Monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo metropolitano de Panamá, parece decidido a plantar cara públicamente a la FSSPX.
Ulloa utilizó la Misa del pasado 25 de septiembre en la Parroquia San Francisco de la Caleta en ciudad Panamá, para elevar el tono contra la Fraternidad Sacerdotal san Pío X. Esto ocurrió un día antes de que se le entregara en su despacho el escrito de la contestación al comunicado de la Conferencia Episcopal advirtiendo sobre la prohibición de las Misas en Latín en Panamá y la FSSPX.
En esa Misa, con la que se daba comienzo a la novena a san Francisco de Asís, antes de impartir la bendición final, el arzobispo Ulloa pidió a los fieles presentes que volvieran a sentarse al mismo tiempo que decía que «en las familias las cosas hay que hablarlas y hay que clarificarlas», aunque se niegue sistemáticamente a recibir a los miembros de esta Fraternidad sacerdotal.
El arzobispo recordó a los presentes que «hace unas semanas enviaron una nota sobre algo que nos preocupa: la presencia de la Fraternidad san Pío X». Ulloa dijo sobre ellos que «son lefebvrianos y no están en comunión con la Iglesia«. El arzobispo de Panamá dijo tener conocimiento que «algunas personas de nuestras parroquias asisten allí, pero no están en comunión con la Iglesia».
El arzobispo aseguró que «el problema no es la Misa en latín» ya que según él, el problema de la FSSPX es que «no reconocen la acción del espíritu en la Iglesia con el Concilio Vaticano II» y en «no reconocer el Magisterio del Papa Francisco».
En tono amenazante, el arzobispo José Domingo Ulloa dijo que seguro que alguno de los presentes tiene algún familiar que simpatiza con ellos. «Yo los espero tranquilito. Cuando se mueran, yo quiero ver donde los van a enterrar y con que Misa los van a celebrar», advirtió el prelado a los feligreses.
Ulloa añadió que la FSSPX «Se defiende como gato ‘panzarriba’ pero la realidad es esta». Según el arzobispo, este tema lo hablaron hace 15 días con el Papa, con el Dicasterio del Culto Divino y con Doctrina de la Fe y aseguro que esto «es una preocupación dentro de la Iglesia y ellos le dan la vuelta». Ulloa también ridiculizó la Misa de espaldas y «toda esa parafernalia» que forma parte de la misma. Además, el arzobispo Ulloa volvió a repetir que los sacramentos que ellos celebran «son ilegítimos porque no están en plena comunión con la Iglesia»
Las trabas de los obispos panameños a la FSSPX
La persecución del episcopado panameño a la Fraternidad Sacerdotal san Pío X viene de lejos. Fuentes cercanas a la Fraternidad, denuncian que no les permiten usar ningún centro de retiros, muchos de ellos privados que usan frecuentemente budistas, protestantes, hindúes, y cualquier secta. Esto se debe a que el arzobispo «llamó prácticamente a todos esos centros a amenazarlos que si el sacerdote Ezequiel Rubio o la FSSPX la solicitan para algún retiro, y nos la alquilan, la arquidiócesis no volverá a alquilarles a ellos».
Desde la Asociación lamentan que hace unos meses tuvieron que suspender una tanda de ejercicios espirituales porque las monjas que regentaban la casa recibieron la llamada amenazante del arzobispo. Además, denuncian que han enviado personas infiltradas haciéndose pasar por nuevos fieles al pequeño oratorio para grabarles.
Así mismo, estas fuentes sostienen que el arzobispo ni siquiera les recibió cuando regia Summorum Pontificum, a pesar de que le enviaban cartas. «En Panamá hay 4 millones de habitantes, el 80% de la población es católica según censo y cada año baja, en los últimos 10 años 500,000 fieles pasaron a las filas del protestantismo. De esos católicos la mayoría son muy tibios, muy mal formados y eso no le preocupa a la CEP, le preocupa de una manera sospechosamente desproporcionada un pequeño oratorio anexo a una residencia con capacidad para 200 fieles», se lamentan estas voces.
Esta batalla particular viene de lejos ya que desde 1970 están prohibidas las Misas Tridentinas en Panamá. En aquel entonces por orden del “Arzobispo y padre conciliar” Marcos Gregorio Mcgrath, el mismo que prohibió durante años entrar al Opus Dei en el país.