Que lo misericordieen.
Sería maravilloso.
Su nombamiento fue absurdo e impresentable. Muy propio de la línea Francisco que ahora parece que nunca existió. Y vaya si la hubo. Penosa. Que nadie la reclame dice no poco de lo que fue.
Que lo misericordieen.
Sería maravilloso.
Su nombamiento fue absurdo e impresentable. Muy propio de la línea Francisco que ahora parece que nunca existió. Y vaya si la hubo. Penosa. Que nadie la reclame dice no poco de lo que fue.
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