por las guerras y la indiferencia. León XIV afirmó que la compasión y la empatía no son elementos secundarios, sino dimensiones esenciales tanto del cristianismo como del islam.

El discurso se produce apenas dos días después de que el Pontífice dirigiera otro mensaje a líderes musulmanes reclamando precisamente el rechazo del uso de la religión como justificación para conflictos y enfrentamientos.

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La fraternidad y la empatía vaticana

Las palabras de León XIV reflejan una clara continuidad con la orientación desarrollada por la Santa Sede desde el Concilio Vaticano II y especialmente reforzada en los últimos pontificados. El actual Papa volvió a presentar el diálogo entre religiones como un camino necesario para afrontar los desafíos contemporáneos y pidió transformar la indiferencia en solidaridad concreta.

En su intervención citó tanto el Evangelio como referencias islámicas para subrayar la importancia de la misericordia y de la atención a los más vulnerables. También elogió el papel de Jordania en la acogida de refugiados y destacó al reino hachemita como ejemplo de convivencia en Oriente Medio.

El tono del discurso recuerda directamente a muchas de las intervenciones de Francisco sobre el islam y la fraternidad universal. En Evangelii Gaudium, el pontífice argentino afirmó que “el islam auténtico y la correcta interpretación del Corán se oponen a toda forma de violencia”, una formulación que marcó buena parte del enfoque vaticano hacia el mundo musulmán durante los últimos años.

La insistencia en conceptos como fraternidad, empatía y colaboración entre religiones se ha convertido en uno de los pilares de la diplomacia vaticana contemporánea.

La visión histórica de santos y doctores de la Iglesia sobre el islam

Sin embargo, el lenguaje empleado actualmente desde Roma contrasta notablemente con el utilizado durante siglos por numerosos santos, mártires y doctores de la Iglesia al referirse al islam y a Mahoma.

San Juan Damasceno, uno de los grandes padres orientales del siglo VIII y profundo conocedor del mundo islámico, describió el islam como una “herejía” y consideró a Mahoma un “falso profeta”. En su obra Sobre las herejías, afirmó que el islam actuaba como “precursor del Anticristo”.

Santo Tomás de Aquino también abordó directamente la cuestión islámica. El Doctor Angélico sostenía que Mahoma no había confirmado su predicación mediante milagros ni argumentos sobrenaturales, sino “por la fuerza de las armas”, mezclando —según escribió— “fábulas y doctrinas falsas”.

En la España medieval y moderna, marcada por siglos de enfrentamiento con el islam, numerosos mártires rechazaron públicamente convertirse a la fe musulmana. Los mártires de Córdoba del siglo IX denunciaron explícitamente la negación islámica de la divinidad de Cristo y de la Santísima Trinidad.

Más adelante, san Juan de Ribera, arzobispo de Valencia, describió el islam como una amenaza religiosa y social para la cristiandad. En sus escritos calificó la doctrina mahometana como una “invención del demonio” y denunció tanto sus errores doctrinales como su expansión política.

También san Alfonso María de Ligorio criticó duramente la concepción islámica del paraíso, al que consideraba reducido a placeres puramente sensuales y materiales.

Estas referencias muestran cómo durante buena parte de la historia de la Iglesia el islam fue contemplado principalmente desde una perspectiva apologética y doctrinal, muy distinta del lenguaje centrado hoy en el diálogo, la fraternidad y la cooperación interreligiosa.

Entre la diplomacia interreligiosa y la memoria doctrinal

Las palabras de León XIV vuelven a poner de relieve la distancia existente entre ese lenguaje diplomático contemporáneo y la forma en que gran parte de la tradición católica abordó históricamente la cuestión islámica. Durante siglos, santos, mártires y doctores de la Iglesia analizaron el islam principalmente desde la defensa doctrinal de la fe cristiana y desde la experiencia concreta de persecución, expansión política o conflicto religioso.

En ese contraste entre la insistencia actual en la empatía y la fraternidad universal, y la dureza con la que buena parte de la tradición católica juzgó históricamente el islam, se sitúa hoy una de las cuestiones más sensibles del diálogo interreligioso impulsado desde Roma.

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