La prescripción a la carta de Doctrina de la fe: en Chiclayo, archivó, en Cádiz investiga

La prescripción a la carta de Doctrina de la fe: en Chiclayo, archivó, en Cádiz investiga

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF) ha abierto una investigación canónica al obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza Boy, por presuntos abusos ocurridos en los años noventa, cuando era sacerdote en Getafe. La denuncia, presentada este verano, describe hechos graves y, aunque el asunto estaría prescrito en la jurisdicción civil, la vía canónica se encuentra en investigación previa, la primera de este tipo hecha pública en España respecto de un obispo en activo.

El precedente de Chiclayo: archivo “pro nunc” tras la prescripción civil

El contraste inevitable surge con el polémico “caso Lute” en la diócesis peruana de Chiclayo, ampliamente tratado por El País para defender que todo se hizo perfecto y que las irregularidades señaladas son un complot. El sacerdote Eleuterio Vásquez González fue a duras penas «investigado» en sede diocesana y el expediente se elevó a Roma vinculado exclusivamente al devenir civil del caso. En febrero de 2023, la justicia peruana archivó la causa penal por prescripción; y el 10 de agosto de 2023 la DDF dictó un decreto de “archivo pro nunc”. Según los intervinientes en el proceso, ese archivo canónico estuvo directamente vinculado al archivo civil por el transcurso del tiempo y así lo expresaron los funcionarios eclesiásticos.

Incongruencia editorial: el silencio en Chiclayo y el clamor en Cádiz

Aquí emerge la paradoja mediática. El País, que abordó el caso Lute sin atender la rectificación de las víctimas y pasando por alto la cuestionable e inaudita decisión validada por el obispo Prevost de archivar por prescripción civil en el ámbito canónico, hoy lleva a portada Cádiz —un caso sucedido hace más del doble de tiempo— sin mencionar el atípico precedente de Chiclayo. Cosas de la vida: en unos casos la prescripción civil sirvió para cerrar; ahora se subraya un caso más lejano en el tiempo, mientras se omite el precedente de un caso que involucra al actual Papa y a la cuestión de la no prescripción canónica.

La pregunta clave para Roma

Si en Chiclayo la DDF acompañó (al menos externamente) la sentencia civil de prescripción con un archivo canónico ¿actuará igual en Cádiz tras la investigación previa? La autonomía del derecho canónico permite juzgar más allá del calendario civil; sin embargo, el precedente peruano que involucra al Papa y sobre el que nadie se atreve a hablar tensiona la consistencia del criterio.

En este punto, resulta imposible no señalar la incoherencia periodística de El País, que tratando el caso Lute no solo omite la información sobre el escandaloso e ilegal archivo vaticano por prescripción civil, sino que además ignoró el derecho de rectificación de las víctimas en ese mismo sentido, para generar la falsa apariencia de que estaba todo bien hecho y la culpa era de un abogado conspirador. Ese mismo medio que ahora coloca en portada un caso de presuntos abusos de hace treinta años, guarda silencio ante un expediente más reciente en el que la Doctrina de la Fe cerró el proceso por la prescripción civil de quince años. El periodismo que se proclama garante de la verdad no puede ejercer una moral de geometría variable, amplificando lo que incomoda a unos y silenciando lo que podría comprometer a otros.

Quizás el problema no sea solo de plazos, sino de amistades. Tal vez el “Padre Lute” contó con mejores aliados en la cloaca de Roma que el obispo Zornoza. Sería interesante que este último preguntara a Charles Scicluna y sus amigos cómo se aplicó exactamente aquella prescripción del 10 de agosto de 2023 en Chiclayo, cuando la Doctrina de la Fe decidió archivar un caso gravísimo únicamente porque la justicia civil lo declarara prescrito. Tal vez en la curia, el tiempo no corre igual para todos.

En Infovaticana nuestra posición es clara: que se investigue a todos, sin excepciones, sin silencios ni privilegios. No pedimos favores ni condenas anticipadas, solo la verdad completa. Si hay delitos, que se juzguen; si hay inocentes, que se limpien sus nombres. Pero que ningún caso quede archivado por comodidad o por conveniencia política. La Iglesia no se defiende escondiendo sus heridas, sino curándolas con luz y justicia. Investíguenlos a todos, sin miedo y sin agenda.

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