La Universidad de Münster transformará su actual Centro de Teología Islámica en una facultad plenamente reconocida dentro de su estructura académica. Según informan medios alemanes, se trataría de la primera facultad de este tipo en Alemania y, según la propia universidad, también en Europa.
Se trata de la primera vez que una universidad pública europea otorga a la teología islámica el mismo rango que ya poseen las facultades católicas y protestantes, un hecho que ha sido presentado por sus promotores como un avance en la “igualdad” entre religiones.
De proyecto experimental a estructura consolidada
El actual centro de teología islámica fue creado en 2012 como una iniciativa modesta. En poco más de una década ha crecido hasta contar con cientos de alumnos y decenas de empleados, lo que ha permitido a la universidad justificar su transformación en facultad.
Con este cambio, la nueva institución adquiere competencias plenas: podrá otorgar doctorados, intervenir en la selección de profesores y diseñar sus propios planes de estudio, situándose al mismo nivel que las facultades cristianas.
Igualdad formal, diferencias de fondo
Las autoridades académicas han insistido en que el objetivo es trabajar “en pie de igualdad” con la teología católica y protestante. Sin embargo, la comparación presenta diferencias sustanciales.
A diferencia de la Iglesia, el islam en Alemania no cuenta con una autoridad doctrinal unificada. Para suplir esta carencia, el modelo adoptado en Münster recurre a un consejo asesor compuesto por organizaciones islámicas, entre ellas Ditib o el Consejo Central de los Musulmanes.
Este órgano tendrá capacidad de intervenir en cuestiones religiosas clave, como el nombramiento de profesores, lo que introduce un elemento de control externo que no existe en las facultades católicas en los mismos términos.
Un modelo que busca influir más allá de la universidad
La nueva facultad no se limita al ámbito académico. Sus impulsores aspiran a formar imanes, profesores y líderes religiosos dentro de Alemania, con el objetivo declarado de reducir la dependencia de influencias extranjeras.
Además, la institución pretende intervenir en debates sociales como la integración o la prevención del extremismo, utilizando herramientas como las redes sociales para difundir su visión del islam.
Dos modelos opuestos de relación con la religión
La decisión de Münster pone de relieve un contraste más profundo que una simple falta de reciprocidad. En los países de mayoría musulmana, el islam se mantiene como eje estructural de la vida pública y no se plantea diluir su identidad ni equiparar doctrinalmente otras religiones en sus instituciones.
Europa, en cambio, parece avanzar en la dirección opuesta: tiende a relativizar sus propias raíces cristianas mientras promueve la equiparación institucional de otras tradiciones religiosas dentro de sus estructuras.
No se trata, por tanto, de que el mundo islámico no ofrezca lo mismo, sino de que no renuncia a su propia identidad religiosa, mientras que en Europa se observa una creciente dificultad para afirmar la propia.