La diócesis polaca de Sosnowiec ha confirmado la expulsión del estado clerical del sacerdote Tomasz Z.
A través de un comunicado, el obispado ha informado de los resultados del proceso canónico contra Tomasz Z, quien organizó en agosto del 2023 una fiesta gay en la casa parroquial de la iglesia de la que era párroco y en la que uno de los invitados acabó desmayado.
«El 18 de enero de 2025, la Curia diocesana recibió una carta del Dicasterio para el Clero vaticano, en la que la Santa Sede informaba al obispo de Sosnowiec que Tomasz Z. había sido transferido punitivamente al estado laico», se lee en la nota de la diócesis de Sosnowiec.
El obispado ha confirmado que de conformidad con las disposiciones del derecho canónico, la Curia diocesana informó en primer lugar al interesado de la decisión de la Santa Sede. Al mismo tiempo, la diócesis polaca detalla que todas las circunstancias del incidente de agosto de 2023 también serán objeto de los trabajos de la Comisión «Explicación y reparación» de asuntos delicados de la diócesis de Sosnowiec, que fue creada el 26 de octubre de 2024 por el obispo de Sosnowiec.
Escándalo internacional y posterior destitución del obispo
Medios polacos destaparon en septiembre del 2023 el escándalo que ocurrió en la parroquia de la Santísima Virgen María de los Ángeles en Dąbrowa Górnicza. El párroco organizó una fiesta gay en la que contrató a un prostituto. Tras un desenfrenado consumo de sustancias estupefacientes, el invitado se desmayó y perdió el conocimiento.
Uno de los participantes en la fiesta llamó a una ambulancia, pero no se les permitió entrar a los médicos. Fue necesario la intervención de la policía que tras su intervención permitieron a los sanitarios hacerse cargo del hombre inconsciente.
En abril de 2024, un tribunal condenó al clérigo suspendido a 18 meses de prisión por delitos sexuales y relacionados con drogas y por no prestar asistencia. Tomasz Z. también tuvo que pagar a la víctima una indemnización equivalente a unos 3.500 euros.
Todo este escándalo le costó el puesto al entonces obispo de Sosnowiec, Grzegorz Kaszak quien a sus 59 años, fue destituido por el Papa Francisco.