La diócesis de Málaga sigue aclarando algunas cuestiones sobre el cura Francisco J. C, detenido esta semana por la Policía Nacional, acusado de sedar, agredir sexualmente y grabar a varias mujeres que formaban parte de su círculo de amistades.
En primer lugar, el Obispado de Málaga ha confirmado mediante un comunicado que «ante la situación del sacerdote malagueño en prisión preventiva, le ha retirado las licencias ministeriales para que no ejerza el sacerdocio.»
Además, ante las distintas informaciones vertidas estos días sobre la formación del sacerdote detenido, la diócesis de Málaga ha asegurado que este sacerdote «pasó un período de formación en una congregación religiosa, de la que salió libre y voluntariamente«. Dicha orden religiosa, son los Trinitarios, quienes también han condenado con rotundidad los hechos.
El obispado subraya que «pasado un tiempo, solicitó entrar en el Seminario de Málaga». A su vez, la diócesis que pastorea monseñor Jesús Catalá confirma que pidió informes a la congregación, antes de aceptarlo como seminarista, «siendo los informes positivos«.
«El Seminario de Málaga lo acompañó, haciendo el discernimiento vocacional habitual, sin que aparecieran los problemas de los que ahora se le acusa», concluye la nota.
¿Son válidos los sacramentos administrados por este sacerdote?
Ante las dudas de numerosos fieles malagueños sobre esta cuestión, la propia diócesis andaluza ha publicado en su página web un artículo en donde explica esta cuestión.
«Si a un sacerdote se le retiran las licencias ministeriales, es decir, el permiso para ejercer como cura, los sacramentos realizados hasta ese momento sí son válidos«, explica el obispado.
La diócesis malagueña confirma que «las bodas, confesiones, misas o bautizos celebrados, así como otro tipo de celebración sacramental realizada, hasta el momento de la retirada de la licencia ministerial, tienen valor».
«Es coincidiendo con su ingreso en prisión preventiva cuando, en el caso del sacerdote de Málaga al que se le han retirado las licencias ministeriales, los sacramentos que realizase, ya sin la autorización necesaria, pasarían a ser ilícitos«, aclara la diócesis de Málaga.
Ante la pregunta de si los sacramentos realizados por un sacerdote en pecado son válidos, el obispado confirma que también son válidos. «La validez de los sacramentos no depende de la santidad o no de los ministros que los administran. La doctrina de la Iglesia Católica es clara: cfr Concilio de Trento, Sess. VII, can. 8, DS 851: los sacramentos actúan “ex opere operato”, es decir, por el mismo hecho de ser realizados, y no “ex opere operantis” que requeriría la santidad del ministro. En el Catecismo de la Iglesia Católica se desarrolla claramente nn. 1127-1128. Sobre este punto es necesaria una plena serenidad del creyente, el pecado de los ministros no contamina la validez de la acción sacramental de Dios», argumenta la diócesis.