La Iglesia católica en Suecia ha inaugurado oficialmente la iglesia de San Juan, S:t Johannes kyrka, en pleno centro de Estocolmo, después de que el templo pasara de la Iglesia luterana sueca a la diócesis católica de Estocolmo. La ceremonia tuvo lugar el 1 de mayo de 2026 y supone ya la apertura efectiva al uso católico de uno de los templos más reconocibles de la capital sueca.
Un templo histórico en el corazón de Estocolmo
El edificio no es una iglesia menor. S:t Johannes se levanta en Norrmalm, en lo alto de Brunkebergsåsen, una posición elevada que convierte su torre en un punto visible del paisaje urbano de Estocolmo. Fue construida entre 1884 y 1890 e inaugurada el día de Pentecostés de 1890. El proyecto fue obra del arquitecto Carl Möller, uno de los nombres destacados de la arquitectura religiosa sueca de finales del siglo XIX.
La iglesia responde al estilo neogótico, con una estructura de gran verticalidad, interiores de aire catedralicio y una torre de unos 70 metros. Su capacidad ronda las 900 personas, lo que la sitúa entre los templos más grandes de Estocolmo.
De templo luterano a referencia católica
Hasta ahora, el templo pertenecía a la Iglesia de Suecia, de tradición luterana, pero llevaba décadas vinculado de hecho a la vida católica de la ciudad. Según recogió el diario cristiano sueco Dagen, los católicos han utilizado S:t Johannes para celebraciones litúrgicas desde 1978, especialmente las comunidades polaca y ucraniana. Esa continuidad explica que la adquisición no haya sido una irrupción repentina, sino la culminación de una presencia pastoral ya asentada durante casi medio siglo.
La venta responde también a una transformación religiosa más amplia en Suecia. La Iglesia de Suecia conserva una presencia histórica y patrimonial enorme, pero sufre desde hace décadas una caída sostenida de miembros, práctica religiosa y capacidad de mantenimiento de sus edificios. En muchas zonas, el problema ya no es solo espiritual, sino material: templos grandes, costosos y cada vez menos utilizados.
La Iglesia católica vive una situación distinta. Sigue siendo minoritaria en Suecia, pero ha crecido de forma constante por la inmigración procedente de Polonia, Ucrania, Oriente Medio, África, América Latina y otros países europeos. Ese crecimiento ha generado una necesidad muy concreta: más iglesias, más espacios litúrgicos y menos dependencia del alquiler de templos luteranos. En ese contexto, la incorporación de S:t Johannes es una operación de enorme importancia pastoral.
Un centro clave para el catolicismo en Suecia
El propio obispado católico de Estocolmo había subrayado que carecía de locales suficientes para atender a sus fieles y que durante años había tenido que alquilar espacios a la Iglesia de Suecia. La adquisición de un templo con capacidad para 900 personas cambia esa situación en una zona central de la capital y permite consolidar el culto en varias lenguas, especialmente en polaco y ucraniano.
El templo no quedará limitado a la misa dominical. La diócesis prevé utilizarlo para celebraciones litúrgicas, conciertos sacros, encuentros diocesanos, visitas y actividades vinculadas a la vida de la Iglesia. También podrá acoger bodas, funerales y actos religiosos, aunque las reservas para matrimonios se restringen a miembros de la Iglesia católica por la elevada demanda prevista.
La apertura de S:t Johannes como iglesia católica tiene además una carga simbólica evidente: un gran templo luterano del siglo XIX pasa a servir a una comunidad católica en expansión. No se trata de una simple compraventa inmobiliaria, sino de un signo visible del cambio religioso en Suecia. Allí donde la vieja mayoría luterana reduce su presencia efectiva, el catolicismo, sostenido en buena medida por comunidades inmigrantes, gana espacio litúrgico, presencia pública y estabilidad institucional.
Con esta inauguración, Estocolmo suma un nuevo centro católico de referencia en uno de sus edificios religiosos más destacados. S:t Johannes deja de ser solo un monumento neogótico de la ciudad para convertirse en una pieza clave del futuro católico en Suecia.