«El «milagro» de León XIV en España.
Es el título de un artículo de Alex Rosal. «Los siete minutos de aplausos al Papa León XIV de los diputados y senadores en el Congreso no son fáciles de explicar. ¿Por qué muchos de esos políticos que se despachan a gusto contra la Iglesia y la religión católica cada vez que asoma un micrófono, ahora aplaudían a rabiar al Vicario de Cristo en la tierra? ¿Qué ha pasado para que esos representantes públicos que sacaban pecho en público para denigrar todo lo cristiano, ahora rindieran pleitesía a León XIV? Es posible que esos largos aplausos fueran el gesto que nos indica un cambio de época. Que lo viejo muere, y lo nuevo está naciendo. Y a esa nueva etapa, que no sabemos muy bien cómo llamarla, de momento le damos la bienvenida».
«Posiblemente la humildad de León XIV, que no quiere imponer sino ofrecer la verdad, unido a ese “giro católico” que se palpa en el ambiente y se expande, y que todo buen político que se precie busca atrapar para subirse a la ola de las nuevas tendencias, ha favorecido a esa “capitulación” ante el Papa».
«Quien no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí»».
