Con la que está cayendo en España, los obispos canarios han emitido un comunicado conjunto en el que piden al resto de Comunidades Autónomas que acojan a los menas que colapsan Canarias.
En vez de hacer un llamamiento a frenar la invasión que padece España, los obispos canarios parecen querer fomentar lo contrario. A pesar de que los índices de delincuencia siguen demostrando que los inmigrantes son los que causan la inseguridad en España, los obispos canarios hacen oídos sordos al sufrimiento de la población española que padece las consecuencias de la nefasta política migratoria del Gobierno.
Y así, con discursos buenistas y alejados de la realidad, es como los obispos canarios pretenden resolver el problema. En el comunicado conjunto emitido por los obispos José Mazuelos, Bernardo Álvarez y Cristóbal Deniz, apelan «al resto de comunidades autónomas a la apertura y a la solidaridad interterritorial para afrontar la contingencia humanitaria especialmente en relación con menores y jóvenes migrantes no acompañados, que es un deber ante las leyes españolas e internacionales, así como un bien moral para todo católico«.
En la nota difundida por los obispos y respaldad por la CEE, aseguran que rechazan «la instrumentalización ideológica y los discursos alarmistas que puedan tener lugar en torno a menores migrantes o al complejo fenómeno de las migraciones». Los obispos de Canarias parecen desconocer los datos de delincuencia en las propias Islas Canarias, la nacionalidad del asesino de Gata de Gorgos o el listado de detenidos en la noche del pasado sábado en Barcelona. Mientras los españoles siguen padeciendo día tras día el miedo provocado por la inmigración ilegal, los obispos piden repartir el problema por toda España y se cierran a reconocer la verdad. Una actitud que sin duda mermará la credibilidad de la Iglesia en Canarias entre los vecinos que soportan cansados las consecuencias de este grave problema que los obispos no quieren ver.
Según los obispos canarios, «el repunte migratorio responde a un contexto internacional de falta de seguridad y futuro en dignidad en muchos países condicionados por los desequilibrios del comercio internacional; guerras inducidas en países para controlar riquezas mineras; gobernantes que no procuran el bienestar de sus pueblos, con la complacencia de gobiernos y empresas multinacionales; el lucro en torno al comercio de armas y el negocio del tráfico de personas«.
Defienden el aporte de los inmigrantes en la sociedad
Afirman también que «sin condiciones de vida, trabajo, dignidad para las poblaciones de los países emisores no será fácil reducir los flujos migratorios. Muchos de estos hermanos nuestros no iniciarían un viaje tan incierto y peligroso si en sus pueblos y países se vivieran situaciones más justas y si España y Europa promovieran más eficazmente vías para una migración legal, ordenada y segura».
«No podemos olvidar que las aportaciones que hacen las personas migrantes a nuestra sociedad son notables. Hacemos una llamada a todos para crear la cultura del encuentro, superar la fobia al extranjero, luchar contra las mafias y favorecer el desarrollo de los países de origen», llegan a decir los obispos canarios.
Los obispos canarios también han mostrado su apoyo y «alegría ante la noticia de que nuestros gobernantes y la mayoría de nuestros políticos han abierto un camino de esperanza para ayudar al pueblo de Canarias a dar solución a esta realidad» de repartir a los inmigrantes llegados a Canarias por todo el territorio nacional.