La revista Alfa&Omega, que depende directamente de la archidiócesis de Madrid, difunde en la edición de este jueves en la página 13 de su edición impresa un testimonio de un hombre que asegura haber sufrido abusos de conciencia en el Opus Dei.
Se trata de uno de los casos que se leyó el pasado mes de noviembre en el acto que organizó la archidiócesis de Madrid en la catedral de La Almudena con varias víctimas de abusos sexuales, de poder y de conciencia.
El caso generó cierta controversia debido a que de todos los casos que la archidiócesis de Madrid escogió, este era el único en donde se hacía mención expresa a la institución donde había ocurrido el presunto hecho y que además no guardaba relación con nada de índole sexual.
Ahora, Alfa&Omega vuelve a airear este ‘caso’. Se trata de un hombre casado, padre de cinco hijos que asegura seguir sufriendo y que acudió al Proyecto Repara. El protagonista cuenta en su testimonio que «con 14 años fui empujado para ir a una convivencia con un club del Opus Dei. Tuve que telefonear a mis padres delante de un sacerdote, que vigilaba lo que tenía que decirles para así conseguir su permiso».
Según esta persona, fue «brutalmente presionado de forma planificada entre las personas que hablaron conmigo para que entrara en la organización, bajo amenaza de condenación eterna si no lo hacía». El denunciante asegura que accedió «llorando y aterrado» al Opus Dei a pesar de que es una de las organizaciones religiosas donde más «fácil» es entrar y salir.
Tras su breve paso traumático en la Obra, asegura que terminó marchándose e incluso cambió de ciudad para estudiar. «Pedí ayuda espiritual y psicológica. Caí en depresión. Tuve que acudir al psiquiatra. Pasé años muy duros, sin comprensión ajena, pero me rehíce y volví con fuerzas renovadas», añade.
Para él, «lo peor y más sangrante es que no reconocen el «acoso» espiritual ni el poder que ejercen. No reconocen que manipulan las conciencias haciendo un lavado de cerebro teologal que te lleva a un encuentro con Cristo puramente nominal, no con la Persona de Jesús vivo. La superioridad de sus sacerdotes hace que los miembros acaten sus consejos sin más, quedándose tranquilos con obedecer y no pensar. Estoy seguro de que, en ocasiones, lo harán bien; pero en otros casos, como en el mío, no fue así».